edición: 2450 , Jueves, 19 abril 2018
07/02/2012
Almunia los defiende: `¿Qué es mejor, tener un trabajo mediocre o no tenerlo?´

Los minijobs, a debate: la opinión pública no aprueba la implantación de contratos `mediocres´, aunque sea coyuntural

La dignidad marca el límite para gran parte de los internautas: este tipo de empleo sería un fin en sí mismo, no un medio para solucionar el problema
La posibilidad de cotizar, aunque sea poco, supone un punto positivo para otros, aunque habría que acotar en qué condiciones se conceden estos contratos
Se reabre el debate sobre la reducción del gasto público como fórmula anticrisis: los expertos creen que la política del PP nos llevará a otra `Gran Depresión´
Joaquín Almunica, vicepresidente de la CE y comisario de Competencia
ICNr

Vuelve el debate sobre los minijobs, los polémicos miniempleos por 400 euros que defiende Bruselas y que, de momento, parecen no entrar en la agenda del Gobierno. Joaquín Almunia, vicepresidente de la Comisión Europea y comisario de Competencia, ha sido el último en echar leña al fuego, tras defender en un encuentro con periodistas del grupo Vocento que dicha fórmula ha funcionado en Alemania y que podría ser una solución para la alta tasa de desempleo española. Sus declaraciones dieron lugar a una de las frases más comentadas del día: `¿Qué es mejor, tener un trabajo mediocre o no tenerlo?´. Los internautas inundaron ayer las redes sociales con respuestas a Almunia, pidiendo dignidad para los trabajadores y, entre otras cosas, que `se aplique el cuento´ si cree que es posible vivir con tal salario. Ninguna solución tendente a la `escalvitud´ puede ser buena, para los lectores, sea o no coyuntural.

La idea no es nueva: los `minijobs´ funcionan como contratos de escasas horas al día por un sueldo máximo de 400 euros mensuales, sin que el trabajador pague impuestos y con cotizaciones a la Seguridad Social de carácter voluntario. Se trata de una fórmula perfecta para los empresarios -el presidente de la patronal, Juan Rosell, viene defendiéndolos desde hace tiempo-  pero que, de momento, no se baraja en España. Así lo viene asegurando el Ejecutivo, empezando por la ministra de Empleo, Fátima Bañez, quien comentó a finales de año que el ejecutivo de Mariano Rajoy `no barajaba´ esta opción, `sin encaje´ en la legislación española. Por ello, desde algunos sectores se demanda que se contemple la posibilidad de incluir los minijobs en la reforma laboral, que debería ser, en palabras de Almunia -recogidas por el diario ABC- `más ambiciosa´.

En este marco, las opiniones de los internautas se dividen y aportan pocos grises. La posición de la mayor parte de los trabajadores se queda en el `no´ rotundo a la pérdida de derechos, al `trabajo gratis´, y a la crisis como excusa para aceptar `basura´. Tolerar condiciones indignas `no es la solución al problema´, sino una fórmula cómoda para `no buscar soluciones´. Para parte de la opinión pública, al aceptar condiciones peores `se aceptan para toda la vida´, dando el problema por zanjado para la clase política. En este sentido, este tipo de contratos `no son un medio para resolver un problema, sino un fin en sí mismos´. `El minijob se centra en la desesperación´, se comentó en Twitter.

El límite, para muchos lectores, se encuentra en la dignidad. Si ya se considera impropio un salario mínimo interprofesional que se encuentra totalmente alejado de la realidad social, menos puede serlo la suma percibida por un `minijob´. `Sería como eliminar la cédula de habitabilidad de los pisos y permitir que no fuera obligatorio hacer una cocina o un cuarto de baño para poder hacerlos más baratos. Ahí también saldría Almunia y diría ¿qué es mejor, tener un piso de pena o no tenerlo?´

En esta línea, los ciudadanos ven el mapa de la contratación actual como un punto infranqueable que, en caso de modificarse para mal, marcaría un punto de no retorno que no beneficiará a nadie más que a los empresarios y que, además, cargaría a las espaldas de los ciudadanos las culpas de la crisis. Unas culpas que ` no son del pueblo´, sino del sistema financiero. En definitiva, la única opción debería ser `tener un trabajo digno´. Todo lo demás es un modo de `expoliar y humillar a la clase trabajadora´. Al menos no teniendo nada más, `se tiene esperanza, y no sirve decir que con esperanza no se come, porque con esos trabajos tampoco´.

