edición: 2701 , Lunes, 22 abril 2019
20/03/2019

Los criptoactivos han perdido un 85% de su valor desde los máximos de su cotización hace un año

Basilea advierte sobre su riesgo, el Cboe cierra su mercado de futuros, y las plataformas intentan sobrevivir
Carlos Schwartz
Una de las buenas noticias sobre los activos electrónicos, que recibieron el nombre popular de criptomonedas, es que el Comité de Supervisión Bancaria del Banco Internacional de Pagos de Basilea (BIS, por sus siglas en inglés) ha decidido llamar a las cosas por su nombre y señalar que rechaza ese apelativo popular porque los criptoactivos carecen de los requisitos mínimos de una moneda. Más vale tarde que nunca. “Este tipo de activos no aportan de forma fiable las funciones estándar del dinero y son inseguras para confiar en ellas como medio de cambio o depósito de valor” señala el Comité y añadió que: “Los criptoacitvos no son moneda de curso legal, y carecen del respaldo de algún gobierno o autoridad pública”. Mientras el Comité del BIS llama la atención a los bancos sobre los riesgos de mantener posiciones en esos criptoactivos, el principal de ellos, el bitcoin, padece la caída más prolongada de sus 10 años de historia.
El precio del bitcoin estaba esta semana en torno a los 4.000 dólares lo que representa una caída del 80% por unidad después de haber alcanzado en diciembre de 2017 cotizaciones cercanas a los 20.000 dólares. El valor de mercado de todos los criptoactivos en circulación ha caído un 85% desde sus máximos de enero de 2018. Los volúmenes de transacciones en las principales plataformas de contratación en Estados Unidos han caído de forma continuada en los últimos 15 meses, de acuerdo con la firma de investigación Tradeblock.

Es cierto que el bitcoin se negocia por encima de sus valores de 2016 y que su mercado se ha definido por las fuertes oscilaciones. Durante parte de 2011 su precio cayó un 95%; también cayó un 85% entre diciembre de 2013 y enero de 2015, tras el cierre de la plataforma de venta de drogas Ruta de la Seda, y los problemas que rodearon a la plataforma de generación y contratación de bitcoin Mt.Gox, finalmente cerrada tras la desaparición de una fortuna en bitcoin incluso a los precios actuales.

Sin embargo, el mercado se ha ampliado desde aquellos vaivenes iniciales, hay fondos de inversión comprometidos en el desarrollo de estos activos y algunos gobiernos le han dado reconocimiento oficial, al igual que algunos mercados.

Este mes el Chicago Board of Exchange Global Markets (Cboe) sin embargo decidió extinguir los contratos de futuros establecidos hace escasamente un año. El volumen cayó precipitadamente y los últimos contratos cerrados que se negociarán tienen vencimiento en junio de este año. El interés de los inversores se disipó junto con la caída del precio del bitcoin. No obstante, su rival en la ciudad, CME, mantiene los contratos de futuros y logró sostener un nivel de contratación que justifica seguir operando. De momento lo que se puede decir es que Cboe perdió la batalla ante el CME. 

La pregunta clave para los operadores es si estamos sobre el mismo escenario de fuertes oscilaciones que se ha manifestado a lo largo de la década de historia de estos activos, o ha ocurrido algo más. Una hipótesis es que el furioso despegue transitorio del bitcoin, que contagió su fiebre al mercado y desató la ola de ofertas iniciales de monedas a escala internacional, fue alimentado por la coyuntura financiera internacional de abundancia de dinero fácil, tipos de interés negativos para la inversión, y  oferta de activos de alto riesgo como única alternativa financiera. A ello se le debe sumar la especulación pura y dura en un mercado estrecho, manejado por un grupo de operadores con estrategias eficaces para manipular el mercado. Algunos analistas han añadido a ese panorama una desconfianza generalizada en las divisas, como el dólar y el euro, alimentada por las políticas de los bancos centrales.

La cuestión fundamental es que este marco de desarrollo del mercado de los activos digitales ha variado. Las políticas monetarias pueden cambiar de tercio en cualquier momento, tras una frustrada reversión reciente, pero así y todo las dos divisas que se reparten la inversión a escala internacional, dólar y euro, se mantienen como reflejo de dos realidades económicas supranacionales en términos de mercado y atesoramiento. Y la fiebre especulativa ha dado paso a una desaceleración económica internacional que ha impactado en los mercados financieros. El ciclo de especulación alcista parece haberse cerrado por un tiempo. Esto va a condenar al bitcoin, y a los otros criptoactivos, a un prolongado periodo de estancamiento del que habrá que ver si logran salir, y cómo de tocados lo hacen. 

Los periodos de desaceleración económica -por decir lo menos- no suelen ser pródigos en movimientos especulativos alcistas. Más bien todo lo contrario. Este es el principal motivo detrás del cambio de criterio del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea. Éste, que se define a sí mismo como el principal fijador de normas para la regulación bancaria macro prudencial, emitió este mes una declaración en la que calificó a los criptoactivos, y a las plataformas para su contratación, como un factor que podía “incrementar el riesgo” de las entidades de crédito. La declaración hecha pública este mes, es un cambio respecto de una carta firmada en marzo del año pasado en la cual el Consejo de Estabilidad Financiera suscribía la opinión del regulador en los términos siguientes: “los criptoactivos no representan riesgos para la estabilidad financiera internacional en este momento”.

Por su parte, el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea solicitó a los bancos que aumenten su transparencia, incluyendo la publicación de sus posiciones en criptoactivos, tanto para los consumidores como para los consejos asesores de los bancos. Este cambio de criterio se produce tras una serie de colapsos de plataformas para la contratación de criptoactivos, y en medio de la investigación por parte de los reguladores a escala nacional e internacional de los esfuerzos de los bancos por tener una participación más intensa en los mercados de cripto activos para su contratación y almacenamiento. El Comité de Basilea sugiere que este interés se puede haber desatado a destiempo, y tener consecuencias indeseables para los bancos en vísperas de una mayor desaceleración económica.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...