edición: 2786 , Miércoles, 21 agosto 2019
19/12/2018

Milonga energética

Duda una parte de la ciudadanía del criterio empleado por las autoridades en la imposición de la medida de adaptación energética, de si ya ha reflexionado lo suficiente para discernir entre lo necesario y lo conveniente, lo posible y lo imposible. La transición ecológica -que suena a música celestial en un programa electoral- nos obliga desde ya (al menos en Madrid) a cambiar nuestro uso horarios, costumbres familiares y medios de transporte, con la consiguiente renuncia al transporte privado en favor del público y sin conocer nuestro grado de acuerdo o desacuerdo.

Confían las autoridades en el marketing público de las subvenciones para que se anime el pueblo a apuntarse (a la fuerza) a la transición ecológica del motor sin más, sin caer en la cuenta de que resta por conocer si habrá en la red de carreteras nacionales puntos de recarga (rápida, por supuesto) para cubrir viajes de 400 o más kilómetros. Si los 29 millones de vehículos que forman el parque automovilístico del país podrán ser abastecidos por la actual potencia eléctrica instalada o, incluso, si la potencia de los nuevos motores ecológicos serán capaces de transportar a una familia (padres, dos hijos, perro y suegra, y alguna maleta) u obligará a hacer los viajes en parejas y por turnos. En fin, dudas y más dudas.

La tal transición es observada con diferencia e indiferencia. Diferencia de comprensión entre los ciudadanos más jóvenes y la indiferencia de los mayores, los que en edad ya de jubilación ven en la aspiración ecológica del Gobierno una transición, pero a otro sitio donde se da por hecho la ausencia de contaminantes insalubres. Debe caer en la cuenta el Gobierno (y hacerlas) el precio de la transición energética o ecológica, quién la paga, si los particulares, la Administración, o la gracia ecológica para no perder comba con Europa es a escote.

Mejor sería una transición, digamos, una adaptación, pero en pequeñas dosis, de los ideales (que no política de Estado) del Gobierno de hoy a la realidad de las cosas. Y qué dice la esa realidad. Primero, que el combustible, por mucho que baje el barril (de petróleo) el precio del litro se vuelve autista; segundo, que en el parque automovilístico actual dominan los motores de combustión tradicional, lo que nos lleva al tercero; que el cambio a un vehículo adaptado a la transición ecológica obliga a eso, al segundo mayor desembolso económico (después de un piso) que suele hacer una familia, una compra que se hace cada ocho años de media. Y todo esto porque el coche contamina. No reparan en la contaminación de los cientos de aviones que diariamente despegan y aterrizan en Madrid.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...