edición: 2557 , Miércoles, 19 septiembre 2018
14/10/2009
Colches eléctricos

Los ayuntamientos y las CCAA también ‘cortocircuitan’ el Movele de Sebastián

La mayoría no comprará sus coches eléctricos, no impulsarán su red de recarga y se resisten a perder capacidad de recaudación
El repudio de Valladolid, Castilla-León y Asturias y las exigencias de Madrid y Barcelona le recuerdan que su plan es aún "incipiente", "caro" y "difuso"
Intentará compensar con inversión privada el único millón de euros que la Administración central ha presupuestado en puntos de recarga municipales
Javier Aldecoa

Prometió hacer del despliegue de su Plan de Movilidad del Coche Eléctrico (Movele) una ‘cuestión de Estado’, pero el ministro intenta expandirla como un asunto de fe: espera de las grandes ciudades que carguen sobre sus hombros con el despliegue de la red de recarga para abastecer a sus ‘vehículos verdes’ y pretende convertir además a las corporaciones locales y autonómicas en el primer mercado de consumo para llegar a 2.000 vehículos eléctricos en un año. Mira de reojo la ‘batalla por el coche eléctrico’ de Nicolas Sarkozy y Sebastián no quiere ser menos, aunque su Ministerio sólo destine un millón de euros al despliegue de una red que, según los cálculos galos, necesitará 900 millones de inversión pública. En Industria sólo saben su promedio: 2,4 enchufes por cada automóvil. No hay mapa, ni presupuestos, sólo un baile de intenciones y descartes. Exige a los municipios lanzarse con inversiones por anticipado y a ciegas a una piscina en la que promete más de un millón de vehículos para 2014, pero a la que aún no han llegado las aguas del coche eléctrico. Espera de ellos al menos 1.000 puntos de recarga en 2011, pero el IDAE ha tenido que renunciar ya a sus planes iniciales de contar con 500 enclaves listos en noviembre. 

Ni la deuda de más de 32.000 millones de euros, ni el horizonte de la pérdida del 75% de las tasas de transporte por cada coche y ‘tasas verdes’, ni la indefinición del Ministerio de Industria invitan a las administraciones locales y autonómicas a mucho más que refugiar sus intenciones en un puñado de coches híbridos para los servicios municipales al calor del Plan de Ahorro y Eficiencia Energética 2008-2011. Se lo acaban de recordar los socialistas en Asturias, nada de nada: es demasiado  pronto para los que no se habían subido a los coches verdes, demasiado costoso. Y demasiado olvido para los que, como Murcia, despegaron por su cuenta y le reclaman no haber sido invitados. Ni los 250 millones de Renault ligados al futuro coche eléctrico en Valladolid animan a Castilla León, todo lo contrario. Pocos siguen las intenciones de Coruña y Zaragoza. Pasan de largo, en su mayoría, del Movele.

Incluso Madrid, Barcelona y Sevilla, las únicas que se comprometen con  más de 500 puntos de recarga, advierten que habrá que reformar mucho más que la ley de propiedad horizontal y se han lanzado a la caza de inversores privados. Sebastián llama al interés de las eléctricas y las utilities, a la vista de que Salgado no le estira las ruedas del Movele, intentará concretar su participación en la Cumbre Empresarial del Vehículo Eléctrico a finales de octubre, pero quieren reglas claras de suministro, de tarifas y un suelo de retorno de inversión.

Ni la ‘hermandad’ de las filas socialistas, ni la consigna de Moncloa para potenciar el Movele -la ‘niña de los ojos’ de los planes energéticos de Miguel Sebastián- han servido para inyectar convicción y opacar las dudas de los Ayuntamientos y de las CCAA. A ellos, les zozobran los fondos disponibles, a ellas, también la confianza. Se lo han dicho alto y claro al ministro Sebastián sus socios -PSOE e IU- en la Junta General del Principado de Asturias: la instalación de una red de recarga en las principales ciudades de Asturias no llegará ahora ni al calor del Movele, es cuanto menos “prematura” en una región con sólo diez coches híbridos. Y sus rebordes siguen sin definir a los ojos de las administraciones locales y autonómicas.

