edición: 2612 , Lunes, 10 diciembre 2018
24/04/2014
Alrededor del 20 por ciento del PIB

Los internautas justifican el fraude fiscal con la crisis y culpan a la Administración por su falta de ejemplaridad en el gasto

La opinión pública achaca a la dejadez del Estado la falta de soluciones y pone el foco en un posible interés en mantener `zonas oscuras´
ICNr

El tamaño de la economía sumergida es uno de esos misterios imposibles de resolver sobre el que, sin embargo, orbitan constantemente toda una serie de cifras aproximadas. Éstas emanan de todo tipo de fuente y, sean más o menos optimistas, lo cierto es que siempre se convierten en el foro perfecto para mirar hacia la Inspección de Hacienda y preguntarse cuándo van a cambiar las tornas en la lucha contra un problema que repercute a todos, especialmente al bolsillo de quienes sí cumplen religiosamente con sus obligaciones fiscales. Ayer fueron las últimas cifras de la Agencia Tributaria las que concentraron el debate sobre el auge del dinero negro; un alza que, por otro lado, se justifica plenamente del lado de la opinión pública cuando se convierte en fórmula para huir de una tributación injusta y desproporcionada.

El punto de partida gira en torno al 20 por ciento del PIB: así se desprende de las cifras que calculan los principales organismos internacionales. Además según Hacienda, en España y en 2013 se vio caer la recaudación en esta material por primera vez en relación al ejercicio anterior. Concretamente, en un 4,9 por ciento, o lo que es lo mismo, hasta 10.950 millones. A ello se suma que, según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), e incluso el Eurobarómetro, existe una preocupación creciente por el problema del fraude fiscal, tal vez por cómo la crisis evidencia que el bolsillo de muchos soporta el peso del fraude que se comete del otro lado de la ecuación.

Los expertos, por su parte, vienen reclamando más medios humanos y materiales para instrumentar la batalla, algo que desde Hacienda se han tomado muy en serio. Hace pocos días se conoció que la plantilla de la Agencia Tributaria, formada actualmente por algo más de 26.000 empleados públicos, se va a reforzar a partir de este año con funcionarios de Correos para mejorar el control y la lucha contra el fraude fiscal.

Pero también son necesarias actuaciones concretas para frenar ciertas actividades concretas que dan lugar a auténticos agujeros recaudatorios. Tal es el caso del llamado fraude carrusel en material de IVA, que consiste en el movimiento de mercancías por países de la Unión Europea (y en algunos casos, incluso el mero movimiento de facturas sin que existan mercancías físicas) de forma que se produce una deducción de IVA soportado en esos países, pero nunca se llega a ingresar el IVA repercutido en las operaciones de compraventa. Esta práctican habría supuesto durante la última década una pérdida de ingresos de alrededor de 71.000 millones de euros, según la empresa estadounidense SAS, que trabaja con países como Bélgica, Suecia, Irlanda o Inglaterra en planes de control del fraude.

Otro foco de atención se encuentra en la llamada planificación fiscal agresiva, que consiste en hacer uso de lagunas legales en búsqueda de la menor tributación posible. Hace más de un año, la Comisión Europea presentó un conjunto de medidas para evitar que las empresas multinacionales que operan en el espacio comunitario utilicen lo que se conoce como ingeniería fiscal para evitar impuestos. Es conocido, por ejemplo, el caso de las corporaciones que ubican su sede en Irlanda, donde se aplica uno de los impuestos de sociedades más bajos de Europa, y tributan en el resto de países por una parte muy pequeña de los ingresos generados en esos territorios.

De momento, las cifras más catastrofistas hablan de un enorme auge del fraude fiscal durante la crisis. Por ejemplo, los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) aseguran que el paro y la corrupción han provocado un aumento del tamaño de la economía irregular a lo largo de la crisis de nada menos que 61.000 millones. O lo que es lo mismo, el 24,6 por ciento del PIB al cierre de 2012, lo que supone más de 253.000 millones ocultos.

EXCESIVO CONTROL A LA RENTA

Del lado del Impuesto sobre la Renta, la situación es totalmente opuesta. Los ciudadanos denuncian que existe, en este ámbito, un excesivo control hacia ciertas partidas, mientras que en otras se da vía libre al engaño. Se trata de una percepción idéntica a la que emana de la Organización Profesional de Inspectores de Hacienda del Estado (IHE). Ésta asegura que existen deficiencias en el actual modelo de control del fraude, en función del tipo de rentas o contribuyentes: se somete a una vigilancia exhaustiva a las rentas derivadas del trabajo y del capital mobiliario pero, al contrario, se producen graves deficiencias en el seguimiento de las rentas derivadas de actividades económicas en general, y de los grandes grupos económicos y el fraude sofisticado, en particular.

Toda esta situación se `afea´ considerablemente si se atiende al escaso control que existe hacia los modelos de gasto público que existen en España. No es un problema nuevo, pero sí es cierto que en los últimos años, también a raíz de la crisis, Europa también ha puesto el foco en este problema que se ha convertido en una de las grandes lacras de España. De hecho, la Comisión Europea ha hecho público recientemente un texto en el que analiza el nivel de corrupción en los 28 estados miembros, en el que advierte sobre el escaso control al que están sujetas las autonomías y corporaciones locales cuando ejecutan gasto público en España.

Todo ello lleva a la opinión pública a lanzar dardos contra la Administración y a mostrar incluso alivio por el hecho de que Hacienda no `rasque´ todo lo que puede al bolsillo de los ciudadanos. `¡Menos mal! Si no, otros 71.000 millones de euros que habrían derrochado los políticos´, aseguró un lector, en referencia a las últimas cifras sobre fraude fiscal en el país. En este sentido, los internautas pidieron no identificar a España con Hacienda. Además, `¿cuánto se ha ingresado por el fraude politico de la subida de impuestos?´, apuntó un lector. `¿Y cuánto gastó de más en corrupción, ineficiencia, nepotismo y debates territoriales que sólo alimentan a los políticos?´ El dinero `regalado a la banca´ y la famosa amnistía fiscal son otros de los argumentos de peso para justificar el fraude. `Pues por mi parte, apoyo sin reservas que la gente defraude. Total, para ver el reparto de dinero sin escrúpulos entre políticos, sindicatos y patronales, amen de millones de enchufados y funcionarios que te tratan como si tu fueses su esclavo...
 
Si el Estado sabe contar, que no cuente conmigo´, sentenció un internauta.

En cualquier caso, los lectores recordaron que la lucha contra el fraude no puede ser tan complicada. Tal vez interese más mantener ciertos sectores dentro de la opacidad. `Simplemente, no hay voluntad. Hay medios, solo es cuestión de cruzar datos. Y lo público (soy funcionario), todo en página web disponible para conocimiento del ciudadano. Para que se pueda ver a donde va hasta el último euro´, reclamó un lector.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...