edición: 2349 , Miércoles, 22 noviembre 2017
02/11/2015
Los mercados ya lo descuentan
Garanti Bank, filial turca de BBVA

El riesgo económico se convierte en político para Santander y BBVA

El tercer trimestre deja en evidencia un aumento de los riesgos políticos en los mercados donde se originan las ganancias de las dos entidades
Juan José González
Lecturas muy distintas las que están recibiendo los resultados del tercer trimestre de la banca española. Hay factores que se comparten como la presión de los bajos tipos de interés, la regulación sobre el capital, los impactos de las operaciones corporativas, la reducción de las dotaciones para insolvencias y la depreciación de las divisas, si bien todos ellos han afectado -y penalizado- a todos de diferente forma y cuantía. Sin embargo, son los riesgos económicos los que se están demostrando, en cada trimestre, más influenciados por las coyunturas políticas, por la inestabilidad de Turquía en el caso de BBVA, y de Brasil en el caso de Santander. El riesgo se convierte en ambos casos en un factor decisivo para sus resultados puesto que se trata de dos mercados de gran contribución tanto en ingresos como en beneficios.
Brasil es clave para Santander, nada menos que recibe 8.643 millones de euros y le proporciona el 20% del beneficio. Con tanta razón como preocupación afirmaba el consejero delegado del banco que la situación en aquel país, pendiente de un fuerte ajuste económico está obligando a los inversores a tomar decisiones que afectan a la inversión y, por tanto, a la demanda de crédito. En este sentido, según Ceo de Santander, los inversores "habrían `sobrerreaccionado´ a los problemas del país". Si bien en la entidad financiera estiman que se trata de un asunto puntual ("vendrán tiempos mejores", aseguran) la inestabilidad económica y la política parecen ir de la mano en esta ocasión y se convierten en el principal riesgo para las cuentas del banco. El 31 de diciembre dictará sentencia.

En el caso de BBVA, los riesgos políticos tienen una componente más compleja que la económica y se diferencian de forma notable de la coyuntura brasileña: mientras que en esta los desequilibrios son económicos y en menor medida, sociales, en la coyuntura turca la inestabilidad es más política y social. Mientras la economía turca crece, la brasileña se viene abajo. La turca viene de crecimientos del PIB del 5% promedio entre los años 2003 y 2014, lo que le ha posibilitado hacer una buena base productiva en todos los sectores. Pero es que además en el presente ejercicio su economía sigue en expansión en el entorno del 3,8%, y a pesar de las elecciones generales, los episodios terroristas y las elecciones del este pasado fin de semana.

Sin embargo, a pesar de que los datos económicos van viento en popa, los bancos ya han comenzado a sentir el freno de la demanda, las incertidumbres en el consumo y las perspectivas nada halagüeñas en el terreno político, lo que ya se refleja en las cuentas del BBVA en forma, principalmente, de mayor riesgo. De ahí que ahora el riesgo económico se vea tan condicionado por el político, algo a lo que suelen estar muy atentas las agencias de calificación.

En el caso de Santander, los riesgos que condicionan la marcha presente y futura de su negocio son, básicamente, de origen y desarrollo económico, si bien todo parece indicar que la solución pasa por cambios políticos de profundidad. En todo caso, es probable que la recuperación de su economía, la corrección de los problemas, desempleo, inflación galopante y caída histórica del crecimiento, no sean susceptibles de lograr en el corto y medio plazo. Las previsiones que señalaba el equipo económico de Dilma Rousseff apuntan a que el Brasil se derrumbará más de un 20% (sí, veinte) el déficit presupuestario se acerque al 7% y la inflación supere el 8%. Así que, con estas cifras macroeconómicas no parece que las agencias de rating vayan a estar de acuerdo con la tesis del Ceo de Santander.

Por tanto, los riesgos políticos en aumento, desplazando a los económicos, se dejarán sentir en las cuentas de los dos bancos más diversificados geográficamente y es probable que, tanto Santander como BBVA, se enfrenten en los próximos meses a una revisión de la perspectiva de su calificación crediticia, como consecuencia del impacto en las cuentas de resultados de esos riesgos políticos, tal y como se ha podido comprobar en el tercer trimestre del año. Y aunque los responsables de los dos bancos no quieran reconocer su impacto, el mercado bursátil lo viene descontando desde hace tiempo. Los riesgos políticos internos (Cataluña) ponderan en esta ocasión en menor medida que Brasil y Turquía. Lo dicen las cifras.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2017 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...