edición: 2764 , Viernes, 19 julio 2019
28/04/2011
OBSERVATORIO DE LAS REDES SOCIALES

Los internautas ven en la reforma de los ERE una fórmula para “tapar otros agujeros”, como el generado por el abaratamiento del despido

La enmienda que hará que las empresas asuman parte del subsidio por desempleo llega demasiado tarde
El saldo positivo en las cuentas de la Seguridad Social no alienta: se verá corregido por los gastos pendientes
La opinión pública pide una reforma profunda del modelo empresarial español para aprovechar el capital humano
ICNr

“Escepticismo” es la palabra que mejor define la opinión general de los internautas expresada durante la jornada de ayer en las redes sociales con respecto a la reforma, anunciada por el Gobierno, que obligará a las grandes empresas a asumir una parte del subsidio por desempleo de los trabajadores mayores de 50 años afectados por un ERE. Las críticas en la Red se han volcado sobre una enmienda, incluida por el grupo socialista al proyecto de ley de reforma de las políticas activas de empleo, que pretende que las sociedades de más de 500 trabajadores que lleven a cabo un expediente de regulación de empleo -afectando al menos a cien empleados- cubran una parte del paro correspondiente a aquellos trabajadores que superen esa edad.

Si el plan del Ejecutivo era responder a anuncios como el que lanzó Telefónica -que hizo pública recientemente su pretensión de reducir plantilla en un 20 por ciento, lo que supondría un alto coste para las arcas públicas- recortando el montante que estas reducciones de plantilla pueden suponer para la Administración, los ciudadanos reducen esta medida a un “mal parche para tapar otros agujeros”, como el generado por el abaratamiento del despido.
 
Y es que esta previsión legal debería haberse perfilado mucho antes “y no después de tantos miles de ERES que han ido surgiendo”. Preocupa, además, el efecto que esta reforma pueda tener de cara a la contratación de trabajadores que se acerquen a esa edad límite: los comentarios vertidos apuntan que lo más probable es que los empresarios opten por no contratar a personal cercano a los 50 años, sacándolos del mercado laboral de forma indefinida.
Queda abierta, además, la cuestión de la tributación, ya que el afectado por el despido recibiría dos pagas -una del empresario y otra del Estado- por lo que, probablemente, a la hora de presentar su declaración de la renta se llevaría “un auténtico palo”.

LA SOLUCIÓN A LA CRISIS: MAYOR PRODUCTIVIDAD

Tampoco parece que el resultado positivo de las cuentas de la Seguridad Social anunciado ayer sea, de cara al público, tan alentador como parece a simple vista. Este saldo positivo de 6.089,05 millones de euros en el primer trimestre de 2011 se traduce en un aumento del 2,44 por ciento con respecto al mismo dato del ejercicio anterior, según los datos del Sistema de información contable de la Seguridad Social. En términos del PIB, la Seguridad Social habría obtenido un superávit del 0,56%.

Un pequeño alivio que, sin embargo, no mejorará el mapa de la crisis. Los internautas aseguran que el consumo se seguirá viendo castigado por el desempleo y por el aumento de los tipos de interés. Y a ello se suma la necesidad de aumentar las exportaciones. En este sentido, son muchos los que opinan que la solución pasa necesariamente por aumentar la productividad, debido a la estrecha relación entre el déficit presupuestario y el déficit comercial. “Para reducir el déficit hay que incrementar las exportaciones” y, por ello, hay que inspirar un nuevo modelo productivo y un mayor valor añadido para los productos nacionales.

Lo que parece claro es que las empresas españolas aún no han aprendido a sacar partido del potencial de su capital humano cualificado para aportar su granito de arena a la recuperación económica. Las pymes, para la opinión pública, son las mayores culpables. La idea de que son pocas las empresas españolas que se aventuran en perfiles estratégicos de empresa está bastante asentada, y la única excepción la protagonizarían las filiales españolas de multinacionales, que saben absorber al personal cualificado.

En este sentido, “vamos a tener que esperar mucho”, unos “diez o quince años”, hasta darle un giro al modelo productivo español, apunta uno de los comentarios a esta noticia. “Sin un perfil estratégico de empresa, difícilmente una organización penetra de forma consolidada en mercados internacionales, de manera que nuestro pequeño incremento en las exportaciones es, de momento, algo endeble”.

Tampoco hay que olvidar, aseguran algunos, que el dato positivo de la Seguridad Social tiene mucho que ver con la subida del IVA. Ni tampoco que los gastos previstos pendientes de imputación presupuestaria -que alcanzarán previsiblemente un importe aproximado de 900 millones de euros- implicarán la disminución del superávit. En definitiva: las cifras presentadas son muy relativas y su carácter depende de la óptica desde la que se las analice.
 
Mientras, el anuncio del beneficio que el Ejecutivo afirma haber obtenido a partir de su apoyo público prestado a las cajas, que según Zapatero ya alcanza los 3.000 millones de euros en comisiones por avales y por intereses, tampoco convence a los lectores. La noticia llegó tras las declaraciones del presidente hechas públicas ayer a través de una entrevista confeccionada por internautas de todo el mundo para el programa “Tú preguntas” del canal Worldview de Youtube. Se trata del primer jefe de Gobierno de habla hispana en participar en este foro.

