edición: 2412 , Jueves, 22 febrero 2018
17/11/2011
No olvida –ni perdona- el apoyo del banquero a Zapatero

Rajoy marca distancias con Botín

El futuro presidente exhibe su falta de interés por comunicarse con el primer banquero
En Génova califican de “éxito” haber evitado en campaña la foto de su líder con Botín
Juan José González

En esta ocasión el futuro presidente del Gobierno ha evitado la foto con el primer banquero del país, Emilio Botín. Y es posible que ni siquiera se hayan producido contactos telefónicos. Es más, un alto directivo del Santander asegura que en el banco están “parcialmente informados de las intenciones del futuro Gobierno, aunque desconocen el nombre del futuro responsable económico y no se tiene la menor idea de por dónde van los tiros en la parte que más le puede afectar al sector bancario”, como es el cierre final de la reforma del sistema financiero. En cambio, en el banco sí conocen las líneas generales que el futuro presidente del Ejecutivo piensa aplicar nada más poner un pie en Moncloa, aunque sea a través de los mítines, debate público e intervenciones varias a lo largo de la campaña electoral.

Conocedores de los entresijos de las reuniones entre Botín y los candidatos presidenciales, aseguran que, mientras José Luis Rodríguez Zapatero se mostraba dispuesto y sumiso ante la invitación del banquero a ‘charlar’ sobre el futuro, a los candidatos populares se les notaba altivos, distantes y fríos ante cualquier guiño del financiero. La invitación del banquero fue aceptada por el presidente, en la antesala del segundo mandato en 2007. De la reunión se conserva un documento gráfico –la imagen del banquero en animada conversación con el presidente del Gobierno- que levantó la protesta del entonces ministro de Economía Pedro Solbes, contrario a que los políticos se fotografíen con los banqueros.

Sucedió en 1996 cuando el presidente de Santander soltó numerosos piropos hacia el aspirante José María Aznar. Fue en la presentación de resultados cuando el banquero opinó con libertad sobre el asunto, algo que suele ser –incomprensiblemente- mal interpretado por otros sectores, censores de estas incursiones de los financieros en política. Lejos de sentirse molesto por la censura, el banquero remató en aquella presentación de resultados que “los banqueros no estaban para hablar de política”.

Aznar no mostró cumplido alguno por el ‘detalle’ verbal del banquero, como tampoco se conocen acercamientos en los ocho años en el Gobierno hacia el líder banquero, postura de la que el expresidente se arrepentiría más tarde.

Y Mariano Rajoy parece circular por el mismo camino de la arrogancia que caracterizó a su antecesor popular en el trato con el banquero. Es posible que todo sea debido a una de esas posturas impresas en los libros de protocolo, estilo y buenas prácticas del partido, pero lo cierto es que el gallego no olvida ni perdona (por ahora) el apoyo de Botín a Zapatero de finales de febrero pasado, cuando en un arranque de sano juicio, el banquero apoyo de forma claramente explícita a un presidente de Gobierno que, en ese momento, peleaba el aplazamiento de las elecciones generales.

En Génova se rompieron los planes a corto plazo que preparaba el partido para la toma del poder entre la primavera y el verano pasado. Consideraban inminente la caída del Gobierno. Pero entonces, la intervención del banquero, entre otros numerosos apoyos, ayudó a dar continuidad a un Zapatero en horas bajas. Desde entonces, Rajoy tiene ‘fichado’ a Botín, algo así como tener una cuenta pendiente con el primer banquero del país. Recuerdan en el banco que tras conocer el malestar de los conservadores, Botín se puso en contacto con Rajoy para explicar el sentido de sus palabras, ante lo cual el gallego no mostró ni frío ni calor; tibieza.

Se mantiene la duda -que no se despejará hasta pasado el próximo lunes 21, acerca de quién necesitará más a quién: si al banquero le interesará conocer los planes que el Ejecutivo piensa defender en Bruselas, entre otros, o si el nuevo presidente se verá obligado a acercarse a Botín, en busca de apoyo financiero para los planes de inversión que maneja el futuro responsable económico del Gobierno, de los cuales, el sector bancario no sabe siquiera si existen, de la misma forma que tampoco se conoce la identidad del futuro ministro de Economía.

Lo cierto es que, si el apoyo de Botín a Aznar de 1996 no sentó bien a los socialistas, el de 2011 a Zapatero tampoco sentó bien entre los conservadores. Una paradoja de la que seguramente todos sacarán moraleja. Previsiblemente, después del próximo lunes, los dos líderes deberán coincidir en varios asuntos, y no solamente en el que ambos muestran su concurrencia: el no rotundo al impuesto del patrimonio. Por razones obvias.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...