edición: 2474 , Viernes, 25 mayo 2018
18/04/2018

Por qué no devuelven el botín

Vive el mundo del delito, sea por fraude, robo descarado, guante blanco y demás figuras del `despiste´ monetario, una plaga de morosos y fallidos como nunca antes se había conocido. Al menos, los registros de sentencias condenatorias no recogen devolución en notable cuantía dineraria por cuenta de los condenados, tan sólo algunas sumas menores que no alcanzan siquiera para cubrir los costes de la logística judicial, personal y papeleo administrativo, que hay que recordar es tarea extraordinaria y no barra libre como convienen algunos iletrados.

Devuelven algunos, no todos. O menor expresado, no apoquina casi nadie, tan sólo las condenas de pequeña cuantía y poco más. En pocas palabras: aquí no devuelve lo defraudado ni lo robado, ni Dios. Lo cual transmite una mala sensación, como si los jueces no se emplearan a fondo ni tirasen del hilo, de la madeja de bienes indirectos de los condenados, muchas veces con alzamiento de bienes y vaciado integral del patrimonio propio. Parece como si la persecución del delincuente se desvaneciera y diluyese como un azucarillo. Y así da la mala sensación de que Sus Señorías se conforman con poco, con el cobro de la pieza y dejan libre, al recaudo del encarcelado sentenciado, el dinero distraído o sustraído.

Rara vez la ciudadanía llana y silenciosa, la que paga impuestos y a otra cosa, se encuentra con fallos judiciales que obligan a exfuncionarios, expolíticos o exdirectivos bancarios a devolver el cobro indebido (robo fino, robo duro) de lo indebidamente sustraído. Por eso, cuando un juez obliga a los acusados de Novacaixa Galicia a devolver los 10,4 millones de euros autoasignados graciosamente en concepto de prejubilación, no hay que cortarse y aplaudir que esta vez la Justicia no ha fallado en el fallo, pues bien fallado se halla.

Y aunque bien parece la cosa -la devolución- una excepción que debería ser la norma, continúa siendo patente que aquí la regla es que los pillos se lleven la pasta y no la devuelvan, incluso que algunos se libren de la cárcel. Se pierden los dineros y con ellos las pistas. Y no se sabe si los que devuelven algo o parte del botín, son los más listos (cambio de dinero por menos cárcel) los más tontos o ni lo uno ni lo otro, no tienen más remedio. Un tal de apellido Correa devolverá 22 millones (en Suiza que los tiene) un tal de apellido Conde ha devuelto 5 millones, y los marbellíes Roca o Muñoz ni diez millones. Moraleja; aquí sólo pagan los tontos, la Pantoja, la Esteban y poco más. Los pillos siempre pillan y además escapan.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...