edición: 2973 , Lunes, 25 mayo 2020
14/02/2020

Nissan anuncia el peor trimestre en una década por la caída de las ventas en sus principales mercados

El fabricante japonés no ve una recuperación este año y dice que su planta de Barcelona no es sostenible
Carlos Schwartz
Nissan comunicó que las pérdidas entre octubre y diciembre de 2019 fueron de 219 millones de euros, el peor resultado trimestral en una década. El nuevo consejero delegado de la empresa, Makoto Uchida dijo que una recuperación en 2020 no estaba en el horizonte antes de que el coronavirus golpeara severamente la cadena de suministros de la empresa. La epidemia del 2019-nCoV se inició en diciembre del pasado año no afectó a las cadenas de producción hasta finales de enero de este año. Las ventas de coches en Estados Unidos, detrás de China el segundo principal mercado de la marca, cayeron un 18% el año pasado. Las ventas en China también se han resentido y en 2018 sufrieron su primera caída anual en décadas, con un mercado que sigue sin recuperarse. Uchida reconoció que la caída de las ventas y de los ingresos excedieron las previsiones de la empresa. El alto ejecutivo dijo que la empresa pensó que en 2019 se iniciaría una recuperación pero que ahora el horizonte se ha alejado y que no prevén que haya una recuperación del mercado estadounidense en el plazo de dos años. La empresa anunció el 3 de febrero a su plantilla en la planta de Barcelona que la cancelación de la producción de la 'pick-up' Mercedes Benz en la Zona Franca en mayo haría insostenible la supervivencia de la fábrica.
Unos días después anunció que la producción de la furgoneta eléctrica E-NV200 en Barcelona se reduciría un 40%, y de acuerdo con fuentes sindicales la empresa espera poner en marcha un expediente de regulación de empleo de 400 trabajadores en su planta. Ambos hechos son un reflejo en España de la crisis global del sector del automóvil. Nissan se ha visto sacudida en 2019 por la detención del consejero delegado y presidente de la empresa, el prófugo de la justicia japonesa Carlos Ghosn. La batalla en torno a la presidencia de la empresa fue además una lucha encubierta con el socio francés Renault.

La empresa anunció además que va a suspender el pago del dividendo anual sobre el ejercicio pasado y que el beneficio de 2019 sufrió una caída del 40% hasta los 545 millones de euros. La caja neta cayó un 36% en el cuarto trimestre pero la empresa espera que los flujos de caja se hagan positivos en el primer trimestre de este año. La empresa ha llevado adelante una política de concentración de suministradores en China como forma de aplastar los precios de los proveedores y recuperar margen de beneficio en la fabricación global. Esta semana la empresa fue el primer fabricante de coches de Japón que ha anunciado el cierre de una planta por falta de suministros procedentes de China. 

La otra dependencia de Nissan respecto del gran país asiático es con su mercado interior donde se registra el 30% de las ventas globales de la marca. La caída de las ventas en ese país ha afectado seriamente a las cifras de negocio de Nissan. De acuerdo con fuentes de la industria del automóvil los ejecutivos que rodean a Makoto Uchida mantienen una profunda desconfianza hacia Renault, empresa con la cual el máximo ejecutivo japonés ha intentado reconstruir las relaciones rotas tras la detención de Ghosn. Pese a ello se ha filtrado a la prensa un plan de separación de activos con la industria francesa en la cual hay una relevante participación china así como del Gobierno de Francia. 

La alianza produce 10 millones de coches al año y la posibilidad de una separación implicaría la búsqueda de nuevos aliados industriales en un mercado que ha buscado de forma creciente la concentración para hacer frente a los costes de desarrollar vehículos impulsados por motores sin emisiones de CO2. La fusión entre Fiat-Chrysler y PSA es un indicador en este sentido. La alianza entre Volkswagen y Ford, con el objetivo de repartir costes en la innovación y desarrollo en particular por relación con la adopción de coches con motores sin emisiones o de bajas emisiones es otro indicio de la dirección que ha tomado la industria. Nissan no podría hacer frente a los retos industriales del futuro sin una alianza industrial, por lo tanto si se encamina a disolver su relación con Renault deberá perfilar un nuevo socio. Los rumores sobre una posible separación se producen en un momento en el cual Uchita y Jean-Dominique Senard, el actual presidente de Renault deben anunciar planes conjuntos.
  
De acuerdo con fuentes del sector el plan de contingencia de Nissan para una separación se centra en el aspecto tecnológico y de ingeniería de la alianza. Específicamente en lo que Nissan obtiene de ella y que supondría reemplazar los recursos con las fuerzas propias. De acuerdo con las fuentes en el pasado la integración entre ingeniería y fabricación ya había creado conflictos con los ingenieros japoneses. Lo cierto es que con el actual grado de integración el coste de una separación sería muy alto. El proceso de integración impulsado por Ghosn con el objetivo de forzar una fusión de las dos industrias no es fácil de deshacer. Los procesos de compra están totalmente integrados en las necesidades de la alianza y Nissan se prepara para el lanzamiento del modelo Ariya, un SUV totalmente eléctrico, que se ha desarrollado sobre una nueva plataforma codiseñada entre ambas empresas. Uchida dijo que hará público un plan para sacar a la empresa de su actual estancamiento, o declinación, según se mire.

Noticias Relacionadas

Director
Juan José González ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
c/ Real, 3. 40400 El Espinar (Segovia)
Teléfono: 92 118 33 20
© 2020 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...