Entre las reacciones, no faltan quienes apoyan al Ejecutivo y recalcan que el Estado no ha entregado capital a fondo perdido, sino que está obteniendo intereses por ello. Mientras otros denuncian que el hecho de que se haya tenido que invertir en las cajas implica que no se invierta en aquello que verdaderamente demandan los ciudadanos. No hay que olvidar la presencia de ese coste de oportunidad: la idea del beneficio “es una falacia, ya que el dinero prestado a los bancos por su mala praxis se podría haber invertido en otras cosas”.

Por ejemplo, en ayudar de forma directa a las empresas. Si se hubiera invertido ese montante, por ejemplo, en ofrecer un mayor apoyo financiero a negocios en apuros, se hubiera evitado el cierre de cientos de ellos, apuntan. Y es que algunas opiniones vertidas consideran que las cajas están dejando de lado su función social para “usar el dinero de todos en tapar sus agujeros”, de forma que el dinero no llega a la economía real.

OBTENER UN CRÉDITO, CADA VEZ MÁS DIFÍCIL

El repaso a la economía nacional durante la jornada de ayer también vino desde Europa. El anuncio del Banco Central Europeo (BCE) de un nuevo endurecimiento de los estándares de crédito, tanto para empresas como para particulares, no sorprendió, aunque no por ello dejó de preocupar. Las causas del dato se encuentran en el aumento de las exigencias de solvencia y liquidez para el sector financiero y en la aversión al riesgo que genera la crisis, entre otros factores. Y es que el mapa actual da lugar a tal incertidumbre que parece que los propios bancos “no se fían” ni siquiera los unos de los otros, generando un estancamiento del préstamo interbancario.
 
“El dinero se ha convertido en un bien escaso”, comenta un internauta, aunque apunta que en los años de bonanza nos hemos beneficiado del efecto contrario. Como en otras crisis, hay quienes asumen que vendrán malos años para los que estén endeudados, que tendrán como contrapartida una época de bonanza para los que cuenten con ahorros.

En todo caso, los ciudadanos parecen dar por hecho que el Euríbor va a seguir subiendo. “Esto no ha hecho más que empezar”. En consonancia, habrá que esperar para endeudarse y comprar, y no sólo porque los precios de la vivienda vayan a seguir bajando, sino porque probablemente la economía no irá a mejor y no se producirá una reducción relevante del diferencial.

Algunos defienden que parte de la culpa la tiene el ritmo de consumo de los españoles. En este sentido, puede parecer lógico que los bancos, y sobre todo las cajas, se hayan dado cuenta de que “sólo se le puede prestar dinero a personas que pueden devolverlo”. Además, se critica que gran parte del consumo se dirija a productos extranjeros, lo que es “una sangría para el país”.

AUMENTAR LA PRODUCTIVIDAD RENOVANDO EL MODELO DE EMPRESA

Los internautas no fueron los únicos en señalar la necesidad de que la empresa española lleve a cabo un profundo cambio para lograr ser más competitiva y explotar su capital humano. Parte de este cambio, de cara a lograr una mayor eficiencia y flexibilidad laboral, pasa por buscar medios para conciliar la vida laboral y familiar del trabajador. La OCDE echó leña al fuego al debate a través de un informe en el que alertó sobre la falta de incentivos en España para compatibilizar el cuidado de los hijos con la vida profesional, que ha llevado a que la tasa media de ocupación de la mujer sea inferior a la media de resto de miembros de la organización.

La situación que describen los internautas es peor aún: no sólo es complicado encontrar trabajo, sino que combinarlo con cualquier otra ocupación resulta casi imposible. “Le estás pidiendo peras al olmo”. La crisis debería convertirse en catalizador de viejas pretensiones, como una modificación en el horario laboral. No se entiende, por ejemplo, que se pueda contar con dos horas para comer cuando una es más que suficiente, o que no se incentiven los puestos en jornada intensiva, que permiten compatibilizar la vida laboral con otras actividades.

Pero parece haber razones para mantener este viejo sistema. Unos hablan de los largos descansos de los jefes, que tras tres horas de almuerzo llegan “frescos” para cumplir con las últimas horas de la jornada. Otros van más allá y ven en estas jornadas un medio para que el trabajador resulte más productivo. Por una parte, porque a muchos no les da tiempo a desplazarse a sus casas para comer, por lo que acaban usando parte de su tiempo de almuerzo para trabajar. Por otra, porque quien sale de trabajar “a las tres” aún tiene tiempo de comprometerse a otras tareas, como recoger a sus hijos del colegio, mientras que quien finaliza su jornada más tarde no tiene prisa por marcharse porque no asume esos compromisos.

La opción del teletrabajo, por otro lado, es una de las opciones más valoradas de cara a mejorar la productividad y compatibilizar ambas facetas: “Hay muchas empresas en España que ni se lo plantean, cuando posiblemente fuese una opción más barata para ellas”, denuncia una internauta que trabaja desde casa mediante este sistema. “Mi empresa está encantada con mi productividad desde casa y yo con la posibilidad que me han dado”.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...