edición: 3025 , Viernes, 7 agosto 2020
08/07/2020

Nokia intenta recuperar terreno en la guerra del 5G tras quedar en desventaja por un costoso procesador

Ericsson y Huawei conservan una ventaja sobre la finlandesa en un mercado en manos de tres competidores
Carlos Schwartz
Nokia, la empresa finlandesa de telecomunicaciones, apostó por una tecnología de microchip para sus equipos 5G denominada matriz de puertas lógicas programable en campo (FPGA, por sus siglas en inglés) antes que estuviera finalizado el desarrollo de los estándares de las antenas y comunicación con terminales para la transmisión de señal con el nuevo protocolo de alta velocidad. La empresa junto con otros fabricantes de equipos y terminales estaba en pleno desarrollo de los estándares de comunicación cuando los proveedores, con el objetivo de posicionarse en el mercado antes del despliegue de las redes, optaron por la tecnología de chip que les pareció más adecuada. Nokia optó por el FPGA porque permite la reprogramación del chip, lo cual le ahorraría tener para su producción de equipos procesadores que no se adaptasen a las normas que se adoptaran finalmente. Sus competidores, la china Huawei y la sueca Ericsson, por el contrario, optaron por la tecnología denominada ”sistema en un chip” (SOC, por sus siglas en inglés) que agrupa en una unidad el procesador, la memoria RAM, el almacenamiento y controladores, pero que es difícil de reprogramar. De acuerdo con fuentes de la industria de semiconductores las opciones eran esas dos, pero las tendencias del debate daban a entender que el estándar iría por el SOC, aunque el FPGA se podría adaptar sin problema a estas exigencias de protocolo.
La diferencia, sin embargo, es el consumo de energía y el precio de los chips. La elección por parte de Nokia de su estándar le ha supuesto perder cuota de mercado a expensas de un mayor precio de sus extracciones base por el coste de los microchip que incorporan. Una estación base en la tecnología 5G exige una importante cantidad de chips en cada circuito lo que determinó un diferencial en contra de la empresa finlandesa. Uno de los problemas con el mercado de equipos de telecomunicaciones es que los márgenes son muy estrechos y las diferencias de precios inciden directamente en la cuota de mercado. De acuerdo con los estudios desarrollados por analistas del sector el año pasado Huawei aumentó su cuota de mercado hasta el 28,3% desde el 27,5% un año antes, Ericsson logró el 13,9% desde el 13,7% anterior mientras que Nokia cayó al 16,2% desde el 16,9% anterior. La empresa afirma que la diferencia de precio en grandes volúmenes es del orden de entre el 5% y el 15%. Cuando lo acuerdos se aceleraron para fijar el estándar que fue favorable al SOC, más barato y con menor consumo, Nokia ya tenía una cadena de suministros del estándar menos competitivo.

Esto ha supuesto un revés para la empresa que se podría haber beneficiado de forma más holgada de la batalla librada por la Administración de Donald Trump contra Huawei. El gobierno estadounidense afirma que la empresa china es un rehén de Pekín que podría ordenar el suministro de información que circula por los equipos de los que es proveedor a la inteligencia china, o interferir en sistemas sensibles en la medida que el estándar 5G se utilizará en la operación de infraestructuras a distancia mediante las redes digitales como aeropuertos. China y la empresa han negado estas acusaciones. Estados Unidos ha estudiado la posibilidad de alentar inversiones directas en el capital de Nokia y Ericsson para asegurarse una presencia en el mercado de producción de equipos para las redes 5G. 

Washington está preocupado porque carece de empresas que dispongan de capacidad tecnológica para desarrollar equipos de infraestructura para redes de telecos. Pero no ha encontrado una llave para hacerse con el capital de ninguna de las dos empresas europeas con capacidad para esta producción que son activos estratégicos que sin embargo la Unión Europea (UE) no parece muy capaz de proteger. A diferencia de la tecnología 4G cuyas torres de comunicación emiten una señal en cono, como un haz de linterna, la 5G tiene la capacidad de operar con precisión direccional emitiendo una señal destinada a equipos específicos. Esto es en definitiva a grandes rasgos lo que le permite acelerar la velocidad de la transmisión de datos que es crítica para objetivos como la Internet de la cosas, o la intervención remota en procesos industriales a través de plataforma tecnológicas para la industria. La UE definió este territorio como una de las arenas para el futuro dominio tecnológico tras perder otras áreas a manos de Estados Unidos.

En particular las grandes plataformas digitales como las redes sociales y el comercio electrónico. A comienzos de este año Nokia inició la producción de estaciones base para antenas con la tecnología SOC, que de acuerdo con la empresa van a constituir este año un 35% del total de sus ventas de estos equipos. Recién en el 2022 representarán el 100% de sus ventas. En realidad uno de los motivos para el traspié de Nokia fue la aceleración de la definición de los estándares que se pactó finalmente en 2018. Nadie se puede ahorrar sin embargo críticas porque el hecho que otros dos competidores hayan acertado pone sobre la pista de un error de criterio. Algo que le costó su puesto al responsable de tecnología de la empresa finlandesa.

Mientras tanto, las presiones de Estados Unidos sobre otros países para que no contraten tecnología de Huawei no acaban de rendir frutos, aunque Reino Unido parece haber rectificado el rumbo y se ha declarado menos propenso a permitir la existencia de equipos de la empresa china en sus circuitos 5G. La guerra comercial en el sector de las telecomunicaciones sigue su curso pero va a ser muy difícil que la campaña de Trump contra Huawei se prolongue en el tiempo si el actual presidente no logra su reelección. Mientras tanto Europa asiste impasible al futuro de su sector digital en materia de los equipos de infraestructura para las telecomunicaciones como si fuese algo que le resulta ajeno.

Noticias Relacionadas

Director
Juan José González ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
c/ Real, 3. 40400 El Espinar (Segovia)
Teléfono: 92 118 33 20
© 2020 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...