edición: 2850 , Miércoles, 20 noviembre 2019
12/07/2019

Probemos con políticos, a ver qué pasa

De las muchas interpretaciones que están provocando estos días los cambios en las instituciones europeas, merece la pena detenerse en una -muy breve- que apunta a que los nuevos inquilinos de las más altas responsabilidades deberán, seguramente, hacer frente al mayor riesgo que vivirá la Unión Europea en adelante, por eso han sido elegidos ellos y no otros. Ahí comienza y ahí termina el escueto comentario de un colaborador próximo al saliente Mario Draghi del Banco Central Europeo. Y merece la atención por el aire enigmático que encierra la anotación.

Sugiere que el cambio presente trata de responder a otro mensaje futuro, a un escenario adverso para Europa y los europeos. Se supone que entrarán en riesgo, o en crisis, la moneda, las deudas, los presupuestos, los puestos de trabajos, el precio del dinero, los bancos y demás. Y que todo este jaleo de babel sólo podrá resolverse con la diplomacia y la política antes que con medidas de austeridad y cañonazos de política monetaria y fiscal. O, al menos, no sólo con este tipo de munición. De ahí que el escenario se haya abarrotado, de repente, de políticos y desaparecido los técnicos.

Cambio que no significa que la gestión del euro o del precio del dinero vayan a pasar a manos de abogados y humanistas, sino que los economistas y econometristas no van a estar solos sino acompañados por políticos, por gente de letras. La futura presidenta del BCE es una reputada abogada que, sobre políticas monetarias y fiscales, presupuestos y demás herramientas de la economía, sabe lo que sabe de sus ocho años en el FMI y punto. Eso sí, contará con un cuerpo técnico en Fráncfurt formado por 280 técnicos de los que una veintena están considerados como cerebros por sus habilidades y razonamientos cuánticos. Luego por aquí no hay nada que temer.

Otro asunto es que los ahora elegidos provienen del campo de batalla política, al parecer, el perfil ideal que sugiere el breve interpretador del principio. Dirán que una desaceleración económica o que unas turbulencias comerciales o que la caída de los rendimientos de la deuda pública difícilmente serán arreglados por un abogado. Pero no, sí podrán arreglarse si utilizan, como buenos políticos que acreditan, sus dotes de negociación, de diplomacia buscando consensos aquí y allá de jefes de Gobierno y demás. Porque seguramente los problemas que vienen ahora son demasiado importantes como para ponerlos en manos de tecnócratas especializados, de ahí que sea el tiempo de aprovechar las habilidades políticas, algo que nos puede salvar o hundir definitivamente. Ya veremos.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...