edición: 3010 , Miércoles, 15 julio 2020
15/05/2020
Tambores de reformas profundas en la Unión Europea

Los socios del Norte y Alemania dan por hecho un cambio del Tratado europeo tras la pandemia

No se cuestionan el papel del BCE sino sus competencias en la futura nueva normalidad, lo que convierte en preceptivo un cambio de las reglas de juego
Juan José González
De nuevo las apuestas del Banco Central Europeo se convierten en objeto de debate, de punto de encuentro y desencuentros pero en esta ocasión, provocado el debate a partir de la crisis que ya deja la pandemia, el socio alemán vuelve a la carga por la ortodoxia económica y fiscal para que el BCE no se salga de las normas y bordee el Tratado de la Unión con medidas necesarias para salvar de nuevo a la moneda única, y con esta, a buena parte de los Estados miembro de la Unión Europea. Cierto es que el Gobierno germano aparece en esta ocasión, a diferencia de 2012, en un segundo plano, detrás del Tribunal Constitucional que ha salido a cuestionar la fórmula para combatir en primera línea de batalla, las compras de deuda pública del banco central. La posición del alto tribunal germano podría haber pasado inadvertida si no tuviera, lógicamente, una base jurídica su argumentación. Pero la tiene y además es profunda porque la sentencia del Tribunal alemán cuestionando la legalidad de las compras de deuda del BCE supone crear una sombra de duda sobre la decisión del banco central, lo que llevaría directamente a acusar a la autoridad bancaria europea de violación del Tratado de la Unión, es decir, un complejo conflicto a gran escala que en esta ocasión, sí pondría en auténticos apuros la existencia de la moneda única y por ello, la viabilidad de la Unión Europea.
De ahí que el movimiento del Tribunal Constitucional alemán no deba ser tomado -en este caso con una sentencia emitida- como un asunto secundario, pues en el fondo el Gobierno alemán no parece haber querido distanciarse, sino, únicamente, aceptar la sentencia como si de una opinión se tratara y explicando al BCE que la misma no cambiaba en nada la situación ni la decisión del banco de seguir comprando deuda de los Estados. Aquí es obligatorio recordar que en 2012 las decisiones del BCE de Mario Draghi con actuaciones decididas y masivas de compra de deuda, se logró sacar de apuros a la moneda única y salvar la Unión Europea.

Corrían tiempos convulsos para los precios de la deuda con unos diferenciales de escándalo entre los países europeos nunca vistos anteriormente ni previstos, como aquel que llegó a marcar la prima de riesgo española el 24 de julio de 2012 en 638,42 puntos, el mayor abismo respecto a Alemania y que provocó, al día siguiente que el presidente del BCE, Mario Draghi saliera al paso de la tormenta financiera para insinuar que haría todo lo necesario para sostener el euro. Pues bien, en esta crisis consecuencia de la pandemia, la prima de riesgo española está en los 132 puntos, mejor que la italiana, en niveles razonables respecto a los comparables europeos. 

Dos situaciones por tanto muy distintas, la de una Europa en apuros de 2012 y otra Europa también en apuros en 2020 pero con matices favorables. Actualmente, todos los países necesitan que el BCE siga comprando deuda, todos los Estados cuentan con que así sea, incluso ninguno se plantea la duda sobre si el BCE cambiará de criterio y abandonará las compras. Sería impensable y suicida, el fin de la moneda, de la Unión Europea y, seguro que también de muchos Estados. Obviamente, si el `juego´ continua siendo este, es decir, el mismo de siempre, los Estados en apuros y el banquero haciéndose cargo de la deuda, el futuro parece despejado, todo será cuestión de tiempo y a finales de 2021 borrón y cuenta nueva. 

Pero algo hace dudar de ese destino feliz, de la Arcadia deseada por todos pero también en esta ocasión con matices, con asuntos pendientes de la crisis pasada (2018) que no han sido solucionado, cuentas sin saldar, facturas pendientes. Y pendiente de la anterior crisis se mantiene la cuenta, hoy en modo de velada sospecha -como ha mostrado en su reciente sentencia el alto tribunal alemán- de que el BCE no actuó en 2012 de forma -jurídica- correcta, es decir, violó el Tratado de la Unión al comprar deuda y prestar cantidades ingentes de dinero a Gobiernos socios.

Esta es la tesis a la que siguen aferrados los socios ricos del norte, avalada ahora expresamente por el Tribunal Constitucional alemán y apoyada por el Gobierno germano parece indicar el preludio de una tendencia futura en Europa, como es un cambio de competencias, funciones y estatus de algunas instituciones clave de la Unión, es decir, una reforma del Tratado europeo. Porque la práctica reiterada del BCE de hacerse con las deudas de los endeudados parece haber llegado al límite. Los socios del norte y su líder Alemania no están dispuestos a mantener el coste de una terapia que se repite en todas las crisis. Y para que algo cambie deberán cambiar las reglas de juego, algo que ya está en marcha.

Noticias Relacionadas

Director
Juan José González ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
c/ Real, 3. 40400 El Espinar (Segovia)
Teléfono: 92 118 33 20
© 2020 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...