Las corporaciones locales tendrán que cambiar muchos de sus ‘chips’ técnicos y administrativos: adaptar la matriculación, asumir que su fiscalidad será cero y ajustar todos los parámetros de su normativa y sus procedimientos. Sólo tienen a la vista las facturas de los analistas y las empresas del sector que se han interesado por las redes de recarga: la instalación de un punto de carga en una casa costará como media 400 euros por punto;  en la sede social de una empresa, 500 euros y entre 2.000 y 4.000 euros en espacios públicos, pero en los casos en los que es preciso realizar obra civil aumenta hasta los 6.000 euros, sin contar con medidas de seguridad ni sistemas de cobro. Habilitar un enchufe en la plaza de parking privada puede costar entre 300 y 400 euros, según el Ministerio de Industria. En total, según las estimaciones que manejan las compañías eléctricas, la inversión mínima para abastecer el parque eléctrico en las ciudades en 2020 sería de 450 millones de euros.

El alcalde de A Coruña, Javier Losada, puso de largo la Semana Europea de la Movilidad con el anuncio de que la Concejalía de Medio Ambiente convocará un concurso público para instalar una red de entre 25 y 50 cargadores de vehículos eléctricos en espacios públicos, instalaciones municipales y aparcamientos de la ciudad. Una avanzadilla para intentar incentivar a los coruñeses a adquirir este tipo de automóviles.  Pero el ejemplo de otros municipios, como Vigo, Soria, Zaragoza o Cuenca, que han solicitado entrar a formar parte del proyecto piloto no es contagioso. No, al menos, como esperaban Miguel Sebastián y el IDAE, (el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía). Ni el precio de los automóviles -entre 12.000 y 50.000 euros- ni la escasa disponibilidad de los modelos amparados por el Movele y la autonomía para circular (300 km como máximo) invitan hasta ahora a las corporaciones municipales a demostrar que las ventajas del coche eléctrico de Miguel Sebastián empiezan por ellos mismos.

Adiós a las aspiraciones iniciales del IDAE, que prometía haber completado en noviembre la red de recarga, al menos 564 puntos en Madrid, Barcelona y Sevilla, con el mantra de  “crear primero la infraestructura, aunque al principio estará infrautilizada”. El proyecto que ha presentado cada ciudad varía en cuanto a las zonas elegidas en las que ubicar los puntos de carga, sea en la calle o en parkings públicos. De los ocho millones de euros del presupuesto del Plan Movele, el IDAE sólo desembolsará menos de la mitad (1.017.000) de los 2,5 millones de euros para desplegar 280 puntos en Madrid, 191 en Barcelona y 75 en Sevilla. Y lo hará sólo una vez los municipios hayan efectuado la inversión. Del resto de la geografía, no sabe, no contesta.

Aún se barajan fórmulas tan diversas como los enchufes en los parkings públicos, en las gasolineras e incluso en las cabinas telefónicas, para aprovechar la infraestructura ya montada, cerca del asfalto y con un espacio para estacionar el coche. Un sistema que exigiría vigilantes y un sistema de pago habilitado. Y cada fabricante aplica hasta ahora sus preferencias en enchufes. Hoy el tiempo de carga de un coche eléctrico con una autonomía de 120 km es de unas 5 a 8 horas. La alternativas de Recarga "Rápida" consiste en un enchufe especial con un mayor amperaje (mayor intensidad) que puede recargar la batería de un coche en unos 30 minutos, pero que sólo estará en determinados sitios. La segunda opción, de la mano de Better Place, es un sistema automatizado de sustitución de la batería gastada por otra completamente cargada, en unos 3 minutos. Una posibilidad cuya instalación cuesta 370.000 dólares y que hoy por hoy, sólo existe en una planta en el mundo, en Yokohama, Japón y no se extenderá, de manera experimental a Israel con 10 nuevas áreas en colaboración con Renault-Nissan (que proporcionará los vehículos) hasta 2011.