LA `ÚNICA SOLUCIÓN´

Sin embargo, no todo fueron críticas. También están los que defienden los `minijobs´ como fórmula para evitar que `millones de españoles paguen el paro a gente que no trabaja nunca´. Y es que los que cubren los subsidios del resto `también están indignados´. Hay quienes defienden -y no son pocos- que muchos de los parados del país prefieren `chupar del bote cobrando el paro y estar sentados en el sofá´, mientras los demás pagan que éstos `hagan el vago´.


En una línea más suave, otros resaltaron que tal vez esta práctica sirva para eliminar de raíz las prácticas no retribuidas, aunque para ello habría que eliminar específicamente esta posibilidad. Las famosas becas podrían quedar absorbidas por esta nueva modalidad y, tal vez por eso, de parte de los estudiantes también se oyeron algunas voces a favor: `prefiero trabajar unas horas por día por ese dinero, y mientras tanto seguir estudiando mi carrera, así cuando acabe tendré algo de experiencia que es lo que todos los trabajos piden´, comentó un lector.

En la misma línea, algunos se resignan y aseguran que una receta como el miniempleo es `la única solución contra el paro en estos momento, guste o no´. La idea es que `por lo menos se pueda cotizar en trabajos a tiempo parcial´, en lugar de cobrar del paro, de modo que se ahorren `millones a mansalva para las prestaciones´. En todo caso, habría que acotar para quién esta destinado, cuantas horas, con que limite de tiempo, qué objetivo se persigue -como, por ejemplo, experiencia en primer contrato a 20 horas semanales media jornada-, etc. El problema es `implantar cosas sin definirlas bien´. Y es que todo debe tener un objetivo y unos limites. `Hay muchos que trabajan en negro y cobran del paro y eso me jode mas que un estudiante que trabaje a media jornada para ganarse unos eurillos, y encima cotice´. 

La idea es que en situaciones coyunturales hay que tomar medidas de todo tipo y, aunque `nadie dice que los minitrabajos sean mejor que un trabajo completo´, sí que son `mejor que nada´ en las circunstancias actuales, con una ventaja: que estando `dentro del mundillo del trabajo (aunque sea en los minitrabajos) es más fácil encontrar uno mejor que si estás en casa mirando las musarañas y te descuelgas del mundillo´.

LIMITAR EL GASTO PÚBLICO, A DEBATE

Mientras, en cuanto al gasto público, ayer se abrió un nuevo frente en el debate sobre la conveniencia o no de reducir el gasto público al ritmo que lo hace el Ejecutivo español, en consonancia con los dictados europeos. Expertos e internautas se preguntaron si esta tedencia resulta eficaz, o si puede llegar a ser perjudicial e incluso contraproducente cuando se implantan políticas de reducción de déficit que oprimen la economía hasta provocar su recesión. Christophe Donay, estratega jefe de Pictet Wealth Management, asegura en un entrevista para Cinco Días que el recorte del gasto público por parte de los líderes europeos es una `estupidez´,  porque se están poniendo en riesgo las economías europeas.

En su opinión, hay dos formas de solucionar la papeleta: o estimulando el crecimiento o reduciendo la curva de la deuda, que es lo que pretenden las medidas de austeridad de Europa. `Para mí, las medidas de austeridad son una estupidez. Es la mayor estupidez que se puede cometer. Si se recorta el gasto público, se reduce el crecimiento y la divergencia entre crecimiento y deuda continuará´. Al contrario, apeló a la unión fiscal, al presupuesto único, financiado con eurobonos y dedicado a impulsar el crecimiento, aunque reconoció que se trata de una `utopía´ en este momento. De momento, una nueva ronda de liquidez del BCE podría ayudar.

En esta línea, los expertos comentaron ayer, a través del blog Unience, que recortar el gasto público `no sólo no es la solución sino que empeora el problema´. `Siempre he oido decir que las medidas de estímulo, hacen crecer la economía y por lo tanto disminuir el paro, para que haya más consumo. Si se hace al revés, no lo entiendo muy bien´, comentó otro lector. En la misma línea, se aseguró que todo indica que vamos camino de otra `Gran Depresión´. `Ya hay tintes de una tremenda guerra de divisa (que no es más que una versión disimulada de políticas proteccionistas) entre los grandes bloques económicos y si a eso le unimos una incapacidad política para generar crecimiento... pues ya me diréis dónde vamos´. Además, la historia demuestra que el contagio de un mercado a otro (Grecia, Portugal, España, Italia, etc.) a otro es `difícil de parar´: las crisis `no se limitan a las fronteras físicas y menos en nuestro mundo globalizado´.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...