edición: 2615 , Jueves, 13 diciembre 2018
20/04/2018

La UE negocia con EEUU la exención a los aranceles para el acero y el aluminio a cambio de concesiones

Mientras Malstrom niega los contactos Bruselas elabora un acuerdo de difícil concreción con Washington
Carlos Schwartz
Mientras la comisaria de Comercio de la Unión Europea (UE), Cecilia Malstrom, negaba en Estrasburgo que existieran negociaciones con Estados Unidos en torno a los aranceles compensatorios del 25% para el acero y del 10% para el aluminio, los equipos de funcionarios de la UE intentaban poner en términos aceptables para el Gobierno estadounidense una propuesta de pacto que evite la aplicación de los derechos al bloque de naciones. Durante toda la semana se registraron rumores de contactos entre Malstrom y el secretario de Comercio estadounidense Wilbur Ross que algunos funcionarios europeos confirmaron a la prensa. Malstrom negó de forma terminante que se preparara cualquier concesión o que se estuviera desarrollando una negociación bajo la amenaza de la aplicación de los derechos compensatorios a partir del primero de mayo. Dijo que para entablar una negociación era indispensable que Estados Unidos abandonara la aplicación de los aranceles de forma indefinida y que hasta ahora no se le había notificado que existiera una extensión del plazo. 
Sin embargo, las líneas generales de la propuesta de acuerdo que se está perfilando fueron filtradas esta semana en Bruselas en lo que parece una forma de medir la reacción de Washington. Algunos analistas consideran que el presidente Donald Trump detrás de sus decisiones intempestivas y formalmente excedidas lo que pretende es forzar negociaciones bilaterales con concesiones a sus exigencias. 

Y ésta, en cierta medida, parece ser la lectura de la Comisión Europea (CE) ya que el ejecutivo estaría con el ánimo de ofrecer a cambio del abandono de la aplicación a la UE de los derechos compensatorios sobre el acero y el aluminio unas tarifas arancelarias más bajas para los automóviles estadounidenses, los recambios y la maquinaria industrial con posibilidades de reducción de derechos en medicinas y algunos productos agropecuarios incluida la carne. Por parte europea se solicitarían objetivos largamente denegados por Washington como la posibilidad de que las empresas europeas puedan ser proveedoras de la Administración estadounidense. El acuerdo podría incluir una alianza con Washington para llevar adelante ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) una ofensiva en contra de China por el quebrantamiento de los derechos de propiedad intelectual y el dumping.

El encuentro entre el presidente de Francia Emmanuel Macron y la canciller alemana Angela Merkel  esta semana en Berlín para debatir una serie de reformas en la UE propuestas por París no es ajeno a la oferta que la UE quiere hacer a Washington. Tanto Merkel como Macron tienen previsto visitar la semana que viene Estados Unidos y mantendrán encuentros con Donald Trump. Merkel dejó claro que Alemania tiene divergencias con Francia en torno a asuntos clave de la política europea pero afirmó estar dispuesta a un acuerdo con París en la perspectiva de una vital reunión del Consejo Europeo en junio. 

De acuerdo con funcionarios en Bruselas, los mandatarios hablaron en privado sobre esos temas pero también abordaron la posibilidad de un acuerdo comercial con Estados Unidos. La negativa de Malstrom a la existencia de negociaciones se puede leer como un intento de ocultar la oferta de concesiones a Trump, aunque si la propuesta de acuerdo es aceptada aquellas quedarán en el dominio público. Lo que ocurre es que si el acuerdo llega a buen puerto y se obtiene en el camino para las empresas europeas el estatuto de proveedoras de la administración pública estadounidense la CE podría justificar mejor las concesiones que prepara a las condiciones de Trump.

Fuentes diplomáticas en Bruselas señalan que la iniciativa de la UE ha sido promovida por Alemania, el país del bloque de naciones que más tiene que perder con las barreras comerciales que Washington quiere imponer. A las propuestas de Berlín se han añadido las de otros países.

Pero la ampliación del radio de las propuestas también ha añadido complejidad a la propuesta de pacto. Un ejemplo es la condición de Francia para que el acuerdo quede condicionado a la reincorporación de Estados Unidos al Acuerdo de París sobre cambio climático y quiere excluir del pacto las importaciones agrarias estadounidenses. El mes pasado Macron afirmó que era una cuestión de principios negarse a negociar “cuando te apuntan con un arma a la cabeza”, una intervención en la línea de Cecilia Malstrom. “Macron tiene una buena relación con Trump y nadie descarta que el tema de los aranceles compensatorios figure confidencialmente en la agenda cuando el 24 de abril ambos mandatarios se encuentren en Washington”, de acuerdo con la fuente diplomática en Bruselas. 

Por su parte, Merkel se reunirá con Trump el 27 de abril, es decir en la misma semana que Macron. Un funcionario alemán dijo a la prensa que la propuesta de la UE “tiene que estar lista antes de que Merkel inicie su viaje a Washington”. 

La CE está bajo una presión significativa de los grupos industriales de la siderurgia y la industria del aluminio no sólo por lograr que no se apliquen los aranceles a la producción europea sino además porque los lobbies respectivos a lo que más temen es al desvío de la producción destinada a Estados Unidos hacia otros horizontes, entre los cuales las fronteras de la UE son un objetivo fundamental. Eurofer teme una avalancha de productos del acero destinados inicialmente a Estados Unidos en las aduanas de Europa.

Mientras, la proyección que los funcionarios de la UE dan a las medidas con las que pretenden encausar el pacto es reveladora. La posibilidad de aumentar la cuota de carne estadounidense para destinos europeos suntuarios -cuota Hilton- a negociar fuera del paquete de medidas agrarias da una idea del nivel de detalle en el que se ha entrado para hacer la propuesta a la medida de Washington. Los analistas señalan que la oferta europea tendrá el formato de un pequeño TTIP, el pacto que se negocio con la administración de Barak Obama y que no pudo superar divergencias básicas frustrando su firma. Si al final se alcanza un acuerdo quedará en parte demostrado que las amenazas de Trump no dejan de ser una estrategia para arrancar mejores términos comerciales a los contendientes.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...