edición: 2863 , Miércoles, 11 diciembre 2019
22/11/2013
Exige más solvencia

Linde juega para casa en la puja de NCG

Feijóo ya tiene blindado el patrimonio cultural de NCG, por si el nuevo inversor no es gallego
Juan José González

Novagalicia y Catalunyacaixa, o la subasta de nunca acabar, esperan nuevos dueños para comer el turrón ante el inminente final del plazo previsto para su adjudicación. Con independencia de la nacionalidad y naturaleza de los ganadores, el asunto vive en los últimos días una curiosa situación en la fase de puja política. Es una batalla entre el Gobierno autonómico de la Xunta de Galicia y el Banco de España, y entre ambos, un ministro de Economía que debe situarse en terreno de nadie, por mucho que desde el Ejecutivo gallego aspiren a que la caixa se quede en tierras gallegas. El Ejecutivo gallego está muy interesado en que la entidad conserve su vinculación originaria en territorio y en gestión. El Banco de España, preocupado igualmente por la vinculación, pero no necesariamente territorial, sino accionarial. Desea claramente una entidad financiera nacional a un fondo extranjero. Posiciones distintas que condicionan el precio, mayor o menor, más o menos barato en función de las ayudas que conceda el Estado.

Unos y otros, políticos de la Xunta y funcionarios del Banco de España, pelean por lo suyo, intereses encontrados por hacerse con una `vinculación´, la territorial y la nacional. El banco central trabaja (y maniobra) para poner obstáculos a los fondos de inversión extranjeros, una especie de proteccionismo que puede vulnerar la legalidad, pero que intenta que las dos entidades en liza no sean víctimas de fondos especuladores. Al menos, este es el apellido oficial que se les asigna a los inversores de Guggenheim, Anchorage, JC. Flowers y WL Ross. Los cuatro juegan, en principio, con la prevención del supervisor y del ministerio de Economía, aunque sean, por otro lado, los preferidos por los responsables políticos autonómicos. 

El proteccionismo oficial es ejercido, en este caso por el FROB y en forma de norma de última hora, algo que obligaría a los fondos aspirantes a hacerse con las cajas a llevar a cabo un esfuerzo rápido para alcanzar un nuevo coeficiente de recursos propios y que el Banco de España podría situar en el 14,5%. Sin embargo, lo que parece estar actuando como barrera de entrada para evitar a los fondos `especulativos´, se está revelando en la práctica como un elemento de presión sobre los bancos nacionales, al menos, para los que tratan de evitar por varias vías la `obligación´ de acudir a la puja. 

La situación creada por la preocupación de unos en que la entidad conserve la gestión y nacionalidad originaria, choca con la prevención del Banco de España y FROB, más proclives a mantener bajo mayor control a dos entidades donde se han inyectado un fuerte volumen de recursos públicos. Por tanto, de la naturaleza (nacionalidad y jurídica) de los candidatos dependerá también el precio final que fije el accionista actual, el Estado. Un precio que puede variar en función de las ayudas que acuerde el Gobierno con los interesados. Y el precio puede sufrir una fuerte oscilación según se trate de un inversor nacional, una entidad bancaria de las que figuran como interesadas, o bien, si el inversor es un fondo internacional.

La barrera insalvable que levanta el FROB para estos últimos, trata de evitar que la adjudicación de los dos nacionalizados se convierta en una pieza más de especulación y forzar una permanencia como inversor de largo plazo, por otro lado, la única forma de rentabilizar la inversión en este caso. Las ofertas ya presentadas en la primera fase, cuentan con la intención explícita del Banco de España de mayor solvencia de los interesados, en este caso concreto, de los fondos, y exigirles una garantía de tres puntos más de coeficiente de recursos propios, pero además, no sobre el coeficiente legal, sino sobre el que tuviera la entidad en el momento de la subasta. 

Si se mantiene este requisito, que discrimina claramente a los inversores extranjeros de los nacionales, los fondos deberían aportar cerca de 800 millones de euros adicionales para cubrir la solvencia exigida por el Supervisor, lo cual les obliga a replantear la inversión con el riesgo añadido de abandonar la puja. En este contexto, la carrera por preservar la vinculación de la caja gallega, el presidente de la Xunta, Núñez Feijóo, ya se ha adelantado a una posible `pérdida´ de la `nacionalidad´ de NCG maniobrando para que, al menos, la colección artística de las cajas gallegas fusionadas, integrada por poco más de 4.000 piezas artísticas, no salgan de la Comunidad gallega y queden protegidas por una declaración de bienes de interés cultural de última hora.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...