edición: 2830 , Martes, 22 octubre 2019
15/09/2016
Irlanda, el agujero consentido

Los Gobiernos europeos se resisten a emprender la batalla fiscal

Las tecnológicas americanas serían el primer objetivo para corregir los desajustes internos
Juan José González
La acumulación de problemas en la Unión Europea conduce a la irremediable conclusión de que, o el Gobierno no gobierna, o no hay Gobierno, o si lo hay está en funciones. Se puede especular con otras variantes pero con las expuestas es suficiente para afirmar que el Ejecutivo de la UE vive una crisis profunda. Ayer comparecía ante el Parlamento Europeo porque estaba previsto y como corresponde al inicio del curso político con el típico discurso sobre el Estado de la Unión. Pero en realidad se trataba de una comparecencia de urgencia, exigida por los hechos, por los problemas que, efectivamente, se acumulan y suman. No hay asuntos más urgentes porque todos ellos son muy urgentes: refugiados, brexit, tercer rescate de Grecia. Curiosamente, son problemas que hacen pequeños o menores, a cuestiones de impuestos, asuntos normativos, algún escándalo `ético´ incluso. La Unión Europea se juega la unión europea.
Es el europeo un Ejecutivo con abundancia de tarea legislativa y política como para no cerrar en verano ni de noche. El volumen de sus asuntos pendientes, decisiones difíciles y complejas, justificaría un horario de 24 horas abierto al público. Porque la UE vive tiempos de agobio, de atasco institucional por grandes y muy complejos fiascos y de muy compleja solución. Entre las decisiones pendientes, las discutibles y las polémicas, la Unión es un foco de caos que transita hacia la descomposición si antes alguien o algo no lo remedia.

La nave hace aguas, tiene abiertas numerosas vías que hacen imposible su achique: se hunde. Bruselas, sin embargo, parece reaccionar de forma leve y emprende una batalla, por ahora sólo política y verbal contra las grandes tecnológicas a propósito de la deslocalización fiscal. Seguramente que no se trata de una maniobra de distracción, aunque podría parecerlo pues los primeros ataques, de forma muy tímida, hacen peligrar sus resultados.

La deslocalización fiscal es, al final, una anécdota si se compara con el drama de los refugiados, los efectos del brexit o el tercer rescate pendiente del socio griego. Pero es la referencia subjetiva, el síntoma que sirve para identificar la enfermedad que no es otra más que el autoengaño cínico de buena parte de los Gobiernos de los socios europeos que se muestran permisivos e inocentes ante las multinacionales que aterrizan en su territorio ofreciendo grandes planes de actividad industrial, numeroso empleo y bienestar económico, eso sí, a cambio de normas fiscales diferenciales.

El asunto es viejo y cuenta con numerosa jurisprudencia, hecho que viene a añadir más perplejidad pública (de la ciudadanía) si cabe, a la permisividad de los Gobiernos con la deslocalización fiscal practicada por los grandes digitales como Google, Apple, Amazon o Facebook. No se trata de establecer fronteras ni aranceles pero lo cierto es que las empresas americanas vienen haciendo `las europas´ desde hace años, lo que a todas luces justificaría un ajuste normativo, un reajuste para corregir la evidente desigualdad entre las ganancias y su contribución fiscal.

La única instancia capaz de hacer esa corrección es la del Estado. De esta forma, son los Gobiernos quienes deben asumir la responsabilidad de las correcciones de los excesos para equilibrar de forma razonable, la relación entre las ganancias y su contribución fiscal, el pago de impuestos. Y a tenor de los excelentes resultados de las grandes compañías mencionadas, convertirse en los primeros contribuyentes de la Unión.

Aprovechando la moda de la sostenibilidad, habría que aplicarse (y aplicarla) al bienestar de los europeos, de sus ciudadanos, clientes de empresas tecnológicas, clientes de bancos y contribuyentes individuales entre los que debería ser redistribuida una parte de su riqueza generada en Europa y por sus consumidores. Aunque no parece, por el momento, que sea un asunto tan urgente para los Gobiernos, claramente damnificados.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...