edición: 2451 , Viernes, 20 abril 2018
10/10/2011
OBSERVATORIO MERCADOS EXTERIORES

Previsiones de empeoramiento en Reino Unido

CRÉDITO Y CAUCIÓN

Según la segunda estimación de la Oficina Nacional de Estadísticas (la ONS), en el segundo trimestre de 2011 el PIB creció solo un 0,2% en relación con el trimestre anterior y un 0,7% en términos interanuales. Si bien, en el sector de la construcción, la producción aumentó un 0,5%, tras una caída del 3,4% en el primer trimestre, la contracción de las industrias productivas se aceleró un 1,6% tras una caída del 0,1% en el trimestre anterior. El sector servicios mantuvo un crecimiento de la producción del 0,5%. Desde el tercer trimestre de 2010, la economía prácticamente no ha mostrado signos de crecimiento  y sigue deprimida debido a los recortes presupuestarios masivos y a una caída del consumo de los hogares.  Por consiguiente, las previsiones económicas de consenso de Crédito y Caución para el Reino Unido se han revisado a la baja, situándose en el 1,2% en 2011 y en el 1,8% en 2012, cuando en el mes de mayo apuntaban a un 1,6% este año y a un 2,2% en 2012.

LAS MEDIDAS DE AUSTERIDAD NO SE RELAJAN

Como consecuencia de la crisis crediticia y de las inversiones públicas en medidas de estímulo, el déficit fiscal aumentó hasta situarse en el 10,1% del PIB en 2010 y se mantendrá en el 8,5% en 2011, habiéndose registrado, a partir de 2009, un brusco aumento de la deuda pública, que representa el 65% del PIB. El objetivo del gobierno es reducir el déficit fiscal hasta el 1,9% del PIB en el horizonte 2015 para evitar una percepción negativa por parte de los mercados financieros internacionales.

Con las exhaustivas medidas de austeridad y la subida de impuestos se pretende ahorrar 80.000 millones de libras y generar ingresos adicionales por valor de 30.000 millones de libras en el horizonte 2015. En este proceso, se perderán más de 300.000 empleos en el sector público, aunque el gobierno cree que una recuperación del sector privado creará oportunidades de empleo que compensen esta pérdida. Si bien el sector privado está demostrando capacidad para crear empleo, no cabe duda de que el salario medio no será comparable al del sector privado, un aspecto que debe tenerse en cuenta a la hora de examinar las futuras tendencias en materia de gasto de consumo.

El gobierno se ha visto sometido a una presión cada vez mayor para suavizar el ajuste fiscal y evitar una nueva recesión. Algunos prominentes economistas advirtieron de que recortar el gasto podría agravar la situación ya de por sí tensa, al frenar la demanda, y que lo que se necesita es una estrategia de crecimiento que reduzca el déficit presupuestario impulsando al mismo tiempo la demanda. De momento, el gobierno ha ignorado estas opiniones alternativas y no se prevén grandes cambios respecto a la estrategia actual.

LA INFLACIÓN SIGUE AUMENTANDO

A lo largo de 2010, la inflación de precios de consumo se sitúo por encima del 3% y en 2011 superó el 4% bajo el efecto de la subida en enero del IVA, que pasó del 17,5% al 20%, una medida destinada a controlar el déficit presupuestario. En agosto de 2011, el índice de precios de consumo se sitúo en el 4,5%, por encima del 4,4% registrado en julio y del 4,2%  de junio, y muy lejos del objetivo del 2% fijado por el Banco de Inglaterra.

Una vez dicho esto, el Banco de Inglaterra mantiene su tipo de interés de referencia en el 0,5%, sin modificar su política monetaria de bajos tipos de interés para contribuir a mitigar los efectos del endurecimiento fiscal y evitar ahogar el ya de por sí débil crecimiento. Sin embargo, con el impacto continuado de los precios mundiales de las materias primas, al Banco de Inglaterra y al gobierno les resulta difícil recuperar el control, y existe el riesgo de que se confirmen las previsiones de subidas de precios. En general, se prevé que, ya en noviembre, la inflación alcance un máximo de aproximadamente el 5%, debido en parte al aumento de los costes de la energía, aunque caerá con bastante rapidez a lo largo del primer semestre de 2012. 
Si bien, en mayo, Crédito y Caución preveía que el consumo de los hogares aumentaría un 0,5% en 2011 y un 1,5% en 2012, los pronósticos se han revisado claramente a la baja –con una caída de hasta el 0,4% este año, seguida de un crecimiento del 1,2% en 2012–.

DESACELERACIÓN DEL CRECIMIENTO EN EL SECTOR DE MANUFACTURAS EN 2011

Tras registrar una caída del 10,6% en 2009, la producción de manufacturas creció un 3,6% interanual en 2010. Sin embargo, la producción industrial ha empezado a caer de nuevo: un 0,3% interanual en junio de 2011 y un 0,7% en julio.

