edición: 2578 , Viernes, 19 octubre 2018
27/11/2014
Respuesta a las propuestas de Financial Times

Los internautas niegan la penalización del ahorro improductivo como solución para impulsar la demanda

Los economistas de la publicación británica insisten en nuevas recetas para impulsar el crecimiento de Europa
La reestructuración de la deuda, la emisión de dinero y el castigo al ahorro se perfilan como fórmulas para impulsar el desarrollo económico
ICNr

El Financial Times vuelve a convertirse en tema de portada de la prensa económica. Si hace dos días la publicación británica llevó a la opinión pública a plantearse la política de Podemos a favor de la reestructuración de la deuda pública, ayer fueron las propuesta de Martin Wolf, el columnista más importante de la firma, quien hizo referencia a los problemas económicos de Europa y, en concreto, al uso de `tratamientos radicales para enfermedades económicas inusuales´. El autor propone alternativas más allá de continuar con el desapalancamiento para acabar con el principal problema económico global, que no es otro que la debilidad de la demanda. Se trata de propuestas heterodoxas que dieron mucho que hablar entre los internautas: recuperar el monopolio de la creación de dinero para financiar déficits y penalizar el ahorro para impulsar la demanda.

La idea clave es que, sin estas recetas -que califica como poco ortodoxas- ni Estados Unidos, ni la Eurozona, ni Japón y ni el Reino Unido conseguirán superar la principal enfermedad que ha dejado la crisis: el síndrome de deficiencia crónica de la demanda, tal y como lo define Wolf. O lo que es lo mismo, el hecho de que el sector privado no gasta lo suficiente para `tirar´ de la economía sin el dopaje que supone una política monetaria excesivamente laxa, enormes déficits estatales, o ambas consecuencias a la vez.

En esta línea, el economista se basa para explicar su postura en la metáfora del ataque al corazón, asegurando que, como ocurre en esos casos, las crisis financieras traen de la mano efectos secundarios, pero el papel del doctor económico no es preocuparse por el estilo de vida del paciente, sino mantenerlo con vida. Tras superarlo, aseguró, toca lidiar con esos efectos, que en el caso de la actual crisis se resumen en tres: daños en el propio sistema financiero, pérdida de confianza en el futuro y una deuda muy difícil de asumir. Así, estos efectos habrían provocado, continúa el columnista, lo que el economista Richard Koo llama rescisión del balance, es decir, un periodo en el que el objetivo principal es devolver la deuda. Por ello, las políticas post-crisis deben compensar o facilitar que el sector privado reduzca su endeudamiento.

En el mismo sentido que esta medida, y como complemento a esa política antideuda, Wolf propone la idea de su reestructuración –tanto de la privada como de la pública-, ya defendida el pasado lunes por Wolfgang Munchau, también en las páginas del Financial Times. Sin embargo, aseguró, un proceso como este nunca resulta sencillo, y mucho menos cuando existe tal resistencia por parte de los acreedores. Ello acaba provocando que los problemas de deuda se alarguen en el tiempo. Wolf se centró también en otras consecuencias de la crisis, más allá de la debilidad de la demanda: por ejemplo, el exceso de ahorro en los mercados emergentes, los cambios en la distribución de los ingresos, el envejecimiento global y la falta de inversión en los países desarrollados. Estos cambios, a su vez, serían consecuencia de la globalización, la tecnología y el papel cada vez más importante del sector financiero.

CASTIGAR EL AHORRO IMPRODUCTIVO

De todas las propuestas lanzadas ayer por Wolf, sin duda la que más críticas recibió fue la relativa a castigar –por ejemplo, vía impuestos- el ahorro improductivo. El economista habló de la nacionalización de la creación de dinero como receta para estimular la demanda, lo que provocaría la redistribución de los ingresos desde los ahorradores hasta los gastadores. Así, según su ejemplo, en el caso de Japón se deberían haber subido los impuestos al ahorro, ya que, en esta situación, aquél que sea improductivo `debe ser desalentado´, aun cuando ello rompa con el principio de que el ahorro es valioso. 

Para los lectores, al contrario, penalizar el ahorro no va a implicar que disminuya, porque el ahorro `es el que es´. Más que de medidas `poco ortodoxas´, se habló de medidas `disparatadas´. `Penalizar el ahorro y a su vez fomentar la inversión no sé como se come. Esto es como el empachado que pretenden sanarlo metiéndole más comida al cuerpo en vez de ponerlo a dieta´, defendió un lector. Así, para los internautas, hay gestos más necesarios y mucho más sencillos, como `eliminar burócratas, vividores cortijeros, fulanas de aristócratas y gentuza que viven del trabajo y del ahorro ajeno´.


Sin embargo, para otros, la idea no resulta tan descabellada, aunque sí complicada en su ejecución. `La teoría no es mala: si penalizas el ahorro con -por ejemplo- tasas de interés negativo, consigues movilizar el dinero.

El problema es conseguir canalizar ese dinero hacia la economía productiva y no hacia la economía especulativa, porque esto último es lo que nos ha llevado hasta aquí.

En consecuencia, no se puede hacer lo primero sin implementar medidas que también penalicen la especulación.

De hecho estoy convencido que con solo implementar medidas que penalicen la economía especulativa, ya se conseguiría una vuelta de los capitales a la economía productiva, porque al fin y al cabo donde está el grueso del dinero no es en el ahorro de los particulares, sino en los grandes fondos de inversión, Sicav, etc.´

En un sentido parecido, los internautas aseguraron que no hay que penalizar el ahorro, sino los paraísos fiscales. `¿Que más da que me quiten el 25 por ciento de los 50 euros que ahorro al mes? Lo que da dinero es quitar el 25 por ciento de los cientos billones escondidos. Ahí está el dinero´. En cualquier caso, el problema de la desconfianza sería la raíz de la ausencia de gasto y del ahorro improductivo, y ello no se soluciona con medidas de castigo como las propuestas por Wolf: `Yo que estoy en la cuarentena, y quizás debiera seguir pensando en gastar, ante el panorama que observo, empiezo ya a velar por mi patrimonio de modo defensivo. Hay que administrar bien lo acumulado hasta la fecha… Pero si la mayoría lo hacemos así, ante la desconfianza en como funciona el sistema económico, no habrá salvación posible del sistema actual´.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...