edición: 2112 , Viernes, 9 diciembre 2016
24/09/2008

Reding se abraza desesperada a la revolución del ´roaming´

Las operadoras acabarán en pie de guerra, los consumidores pagando más caro y las inversiones, huérfanas
Ana Zarzuela

Le queda poco tiempo en su trono de Bruselas y, a la vista de los tropiezos para sus ‘revoluciones’ de la disgregación funcional y del regulador único, sobreactúa en su papel de ‘Juana de Arco’ del roamig, el único en el que la Comisión y los Veintisiete le dejan, hasta ahora, ponerse cómoda. Vivianne Reding empeña una cruzada que promete rebajar un 60% el precio de los sms y ponerle tope (0,4 céntimos) a las tarifas mayoristas en el extranjero. En las espaldas del móvil se cobra las revanchas de sus revoluciones afogadas.

Pero los consumidores y las inversiones pagarán sus escaramuzas. Unos, obligados a encajar el estirón de los precios en otras costuras y los cambios en los hábitos de consumo; las otras, huérfanas de operadoras. El periodo de recepción de recomendaciones, recién abierto, no le deja muchas dudas. La jubilación que la luxemburguesa imaginó por el Arco del Triunfo puede ser por la puerta de servicio, sin laureles en la mano.

Reding no gana para atajos de compensación, ni revoluciones aguadas. En la guerra de la fibra, ha terminado por claudicar a medias en las redes del FITH de Telefónica y se conforma con poco en su batalla de precios de los datos del roaming. Pero ni las protestas de las telecos, ni los informes del grupo de reguladores de los Veintisiete -que demuestran que los cálculos de costes móviles son erróneos- le hacen soltar su cimitarra del roaming y la telefonía celular y empuñar con más fuerza el florete de la terminación de las llamadas con la que azota a las grandes telecos europeas, a pesar del riesgo de desincentivar la apuesta por infraestructuras y ahogar sus ingresos. Todo por Europa. Y por su espejismo de competencia. La contradicen ya los números: el efecto disuasorio de sus revueltas ha reducido la inversión en nuevas redes un 2,7% entre 2006 y 2007, justo ahora que la UE necesita 300.000 millones para estar a la altura de las nuevas redes.

Con Kroes como escudera, la comisaria Reding se desliza de cruzada en cruzada, hasta la derrota final. Se tira por los suelos del roaming, ni los 30 céntimos sugeridos por la Comisión, ni los 15 de sus propios sueños. Serán 11 céntimos por sms a pesar de que la Unión ya redujo un 60%, en el verano de 2007, las tarifas de las comunicaciones vocales en ´roaming´. Y obliga a las operadores a hacer un esfuerzo de transparencia en sus contratos, ya que a partir de julio de 2010, tendrán que incluir en el contrato un mecanismo que permita al cliente interrumpir el servicio a cambio de una suma prefijada por ellos. Y a ejecutar una facturación por segundos a partir de los 30 segundos. Será sólo la antesala de la ‘revolución de sus revoluciones’ de la luxemburguesa: el control de la industria europea de telefonía móvil, un organismo regulador de precios con el objetivo de estandarizar el sistema de cobros por los servicios de telecomunicaciones.

Su propuesta sale del horno de Reding lista para dirigir los pasos de las operadoras en toda la UE hasta 2013. Pero a las guerras de Vivianne Reding aún les queda mucha mili. El  proyecto aun tiene que estar avalado por el Consejo y el Parlamento Europeo antes de entrar en vigor. Los ministros de telecomunicaciones deben examinar el borrador el 27 de noviembre y en 2012 se volverá a valorar para su actualización un año más tarde. Entre sus cruzadas, la del regulador ya ha tocado hueso más de una vez. Con la misma furia con la que el PE se opone a su reforzamiento del veto de la Comisión, la CE repudia su empeño en el modelo del regulador único europeo. Reding sólo puede enarbolar el respaldo de los eurodiputados para permitir a las autoridades nacionales imponer la separación funcional de las redes y los servicios.  Los principales grupos del Europarlamento no tienen previsto aceptar los planes de la Comisión Europea  para mantener su poder de veto sobre los reguladores nacionales de telecomunicaciones, defienden como mucho un organismo menor -BERT-,en sintonía con los estados miembros, reticentes por igual a ampliar los poderes de la Comisión en este ámbito que a crear una nueva institución.

LA CRUZADA DE LA TERMINACIÓN DE LLAMADAS

Asegura que lo que quiere es “despertar a las operadoras europeas”, pero lo que ha conseguido hasta ahora es indignar a las grandes telecos, espantar a los operadores históricos y aglutinarlos en contra -una tras otra- de todas sus propuestas. Francotiradora del absurdo, acaricia el  más difícil todavía: Reding se embarcará de ahora en adelante en el recorte de las tarifas mayoristas de terminación que se cobran entre sí las compañías de móvil y que suponen entre el 15% y el 30% de sus ingresos y una parte sustanciosa del alimento para sus inversiones. Todo con tal de enarbolar la supuesta bandera del ataque a lo que considera un subsidio cruzado entre  compañías. Un torpedo en la línea de flotación de las operadoras de móviles en el Viejo Continente.

Su “revolución” parece más bien una “cruzada” contra los gigantes de las telecomunicaciones, los operadores dominantes que aún tienen en sus manos el 72% del mercado local y el 66% de la banda ancha europea. De la Comisaria, les irrita su empeño en uniformizar mercados y condensar en Bruselas todas las llaves y su obsesión por achacarles que “vacian los bolsillos» de los usuarios”, en lugar de ser consciente de que ella vacía los bolsillos de las inversiones. Se lo acaba de recordar Telefónica: su plan de tarifas de terminación de llamadas a móviles no es viable; los precios estarían por debajo de los costes de producción y obligarían a más de 200 millones de clientes de prepago a pagar más por sus llamadas y asumir la reestructuración de los precios minoristas.

Si no falla el informe que las grandes operadoras europeas encargaron –todas a una- a Frontier Economics, con cada corte tarifario Reding sólo reduce la fosa de sus ´errores´: rebajar los precios de terminación a dos céntimos por minuto desde los nueve actuales ´aumenta los precios para los consumidores y disminuiría la penetración del móvil´, a medida que, para soportar esa rebaja, las operadoras se ven obligadas a elevar los costes de suscripción a la telefonía móvil o cambiar el modelo y comenzar a cobrar por recibir llamadas, como sucede en E UU . El atajo de la los usuarios paguen por recibir llamadas en sus teléfonos móviles- que cuenta ya con la oposición de Sebastián- no sólo perjudicaría a los ciudadanos, sino también a las compañías. Le ha puesto cifras para Vivianne Reding Vodafone, que calcula que 40 millones de europeos podrían dejar de utilizar el teléfono móvil si Bruselas les obliga a correr con los costes de terminación de las llamadas.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2016 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...