Las manufacturas desempeñaron un papel central en el rebote económico en 2010. Los fabricantes británicos se han beneficiado de un tipo de cambio favorable de la libra, según la ONS, de manera que el volumen de bienes exportados (excluyendo petróleo y partidas excepcionales, como aviones, que pueden sesgar las cifras) aumentó un 12,0% en términos interanuales en 2010, al tiempo que las importaciones crecieron un 12,2%.

Sin embargo, la caída de las exportaciones –del 1,1% en el segundo trimestre respecto al trimestre anterior– y los pedidos de exportación son fuente de preocupación para los fabricantes británicos debido a la desaceleración de la demanda interna. En particular, las exportaciones a Estados Unidos cayeron 1.200 millones de libras y el nivel de comercio con China también retrocedió. Este último dato es decepcionante, ya que una relación más sólida con China podría desempeñar un papel central en la recuperación económica del Reino Unido. De hecho, con la desaceleración del crecimiento en la eurozona y en Estados Unidos, es todavía más importante que el 7% del comercio del Reino Unido que se canaliza hacia los principales mercados emergentes (China, la India, Brasil, Rusia, México, Indonesia y Turquía) aumente significativamente.  Se prevé una desaceleración de la producción de manufacturas, hasta el 2,7% en 2011 y el 2,4% en 2012.

SE PREVÉ UN NUEVO AUMENTO DE LAS INSOLVENCIAS EN 2011

En 2008 y en 2009 se registró un aumento espectacular de las insolvencias de empresas: un 24,2% y un 22,8% respectivamente. Si bien en 2010 las insolvencias se redujeron un 15,9%, esta tendencia positiva no se ha mantenido.  En el segundo trimestre de 2011, el número de insolvencias (liquidaciones forzosas/liquidaciones voluntarias de acreedores) en Inglaterra y Gales aumentaron un 4,4% en términos interanuales y un 2,7% respecto al trimestre anterior, situándose en los 4.233 casos.

Debido al empeoramiento del entorno económico, Crédito y Caución ha revisado al alza su previsión de insolvencias de empresas en el Reino Unido para 2011, estimando que, en lugar de registrar la reducción prevista del 5% a principios de este año, aumentarán. 

En el mercado interno, las medidas de austeridad del gobierno siguen teniendo un impacto negativo, como ponen de manifiesto las carteras de pedidos de muchas empresas de la construcción. Si sumamos a esto las subidas salariales mínimas y los altos niveles de inflación está claro que el mercado del Reino Unido es un mercado en el que resulta difícil centrarse ahora mismo. Además, las empresas que dependen de un mercado de exportación boyante pueden esperar pocas buenas noticias procedentes de la eurozona o de Estados Unidos. Las últimas previsiones para la eurozona anticipan ahora un crecimiento mínimo, en el mejor de los casos, en el segundo semestre de 2011. Estas noticias son claramente malas para las empresas del Reino Unido que están centradas en las exportaciones como forma de crecer mientras la libra mantenga su debilidad.

En este contexto, creemos que es probable que las insolvencias de empresas británicas aumenten un 5% interanual en 2011. Este aumento también tiene en cuenta el impacto desconocido del plan ‘Time to Pay’ (‘Tiempo de pagar’) del Departamento del Tesoro y Aduanas (HMRC), que podría llevar a algunas empresas a la insolvencia, ya que el HMRC se muestra más estricto con las empresas que incumplen los compromisos fiscales aplazados.

En un entorno comercial tan difícil y con tantas incógnitas (por ejemplo, las propuestas de reforma de la banca, que podrían provocar un aumento significativo de los costes de financiación), Crédito y Caución cree que las insolvencias de empresas británicas en 2012 se mantendrán en los niveles registrados en 2011, es decir, se estabilizarán en torno a 5.000 quiebras trimestrales.

COMPORTAMIENTO DE LA INDUSTRIA

Crédito y Caución observa un deterioro en los patrones de pagos en la construcción, en bienes de consumo duraderos y minoristas de confección.

La construcción en el Reino Unido sigue siendo un sector difícil para operar. Mientras que, en el segundo trimestre de 2011, la producción en el sector de la construcción aumentó un 0,5% respecto al trimestre anterior, en términos interanuales registró una caída del 1,6%. Los pedidos, en particular, muestran una tendencia preocupante: según la ONS, en el segundo trimestre los nuevos pedidos en el sector de la construcción cayeron un 16,3% respecto al trimestre anterior y hasta un 23,2% en términos interanuales, lo que significa que el volumen total de nuevos pedidos se sitúa actualmente en su nivel más bajo desde 1980. Esta caída significativa se debe principalmente a los recortes del gobierno, ya que los pedidos del sector público, tanto en el ámbito de la vivienda como en la construcción no residencial, se redujeron un 30% y el gasto en infraestructuras cayó un 25% en relación con el trimestre anterior.

El impacto de las medidas de austeridad ha sido notable desde el segundo semestre de 2010, al provocar dichas medidas una caída de los ingresos y de los proyectos previstos para los contratistas que habían centrado su actividad previamente en el sector público por su mayor capacidad de resistencia.

