edición: 3027 , Miércoles, 12 agosto 2020
31/03/2020
banca 
Informes de Fitch y Moody´s, o como echar más leña al fuego

Malestar bancario con las calificadoras por el golpe exagerado de las valoraciones

Si faltaba algo para empeorar la situación por la que pasan las entidades financieras, los informes recientes de las calificadoras consiguen agravar un poco más el trance de la pandemia para la banca española
Juan José González
No han dejado pasar las agencias de calificación la oportunidad de `vender´ informes, a río revuelto que se dice, y propinar un duro y bajo golpe al sector bancario. El momento delicado de la situación sanitaria se proyecta sobre la financiera con toda su crudeza y potencia. Caen los valores bancarios en las bolsas de todo el mundo y se suman a echar leña el fuego las calificadoras, publicando sus peores opiniones sobre la posición del sector en esta crisis e incorporando a sus valoraciones los impactos que según las agencias de rating tendrá la pandemia sobre las perspectivas de los bancos españoles. A estos no les ha gustado la rapidez en la publicación de los informes ni las opiniones en forma de perspectiva o vigilancia en algunos casos negativa que han propinado a los bancos españoles. Fitch y Moody´s destacan por sus rebajas, mientras que S&P, aunque todavía no se ha pronunciado sobre el futuro del sector, ya ha venido adelantando revisiones de rating para compañías que, obviamente, repercutirán en las cuentas de la banca. S&P publicó en la segunda semana de marzo opiniones sobre el riesgo corporativo de lagunas grandes compañías tras el pánico desatado en los mercados por la extensión global de la pandemia. Moody´s, en la misma línea, se sumó a la rebaja de calificaciones de grandes empresas.
Fitch, parece haber sido la más directa y, según una fuente del sector, "la más dañina" desde el punto de vista de la valoración en Bolsa, puesto que "una rebaja de los ratings en dos de los grandes", en referencia a Santander y Caixabank, aporta la luz suficiente como para pensar que les seguirán BBVA, Sabadell y Bankia, o Unicaja, Ibercaja, Abanca, Liberbank y Kutxabank, es decir, nadie se salva de la quema a la hora de rebajar y poner en vigilancia notas, lo que da una idea del palo a discreción que le propinan las calificadoras al sector cuando, y esta es el enfado de algunas entidades, "no están claras ni definidas las implicaciones financieras de las decisiones del Gobierno".

Sí parece estar más claro que, como consecuencia de que España es, posiblemente, la segunda economía más afectada de Europa, y puesto que el deterioro del PIB será relevante, habrá que pensar que en la misma o similar medida se vean afectados los bancos y, por tanto, "sus perfiles crediticios resulten afectados". Pero cuánto, es la incógnita que ahora tratan de resolver las entidades y las agencias se arriesgan a adelantar que los daños serán importantes. En líneas generales, las calificadoras contemplan un escenario bancario inicialmente negativo por la debilidad de la calidad de los activos, lo que influirá y se notará en el rendimiento, en la rentabilidad, puesto que se espera una disminución del volumen de negocio así como un incremento de los impagos. 

Estos efectos, en principio, negativos para el sector bancario, se darían, seguramente, la vuelta tras el apoyo de los avales y otras medidas del Gobierno. Pero todo son estimaciones de futuro. Claro que, como subrayan las agencias, hay notables diferencias entre las entidades que hacen que las valoraciones tengan también distinta incidencia. Se refieren, en concreto a que Santander, al estar muy diversificado puede obtener mejores resultados de la gestión de sus riesgos que otra entidad, como puede ser BBVA, con mayores exigencias de riesgos en España así como en los emergentes donde, como se sabe, está el grueso de sus problemas.

Otro cantar es que el que asignan las calificadoras a Caixabank, muy seguro en su mercado doméstico y una diversificación del negocio que le va a permitir asimilar el golpe mejor a sus competidores. Estos, en referencia a Sabadell y Bankia, también sufren la celeridad de las agencias en la calificación de los riesgos, que no dudan colocar bajo vigilancia negativa los ratings de largo y de corto plazo y emisiones de deuda de Bankia, entidad de la que destacan el mal momento -"relativa debilidad"- en el que llega la pandemia. En el mismo barco parece navegar Sabadell, sometido a vigilancia negativa por los riesgos de la pandemia aunque también compartiendo navegación con Ibercaja y Unicaja, entre otras.

Pese a todo, y teniendo en cuenta que las revisiones de las calificadoras pueden estar valorando más el corto y el medio plazo que el largo, otro problema, también advertido por las agencias, es el que apunta a los vencimientos de deuda. Se estima que las grandes compañías españolas deberán refinanciar a lo largo del año unos 25.000 millones de euros entre bonos, créditos y otras líneas de crédito, deuda corporativa muy superior, casi el doble, de la prevista a vencimiento para el próximo año, todo un récord de vencimientos que deberán financiar de alguna manera, o al menos, hablar con la banca para ver la forma de resolver el problema.

Noticias Relacionadas

Director
Juan José González ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
c/ Real, 3. 40400 El Espinar (Segovia)
Teléfono: 92 118 33 20
© 2020 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...