Son las mismas ciudades las que diseñan e impulsan su propio proyecto para crear la infraestructura necesaria y alimentar a un tipo de automóvil que al menos cada 100 kilómetros tiene que conectarse a un punto de recarga.. Miguel Sebastián les pide además a los municipios que lo hagan contra el muro de las lamentaciones de su ‘sudoku’ fiscal: Y es que los coches a pilas, además de aparcar donde quieran sin el lastre del parquímetro, se ahorrarían hasta el 75% del impuesto de circulación cada año. 

El supuesto ahorro anual de 2.700 millones de toneladas de petróleo cargaría a las espaldas de las tasas de los ayuntamientos: sólo la recaudación fiscal relacionada con el consumo de carburante de los automóviles que se quieren reemplazar ascendió a 16.800 millones de euros en 2008. Madrid -el más endeudado de España- ya busca fórmulas de cooperación con el sector privado -desde fabricantes de vehículos a grandes compañías eléctricas y de servicios- para hacer frente a un compromiso de 500.000 euros con Industria y el proyecto piloto Movele para instalar 280 postes eléctricos en la ciudad y poner a funcionar el coche eléctrico en dos años. No se trata sólo de instalar los postes, después hay que gestionar y mantener todo un sistema. Nadie quiere quedarse fuera de una carroza que aún no ha empezado a correr, pero tampoco hay prisas. Ni liquidez.

PORTAZO VALLISOLETANO

“El sol tiene  forma de rombo”. Así celebraba ante Rodríguez Zapatero el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, un acuerdo para la continuidad de Renault en la capital pucelana, que le costará entre 250 y 500 millones a la administración central y la CCAA hasta 2013. El plan supone, sobre todo, el mantenimiento de la planta de montaje de Valladolid y sus 2.828 empleados con un nuevo coche eléctrico a partir de 2011 y un motor Eco2 desde 2012. El fabricante galo se ha prestado a entonar la letra del Movele de Sebastián y anunciar que trabaja con el Ministerio en el desarrollo de un plan global del coche eléctrico que incluya ayudas a la compra, ayudas para la industrialización y para crear una red de distribuidores eléctricos en las grandes ciudades.

Pero el ‘sol’ de Herrera no llevará los apellidos del Movele, no con los euros de las arcas municipales de la capital castellano-leonesa. El alcalde de Valladolid, Francisco Javier León de la Riva, ha sido más rotundo: ni las promesas del coche eléctrico de Renault para su factoría local en 2011, ni las tentativas de Zapatero desarman su rechazo: no se sumará al Plan de Movilidad Eléctrica 'Movele' "mientras las subvenciones del Ministerio de Industria no sean más razonables”, no está dispuesto a que los Consistorios pongan "la parte de León" mientras Industria aporta "la cola de ratón". Si la ciudad de Valladolid acaba desembocando en los predios del coche eléctrico, lo hará incluso sin el paraguas del Movele, instalando ‘enchufes’ de recarga en los aparcamientos grandes. Eso será, en todo caso sólo a medio plazo, como todas las promesas del coche eléctrico. Es el propio León el que lo advierte.

Y aunque el Ayuntamiento de Madrid se ha comprometido a permitir que los eléctricos aparquen gratis en las zonas de estacionamiento regulado (SER), ve más de un ‘borrón’ en la contraparte a su promesa de crear 280 puntos de abastecimiento -140 en la superficie e igual cantidad en subterráneos- para 2011. A día de hoy esta red se limita 36 puntos en aparcamientos. Las indefiniciones de Sebastián desinflan las ruedas de su entusiasmo ‘verde’. La gratuidad exige al equipo de Gobierno local modificar sus ordenanzas fiscales, pero miran al gobierno central y exigen su parte: para empezar, hay que modificar la ley de Propiedad Horizontal, entre otras cosas para simplificar los trámites de instalación de postes de recarga en las comunidades de vecinos.

