edición: 3009 , Martes, 14 julio 2020
22/03/2011
Presión sobre las entidades europeas que superen los test de resistencia en junio

Los grandes inversores demandan mayores dividendos

Los bancos norteamericanos reconocen y remuneran la fidelidad de los accionistas
Juan José González

Temporada movida –de nuevo- para el sector financiero español. A mediados de junio se conocerán los resultados de las nuevas pruebas de resistencia que la Autoridad Bancaria Europea (EBA) someterá a los bancos que representen el 65% de los activos europeos -el 50% de cada país-. La pasada semana se conocían los realizados por la Reserva Federal norteamericana a 19 entidades financieras, la gran banca de EE UU. Salvando las distancias, que son considerables, se puede considerar que la novedad, tras haber superado los test de estrés, reside en la vuelta al pago de dividendos, a la subida de los mismos y, de paso, deja abierta la alternativa de recomprar acciones propias, de reinvertir, de hacer autocartera. En Europa, es posible que varias entidades intervenidas por las autoridades gubernamentales se encuentren en la misma posición que las norteamericanas, que salen de un fiasco como consecuencia de la quiebra del sistema bancario.

La situación es nueva porque las autoridades certifican que las entidades con problemas han dejado de tenerlos, es decir, están en situación de equilibrio financiero y patrimonial. Como consecuencia de este reconocimiento, también se les permite mejorar las retribuciones a sus accionistas. Y seguramente será uno de los primeros trabajos a los que se apliquen los bancos. Se trata de JP Morgan, Goldman Sachs, Wells Fargo y US Bancorp entre otros. Todos ellos, tras una etapa de tres ejercicios en el dique seco de la retribución del capital, se disponen a subir  la remuneración. En algún caso, como el de JP Morgan, el avance es sustancial: desde 5 a 25 centavos, o como el US Bancorp, que lo elevará hasta los 12,5 centavos desde 5 que repartía anteriormente.

La medida de la Reserva Federal, obviamente, no es de carácter impositivo, sino que en el caso de otras entidades, como Capital One Financial, no piensa subir ni bajar su dividendo. En todo caso, la única limitación que sí ha impuesto la autoridad monetaria es la limitación del dividendo máximo, que nunca podrá superar el 30% de los beneficios. Los grandes accionistas, institucionales, como fondos de inversión, pensiones y organismos semipúblicos, presionan para recomprar las acciones y, de paso, hacerse con un buen dividendo.

Mientras tanto, en Europa se camina con mayor lentitud en este sentido. Los intervenidos, franceses, alemanes y británicos, siguen, como es lógico sin ver un céntimo (o centavo) en concepto de dividendo, por la sencilla razón que no hay beneficio y, en varios casos, tampoco se les espera, al menos en 2011. En Europa preocupa más la enmienda al ridículo que supuso presentar unas pruebas magníficas de resistencia en julio pasado, en las que tan sólo suspendieron siete entidades que necesitaban 3.500 millones de euros. Algo –imprevisto- debió de fallar para que pocos meses después la banca irlandesa (Allied Irish Bank y Bank of Ireland) quebrara de forma tan ‘imprevista’.

Por otra parte, la Autoridad Bancaria Europea, pondrá en esta ocasión todo el empeño en analizar y valorar las entidades financieras en relación el riesgo soberano de su país, un detalle sobre el que las primeras pruebas consideraron aunque no ponderaron lo suficiente como para distinguir que Irlanda estaba al borde la quiebra, o que Portugal y España tampoco se encontraban tan lejos de Irlanda.

En todo caso, del resultado de estas nuevas pruebas de resistencia de la EBA, las entidades españolas deberían sacar alguna conclusión que vaya más allá de la celebración de la buena nota que seguramente recibirán a mediados de junio. Quizás deban pensar en que una mayor retribución -a pesar de la carga fiscal que conlleva para el accionista, sea persona jurídica o física- pueda fidelizar en mayor medida a accionistas-clientes o a clientes que se conviertan en accionistas. Sería una buena vía para dar estabilidad al capital, evitando una sangría en la salida de recursos para dividendos. Las fórmulas como el scrip dividend que ya aplican varias entidades financieras españolas, debería generalizarse, al mismo tiempo que una mejora en la retribución por la vía del reparto de beneficios.

Noticias Relacionadas

Director
Juan José González ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
c/ Real, 3. 40400 El Espinar (Segovia)
Teléfono: 92 118 33 20
© 2020 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...