edición: 2249 , Miércoles, 28 junio 2017
06/10/2008

Los tribunales devuelven el encanto fiscal a las ´stocks options´

Xavier Gil Pecharromán

Ahora que las fórmulas alternativas de retribución para los altos directivos, lease las famosas 'stock options' (opciones sobre acciones), han dejado de tener interés como consecuencia de las limitaciones que la normativa fiscal les ha ido poniendo, los tribunales parece que se han empeñado en recuperarlas. Primero ha sido la Audiencia Nacional, por sus limitaciones jurisdiccionales, se ha limitado a declarar nula una liquidación relativa a rendimientos del trabajo consistentes en las denominadas 'stock options', al considerar que el reglamento que las regula no se ajusta a la Ley.
· Observatorio Fiscal: A vueltas con las 'stock options'

El Tribunal Supremo acaba de entrar a juzgar el asunto y ha decidido anular el artículo 10.3 del Reglamento del IRRPF de 1999. La importancia de esta anulación, es que el actual Reglamento ha mantenido los mismos condicionantes.

La Ley del IRPF (de 9 de diciembre de 1998), estipulaba que para poder disfrutar de la ansiada reducción impositiva del 30% de que las opciones sobre acciones podían disfrutar, era preciso que concurrieran dos requisitos: la irregularidad en la generación de la renta y un carácter de inhabitual, de modo que tenían que quedar fuera de la norma los beneficios recibidos en plazos elevados, pero de forma periódica.

Sin embargo, el artículo 10.3 del Real Decreto 214/1999 incluía dos nuevos condicionantes: que la reducción cuando el derecho de opción sólo pueda ejercitarse transcurrido más de dos años desde su otorgamiento y, además, no se concedan anualmente.

El Tribunal Supremo, en sentencia de 9 de julio de 2008,  considera que el primero de ellos no es más consecuencia de la limitación legal que prohíbe la calificación legal de irregularidad de aquellos rendimientos de forma periódica o recurrente. Lo anual, lo que se repite año tras año, tiene carácter periódico, por lo que se convierte en forma de habitual de retribución y sale de la razón de ser la reducción, Por ello, considera que el Reglamento, sobre este extremo, no hace más que puntualizar y aclarar la previsión legal.

Sin embargo, en el segundo requisito, el RD introduce una novedad que afecta la forma misma en la que se concede al trabajador el derecho de opción: si no se establece un límite temporal mínimo entre la concesión y el ejercicio del derecho de opción de 24 meses, no se puede aplicar la reducción por irregularidad.

Lo que está haciendo el Reglamento es regular e introducir  como elemento nuevo una limitación no contemplada por la Ley respecto de los rendimientos irregulares por periodo de generación superior a los dos años, para el supuesto de que se trate de rendimientos derivados del ejercicio de derecho de opción sobre acciones concedidas por el empleador al trabajador. Consideramos que esta previsión reglamentaria no esta amparada por la Ley, cuyas únicas limitaciones se refieren al periodo de generación y su carácter periódico o recurrente, pero no a la forma en que se conceda el derecho de opción o a la limitación temporal que debe incluirse en el ejercicio la concesión.

Considera el ponente, el magistrado Martín Timón, que por la propia naturaleza y finalidad de la reducción, la irregularidad se produce cuando entre la concesión y su ejercicio han transcurrido más de dos años, independientemente de en el contrato, acuerdo o pacto entre cedente y cesionario (empleador o empleado) se establezca un límite temporal mínimo para su ejercicio.

El fundamento mismo de la irregularidad está centrado por la Ley en el período de generación: si se ejercita antes de dos años no será irregular y si, por el contrario, se hace transcurrido ese período de tiempo se aplicará la reducción. Lo verdaderamente relevante es que entre el acuerdo de esta forma de retribución y su ejercicio efectivo, hayan transcurrido más de dos años, como contempla la Ley, siempre y cuando constituya una forma habitual de retribución a la trabajadora. Si el empleador hubiera pactado esta forma de retribución en especie con el trabajador, reconociéndole el derecho al ejercicio de la opción desde la firma del contrato en adelante, la irregularidad estaría determinada por el tiempo transcurrido entre la formalización del acuerdo y el ejercicio del derecho de opción, sin que resulte exigible el establecimiento de un límite temporal mínimo a partir del cual pudiera realizarse, sencillamente porque la Ley del IRPF de 1998, en la redacción del art.17.2 .a) no la había establecido.

Por lo tanto, el Reglamento introduce una restricción y limitación para la aplicación de la irregularidad en la modalidad de irregularidades por período de generación del rendimiento que la Ley no contempla, y además va contra la propia razón de ser la reducción, por irregularidad por periodo de generación de renta, por lo que se extralimita.

La sentencia concluye que resultaría, pues, contradictorio que el rendimiento que se califica como irregular por el transcurso de dos años desde la concesión de la opción haya de perder esa calificación porque el titular hubiera tenido la posibilidad, no hecha efectiva, de ejercitar la opción con anterioridad al cumplimiento de dicho plazo. El resultado sería además irrazonable y todo porque se introduciría en el hecho imponible y en el devengo del impuesto un elemento del pasado que es la mera expectativa que durante un tiempo existió de ejercitar la opción antes de transcurrir dos años desde la concesión.

La sentencia de la Audiencia Nacional señalaba también, que “el reglamento de 1999 incurre en exceso legal, pues para que sea posible la reducción no es suficiente, como quiere la Ley, que los rendimientos se generen de forma no periódica ni recurrente en un lapso superior a dos años, sino que, además, se imponía una tercera condición: que no se concedan en años sucesivos”.

El Reglamento actual, el del año 2007, señala que a efectos de la reducción prevista en el artículo 18.2 de la Ley del Impuesto, se considerará rendimiento del trabajo con período de generación superior a dos años y que no se obtiene de forma periódica o recurrente, el derivado de la concesión del derecho de opción de compra sobre acciones o participaciones a los trabajadores, cuando sólo puedan ejercitarse transcurridos más de dos años desde su concesión, si, además, no se conceden anualmente.

Y ahora, una cautela a tener en cuenta. No menos importante que estas sentencia fiscales es la emitida por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, de 12 de marzo de 2008, que establece que el valor de realización de las opciones no puede ser tenido en cuenta como salario en el cálculo de la indemnización por despido improcedente, aunque se ejerciten dentro de los doce meses anteriores al despido, si el período previo a la efectividad del derecho, que es aquel en que el trabajador debe permanecer en la empresa para perfeccionarlo, es anterior a los doce meses indicados, ya que lo trascendente no es cuándo se ejercitan las opciones, sino el período de maduración.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2017 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...