edición: 2360 , Viernes, 8 diciembre 2017
08/05/2012

¿Qué hacemos con Bankia?

Alfonso Pajuelo
Segunda `espantá´ de Rato, aunque esta vez sí sabemos los motivos ciertos. Ha querido dejar clara su disconformidad con las decisiones del Gobierno, pero también y aunque no lo reconozca, su impotencia para hacer frente a lo que se le viene encima a Bankia. Así lo entendió, por fin, Rajoy. Rato tiene fuerza y capacidad política pero muy escaso conocimiento de la banca. Goirigolzarri es la inversa, sabe mucho de banca pero la política le es ajena. Sin embargo, ni el uno ni el otro eran o son las personas idóneas para capitanear ese proyecto sumido en una profunda crisis que se complica con la complejidad jurídica y societaria del entramado. Bankia necesita ahora un experto en crisis, tipo Alfredo Sáenz, siempre y cuando se defina el futuro de la entidad.

Como resulta impensable que el Gobierno del PP transforme Bankia en un banco público sólo quedan dos opciones: su continuidad como banco independiente o bien la preparación para su venta. Ninguna de las dos opciones es sencilla y quizá ambas sean inviables.

Para su continuidad habría que contar con la generosidad de sus competidores, lanzados ahora al mercado con el cuchillo entre los dientes y preparando las pistolas para abordar todo lo que se les pongan por delante en los próximos meses, más cuando la economía reaccione. En ese contexto, una entidad puesta en solfa, como ya lo están Novagalicia (un engendro oneroso debido a la obstinación política de Feijóo, que todavía no ha pagado por ello), Catalunya Banc y Banco de Valencia, no tiene fácil competir en terreno abierto a pesar de contar con ventajas competitivas de difícil y prolija explicación.

`Goiri´sabe mucho de redes bancarias pero nada de crisis bancarias y el problema de Bankia es de crisis, y no va a salir de ella por mucho que se la inunde con dinero público. Necesita mucho más, amén de solucionar un entramado bancario no consolidado producto de la unión de siete cajas, cada una de ellas con serios problemas. Baste decir, a modo de apunte, que hay un ejército de tenedores de acciones procedentes del canje de las participaciones preferentes y bonos subordinados hace apenas un mes que han sido “engañados” dos veces, y ahora se encuentran con el pastel. Esos miles de inversores unen ahora la rabia con la desazón y no van a hacer campaña a favor de nadie, antes al contrario se convierten en un ejército de descontentos que no van a aparcar en la Puerta del Sol pero que habrá que escuchar lo que va a salir por su boca.

La segunda opción, la de la preparación para la venta, tampoco es fácil. Primero, porque Bankia es un riesgo sistémico y su tamaño redefiniría el ranking bancario casi de forma definitiva, algo que no aceptarían el resto de los bancos que encabezan la clasificación. Segundo, porque la complejidad jurídica del entramado es un auténtico galimatías que habría que aclarar primero, empleando un tiempo y unos recursos que quizá no existan. Tampoco sabemos con exactitud lo que hay dentro de Bankia ya que sus cuentas están en cuarentena, pendientes de una aclaración sobre la situación real.

En tercer lugar porque la política está demasiado presente en Bankia por mucho que ahora se claree el consejo con el nombramiento de dos consejeros en representación del Estado. Esta es una patata caliente que nadie desea. Bien es verdad que la venta sería en realidad una operación de salvamento por mucho que se preparara para tal fin como se hizo con el Banesto del delincuente Mario Conde. Incluso que quizá no habría que buscar una recolocación para Goirigolzarri, aunque esto sería más que dudoso porque no va a renunciar a una vida resuelta con el pago adelantado de la pensión que perdería en BBVA para quedarse luego en el aire.

Sea como sea, Goirigolzarri tiene que enfrentar un serio problema para el que va a necesitar un equipo potente. Seguro que es capaz de conseguirlo pero también es seguro que no será entre los que tenía en BBVA. Porque a ese equipo lo sacrificó a cambio de su señalamiento como sucesor de FG. Después ocurrió que ni señalamiento que valga, ni sucesión ni siquiera consejero delegado porque FG lo despidió para eliminar cualquier duda sobre quién manda en BBVA. Va a ser difícil recuperar a ese equipo, un grupo de personas muy capacitadas y expertos en el manejo de redes.

Si nos atenemos a lo anterior, Bankia tiene dos problemas: una crisis y la definición de lo que se quiere que sea en el futuro. La tercera y última alternativa es la que se está extendiendo entre los internautas: la liquidación. Tampoco habría que descartarla porque a lo mejor es la más fácil, incluso podría llegar ser la mejor.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2017 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...