El sector de la construcción sigue siendo extremadamente competitivo, pero los recortes de gasto en el sector público, el aplazamiento de gastos de capital en el sector privado y la falta de financiación bancaria han impedido que muchos proyectos lleguen siquiera a ponerse en marcha. El resultado ha sido una caída de los pedidos y un bajo nivel de licitaciones, cuyos precios ofertados a menudo no superaban el umbral de rentabilidad. Los márgenes se han estrechado debido a las exigencias de los poderosos contratistas principales que han demandado descuentos generalizados y ampliación de los plazos de pago a sus cadenas de suministro, y por la cancelación de acuerdos marco de perfil alto que se han sustituido por procedimientos de licitación. La situación se ve agravada por el riesgo de insolvencias en niveles anteriores de la cadena, la dificultad de cobrar retenciones y un acceso reducido a fondos de maniobra. En estas condiciones inestables del mercado, el efecto del precio de las materias primas, como el acero, en los proyectos de construcción suscita una especial preocupación.

Crédito y Caución observa un deterioro de los patrones de pago en el conjunto del sector en 2010 y principios de 2011. Además, las insolvencias en el sector de la construcción se sitúan por encima de la media industrial. Según el Servicio de Insolvencias, el número de empresas inmobiliarias y de la construcción sometidas a intervención representaban el 21% de todas las intervenciones en el Reino Unido en 2010. A la vista de un aumento inminente del gasto público y de los males que aquejan a la economía en general, prevemos que el número de insolvencias siga siendo alto.

Nuestro enfoque asegurador sigue siendo prudente en el conjunto de los subsectores de la construcción. Al igual que en el caso de otros sectores, Crédito y Caución busca la información financiera más reciente para asegurar que puede evaluar con precisión la viabilidad de los compradores, lo que supone reunirse regularmente con los compradores y examinar en profundidad las carteras de pedidos y la exposición a sectores cuya carga de trabajo se sabe que se ha reducido o se prevé que va a disminuir, con el fin de asegurar que podemos seguir ofreciendo cobertura sobre negocios viables.

EL COMERCIO DE BIENES DE CONSUMO DURADEROS

A la vista de la falta de confianza de los consumidores y del aumento de los precios de consumo, las condiciones comerciales ya de por sí difíciles en el sector minorista de bienes de consumo duraderos pueden deteriorarse todavía más. Durante la recesión, se produjeron algunas insolvencias notorias y, si bien los índices de impago cayeron significativamente en 2010, Crédito y Caución prevé un aumento en 2011. Este año ya se han producido cerca de 20 quiebras significativas en el ámbito de los bienes de consumo duraderos,  lo que parece sugerir que el número total en 2011 superará el registrado en 2010.

El reto al que se enfrenta el comercio es asegurar que, cualquier que sea el importe que se gaste en su sector, este se gaste en sus propias tiendas,  lo que generará un nivel de competencia sin precedentes. Como el factor inflación sigue siendo un problema, la competencia en materia de precios es dura y, por lo tanto, la capacidad de un comercio a la hora de diferenciar su oferta de algún modo es vital para el mantenimiento de la cuota de mercado. Quienes consigan hacerlo prosperarán, mientras que quienes no lo hagan corren el riesgo de quebrar. En clave positiva, muchas empresas del sector están haciendo mayor hincapié en su gestión del circulante, en particular a la hora de controlar estrechamente el inventario,  reduciendo la exposición de las empresas a problemas de flujo de caja a corto plazo que pueden tener consecuencias fatales.

En promedio, los pagos en el sector minorista de bienes de consumo duraderos se hacen en torno a los 60 días. Crédito y Caución ha recibido un número creciente de notificaciones de impagos en este sector desde el cuarto trimestre de 2010, una clara muestra de las dificultades en las transacciones, observándose el mayor aumento de la morosidad en el subsector del comercio minorista de muebles. Y, en efecto, los subsectores que suscitan especial preocupación ahora mismo son los que ofrecen productos caros, como pueden ser muebles o electrodomésticos. Ante la fragilidad continuada del mercado laboral y las restricciones en la disponibilidad de préstamos, se han frenado tanto la voluntad como los medios para salir a comprar un sofá de 1.000 libras o un televisor. Las empresas de los subsectores de los electrodomésticos/artículos eléctricos de consumo  tienen una base de costes fijos relativamente alta y, por tanto, una caída de los ingresos puede causar dificultades muy rápidamente. Así pues, el aumento del número de insolvencias en estos subsectores no resulta sorprendente. 

El equipo asegurador de bienes de consumo duraderos en el Reino Unido previó que 2011 sería un período muy difícil en este sector. Como ocurre en todos los sectores, el flujo de caja es nuestro principal ámbito de análisis pero, dentro de dicho marco, Crédito y Caución se centra en particular en la gestión de existencias de la empresa y en la estructura financiera de los compradores. El sector minorista de bienes de consumo duraderos es un sector en el que los fondos propios son superiores a la media, de manera que entender cómo hace frente la empresa a sus obligaciones financieras es esencial para analizar con precisión el riesgo.

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