edición: 2346 , Viernes, 17 noviembre 2017
21/10/2011
Botín aprovecha para enmendar un “error”

Los problemas de financiación hacen posible un golpe de estado en Sacyr que desplaza a Luis del Rivero

Nada de esto hubiera pasado si Brufau no hubiera convertido Repsol en una “perla” objeto de deseo
Se cierra un capítulo de un libro que todavía no tiene epílogo
¿Habrá OPA sobre Sacyr?
Manuel Manrique y Luis del Rivero
Alfonso Pajuelo

Con el telón de fondo de la refinanciación del crédito de 4.900 millones de euros que utilizó Sacyr para comprar el 20% de Repsol, un previsible cambio de signo político en el próximo Gobierno y aprovechando un claro error como fue el pacto con Pemex, recibido con indisimulada tibieza complaciente por el Gobierno tras la última experiencia de Sebastián como aprendiz de brujo –devenido en chapuza de aficionado-, se consumó en Sacyr un golpe de estado que ha desplazado de la presidencia a Luis del Rivero. Esta es una historia de idas y venidas de la que se pretende hacer protagonista exclusivo a Del Rivero y que vivió su último episodio en el desafortunado pacto con la mexicana Pemex, un pacto qua amaneció cojo tras unas vísperas más concurridas.

La alianza de Manrique (uno de los tres fundadores de la constructora) con Abelló y Carceller, más el voto favorable inesperado de Fuertes en apoyo del ya vencedor grupo rebelde, no se gesta sobre la marcha. Había mar de fondo desde hace meses y el pacto con Pemex fue el desencadenante de un ataque fulminante de los disidentes que esperaban el momento propicio. Éste llegó de la mano de Botín, un Botín complaciente con el PSOE cuando financió la operación de compra de Repsol y que ahora enmienda el “error” facilitando mediante presión un horizonte imposible de cara a la refinanciación de Sacyr. Botín nunca pierde y en este caso le ha vuelto a salir la veta financiera que tantos éxitos ha dado al Santander como “damnificados” ha dejado en el camino.

Si el Santander no hubiera dejado claro que la financiación estaba en el alero de forma definitiva e irreversible, nada de esto hubiera ocurrido. Las partes en conflicto se dieron por enteradas de que se cerraba el grifo y la sequedad reducía la flexibilidad de Del Rivero y Loureda. Pero la otra parte sabía que ese grifo se podía volver a abrir, y así será, pero el precio a pagar será deshacerse de un 5% de Repsol con minusvalías significativas. Unas minusvalías que serán el beneficio presente del Santander y un éxito financiero futuro porque ese paquete es de sumo interés y seguro que Botín sabrá rentabilizarlo aún más en el futuro. Le cuadra bien a Botín pero además le deja en bandeja la solución de un problema a Rajoy. Una maniobra completa de la que el vencedor claro, por el momento, es el Santander.

Es previsible que el pacto con Pemex se rompa pero también es probable que estuviera roto. El acuerdo tenía todo el aspecto de haberse hecho para ser roto porque Pemex perseguía unos objetivos precisos, objetivos que una vez conseguidos en todo o en parte hacía innecesario el pacto. Y en eso andaban, o por lo menos en eso andaba Caixabank cuando hace pocos días establecía contacto con Pemex en México.

Ahora se abre una nueva etapa en Sacyr con nuevos administradores y unas minusvalías expresas que asumir pero con una cierta tranquilidad financiera… momentánea. A pesar de la constructora llegue a reducir una cuarte parte su deuda por la compra del paquete de Repsol seguirá teniendo no pocas dificultades para hacer frente al resto. Es previsible que Repsol aumente su dividendo pero eso sólo sirve a Sacyr para hacer frente a los intereses del préstamo y poco más. El resto seguirá siendo una ‘espada de Damocles’ que controlará Botín o sea que el margen de maniobra de Abelló y asociados será limitado. Además, veremos dónde recala el 5% de Repsol que se libera.

En cuanto Manrique, Abelló y Carceller salven el escollo de la CNMV puesto que al firmar un pacto parasocial, que además les da el control de la compañía, y que representa algo más del 30% del capital de la constructora, quedarían obligados, en principio, a lanzar una OPA sobre la totalidad. Se cierra un capítulo pero el libro todavía no tiene epílogo.

LA NOTICIA

El hasta ahora vicepresidente de Sacyr Vallehermoso, Manuel Manrique, ha sido nombrado por el consejo de administración de la compañía nuevo presidente en sustitución de Luis del Rivero, según informó el grupo a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Además, el máximo órgano de gobierno de la compañía ha designado vicepresidente primero de la compañía a Demetrio Carceller, máximo directivo de la petrolera canaria Disa, que junto con Satocán, tiene un 15,9 %. El empresario Juan Abelló, desde Torreal, que controla el 9,6 % de la empresa, pasa a ser vicepresidente segundo.

El consejo ha nombrado además a María Victoria Vázquez consejera de la sociedad en representación de Novacaixagalicia, que dejó un asiento vacante en el órgano tras la salida de Ángel López-Corona Dávila, exdirector general adjunto de Caixanova, quien renunció recientemente a su cargo por causas que no han trascendido.

Novacaixagalicia, participado en un 93 % por el Estado, tiene además otro miembro en el consejo José Luis López Méndez, quien fue durante 29 años primer ejecutivo de la antigua Caixa Galicia y que recientmenete dimitió de todos sus cargos, una alida que se formalizará en Sacyr en próximas fechas.

Estos cambios se producen después de que Del Rivero fuera destituido este jueves al frente de la compañía en el consejo después de que el hasta ahora su mano derecha, Manuel Manrique, votara en contra de su permanencia, posiblemente dolido por su exclusión del último pacto de Luís del Rivero.

El ingeniero Manuel Manrique, procedente de Ferrovial, fue uno de los fundadores de Sacyr junto con José Manuel Loureda, Luis del Rivero y Félix Riezu, donde ocupó la presidencia y fue consejero delegado, y actualmente es vicepresidente de la fusionada Sacyr Vallehermoso.

Carceller y Abelló son uno de los socios de referencia de Sacyr, en la que controlan un 15,9 % y el 9,6 %, en tanto que Manrique controla el 6,09 % de la compañía.

Junto con la salida de Del Rivero, que también ha presentado su dimisión como consejero de la sociedad, Diogo Alves Vaz ha presentado su dimisión al cargo de vicepresidente tercero, quien, sin embargo, sí continuará como consejero de la sociedad.

La salida de Luis del Rivero se produce después de que anunciase esta mañana un pacto para sindicar sus derechos de voto con los accionistas José Manuel Loureda Mantiñán y Javier Gayo Pozo, con lo que han pasado a controlar así el 26,95 %.

En virtud del acuerdo, que estará vigente durante un año y se prorrogará automáticamente por años sucesivos si los socios no dicen lo contrario, los tres accionistas votarán conjuntamente tanto en el Consejo como en la Junta del grupo constructor y de servicios.

Además, las cajas de ahorros presentes en el capital de la compañía y otros accionistas de Sacyr -entre los que estaban los empresarios Juan Abelló y Demetrio Carceller- han solicitado en la reunión de hoy a los ejecutivos de la constructora un plan para que explique cómo se reduciría la abultada deuda del grupo para defender la rentabilidad de su inversión.

Según fuentes financieras, algunos accionistas ven con buenos ojos que la constructora venda la cuarta parte (un 5%) de su participación de Repsol, algo a lo que era reacio Del Rivero.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2017 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...