edición: 2454 , Miércoles, 25 abril 2018
23/05/2016

Multinacionales estadounidenses retienen tesorería por 1,68 billones con un 80% fuera del país

La preservación de la caja ante la incertidumbre fiscal convierte al botín en objeto de disputa
Carlos Schwartz
Al cierre del pasado año las empresas no financieras de Estados Unidos calificadas por Moody’s acumulaban tesorería por 1,68 billones de dólares, de los cuales 1,2 billones remansan fuera del territorio del país. La cuantía de la caja acumulada ha crecido entre 2014 y 2015 el 1,8% en un proceso de persistente incremento. Las empresas que encabezan esta acumulación son las tecnológicas, el sector de la salud y las farmacéuticas y el de la energía. Estos sectores combinados representan el 77% del total acumulado. En total 50 empresas concentran 1,14 billones de dólares y para estar en esa lista el mínimo indispensable se ha disparado hasta los 6.120 millones de dólares. Las empresas con más caja disponible son Apple, Microsoft, Alphabet-Google, Cisco Systems, y Oracle lo que pone de relieve la preponderancia de las tecnológicas en este proceso.
Apple encabeza la lista con los 215.700 millones de dólares que retiene, un lugar preponderante que mantiene desde 2009. La presencia de las tecnológicas en la acumulación se ha elevado al 46% del total del 41% un año antes. Este hecho ilumina varias facetas de la competencia internacional. De un lado la consolidación del negocio tecnológico por parte de las grandes empresas estadounidenses frente a la insuficiencia de las empresas europeas. Del otro las incertidumbres fiscales que están en parte detrás de esta carrera por preservar la tesorería.

Aparcar el dinero fuera de Estados Unidos tiene para las multinacionales de ese país un sentido fiscal específico a la espera de elecciones este año con la expectativa de que pueda haber algún cambio favorecedor en el complejo entramado legal que rige la tributación de los beneficios repatriados por las empresas y que supone una exacción considerable. Pero esta masa flotante de dinero es también motivo de disputa internacional entre los países en cuyo territorio se generan los ingresos tributables. Esta disputa ha llevado a las autoridades de la Unión Europea (UE) a revisar los pactos fiscales de estas multinacionales con países específicos a la espera de depurar los que supongan una competencia desleal respecto de las empresas europeas, labor que ha tomado en sus manos la Comisaría de la Competencia que ha sometido a revisión la actividad de las tecnológicas como Google, Amazon y Apple. La respuesta del Tesoro estadounidense, que ha abierto una disputa sobre quién tiene derecho al botín fiscal, ha sido que la UE da un trato desfavorable y discriminatorio a las empresas estadounidenses.

Sin embargo, en sentido estricto, esta no es una defensa de las empresas estadounidenses sino de los derechos del estado a su tributación. Dos cosas desde luego muy distintas desde el punto de vista de las propias empresas.

Desde luego estas últimas tienen en parte la vista puesta sobre un potencial cambio favorable en las normas tributarias en sus países de origen. Pero la tendencia de las empresas a encontrar el trato tributario más favorable a escala internacional se ha agudizado en las últimas dos décadas, entre otras cosas porque el uso de la tesorería para amplificar el beneficio de la actividad tradicional de las empresas con su empleo especulativo ha estado a la orden del día como forma de contrarrestar la caída de la tasa de beneficios. Este empleo de la tesorería se ha visto mermado por la política de bajos tipos de interés de los bancos centrales a escala internacional lo cual no ha impedido que los resultados atípicos de las empresas complementen sus actividades habituales. De paso estos circuitos han cebado a los paraísos fiscales.

Curiosamente los “Papeles de Panamá” no nos han dado mucha transparencia respecto de la utilización de las empresas off shore y los paraísos fiscales por parte de las multinacionales y sin embargo son éstas quienes tienen realmente aparcadas grandes masas de dinero sin tributar precisamente en esos paraísos. El 93% de la tesorería de Apple está aparcada fuera de los Estados Unidos, y la empresa está bajo investigación de la UE por sus acuerdos fiscales.

Otro de los elementos que se destacan en este cuadro es que en tanto que la retribución a los accionistas aumentó un 4% hasta una cifra récord de 404.000 millones de dólares, el dinero para pagar los dividendos no sale de la tesorería acumulada sino de un mayor endeudamiento de las empresas. Este hecho se ha reflejado el año pasado cuando, por primera vez desde 2012, el total de la caja acumulada por las empresas no alcanza a cubrir el 100% de la deuda de las mismas quedando la cobertura en el 93%.

Los bajos tipos de interés justifican una política de endeudamiento para retribuir a los accionistas que al mismo tiempo ha revitalizado los mercados de emisión primaria de deuda corporativa en Estados Unidos donde se mantienen las expectativas de que haya tipos de interés al alza en un escenario de corto plazo. Pero la conservación de la caja y el endeudamiento no se han reflejado en un incremento de la inversión. El pasado fue el primer año desde la última recesión en el que cayó el gasto en capital.

La caída de la inversión en el conjunto de las empresas analizadas por Moody’s fue del 3% con un total de 885.000 millones de dólares. Este elemento en todo caso debería ser matizado por la caída del precio de las materias primas que ha llevado a recortes en la inversión de las empresas del sector de la energía, por ejemplo. Pero la menor tasa de inversión ha llevado a los fondos activistas a señalar que el ciclo de investigación y desarrollo en este mundo de las grandes empresas ha perdido dinamismo y eso va a atentar contra los niveles de ventas. Hay quienes dan sin embargo la vuelta a estos argumentos y lo que señalan es que los bajos niveles de demanda en algunos sectores llevan a desalentar la inversión productiva.

Moody’s considera que en 2016 las grandes líneas respecto de la caja de las empresas se mantendrá sin cambios.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...