Se lo recuerda también un estudio de la Real Academia de Ingeniería (RAI): le piden decisiones regulatorias que animen al sector de la automoción a transformarse y a apostar por el vehículo eléctrico, pues ello tendrá grandes ventajas para la sostenibilidad. Según sus cálculos, el principal problema tecnológico que suponía la batería, ya está prácticamente resuelto y las redes "inteligentes" de transporte y distribución de electricidad harán posible que millones de coches eléctricos (o de su versión híbrida, con motor de combustión), se puedan conectar a la red "en breve", tanto para cargar baterías como para inyectarle energía cuando ésta lo necesite.

SÓLO UN PUÑADO DE COCHES

Industria mira a sus vecinos, a los otros quince países de la Unión Europea, que han puesto en marcha diferentes iniciativas para incentivar la adquisición de coches eléctricos. Un camino que han seguido ya Austria, Chipre, República Checa, Alemania, España, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Países Bajos, Portugal, Rumanía, Suecia y Reino Unido. Pero a lado y lado de la frontera española, las ‘ruedas verdes’ y sobre todo los planes de despliegue de las redes de recarga le sacan los colores al ministro de Industria. Con un parque móvil superior a 30 millones de vehículos, dedicará a su transición hacia la movilidad eléctrica un gasto público inicial de 1.500 millones de euros sólo en infraestructura en 10 años para contar con al menos cuatro millones de puntos de recarga y dos millones de vehículos en 2020, los mismos a los que aspira la versión original del Movele español. Y según el mapa de Jose Sócrates, aunque la red de recarga lusa alcanzará los 1.300 puntos en 2011, durante la fase piloto, hasta 2010, contará sólo con 100 puntos, tanto de recarga lenta (de 6 a 8 horas) como rápida (de 20 a 30 minutos), pero distribuidos a lo largo de 21 municipios diferentes. Y con una inversión pública que triplica la española.

Sebastián despliega el canto de sirenas del  Movele a los ojos de los ayuntamientos y las CCAA, pero lo ha hecho, además, con ‘derecho de admisión’: en sus pasos iniciales dejaba a las puertas a Comunidades como Murcia, que sí estaban dispuestas a acceder  al Proyecto. Como Aragón, se lo piensa. Se conforman, como muchos otros municipios y Comunidades, con acogerse al paraguas del Plan de Activación y Ahorro y Eficiencia Energética 2008-2011 para la sustitución progresiva de vehículos municipales: el pasado año ya adquirió un híbrido, se ha planificado la adquisición de otros vehículos tanto eléctricos como híbridos y ya son veinte los autobuses que utilizan el combustible ADD Blue -un 12% del total de la flota que opera exclusivamente en el municipio- y una línea de autobuses que recorre las calles de Murcia utilizando biodiésel. Toledo se incorpora a la red de ciudades con un transporte urbano limpio y ecológico con diez  autobuses para transporte urbano. Y Cataluña se ha convertido en el paradigma de un modelo de apuesta pública municipal por los coches eléctricos, una tendencia en la que la penetración de coches ‘limpios’ queda aún acotada casi por completo a los servicios de limpieza y recogida de basura o transporte público, lejos de la flota de alta representación. 

Los ayuntamientos son los grandes impulsores de los vehículos eléctricos al incentivar a las contratistas de sus servicios a incluirlos en sus licitaciones, pero las ayudas regionales y locales puestas en buena parte de los casos han quedado desiertas.  Los híbridos aún tienen una potencia inferior a los requerimientos que se precisan por motivos de seguridad en muchos ámbitos de la administración pública y en su interior no hay suficiente espacio.  Lo recuerda el Govern, para explicar por qué la incorporación a su flota de diez turismos híbridos sólo estará destinada para dar servicios a distintas áreas de este departamento (prevención de incendios, parques naturales o servicios territoriales. La flota de representación del Ayuntamiento de Barcelona, de renting, tampoco incluye coches híbridos o eléctricos, aunque el Ayuntamiento piensa introducir nuevos criterios en la próxima adjudicación.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...