edición: 2600 , Miércoles, 21 noviembre 2018
21/05/2010
OBSERVATORIO DE TELECOMUNICACIONES

Román no consigue quitarle a España el sambenito de ‘farolillo rojo’ de Vodafone

La reducción del 7,6% en ingresos y del 7,06% en beneficios y la pérdida de 113.603 clientes le amargan al Grupo el aumento del 8,4% de sus ventas y un 180% en beneficios
Es la unidad europea con peores resultados y la única con una reducción del capex, del 14%
Ana Zarzuela

Pide más tiempo de gracia. Roman esperaba poder llevar a la mesa de Vittorio Colao la prueba de que lo que el Consejero Delegado del Grupo Vodafone llama desde hace más de un año la “fiebre española” había empezado a pasársele a la operadora, de que los vaivenes que le habían permitido sumar cuatro veces más clientes de adsl en el primer semestre del año y salvar los muebles de la portabilidad móvil hasta julio no eran puntuales. Pero el cierre del ejercicio fiscal deja la evidencia de que el mercado español ha sido el más lastrante en el Viejo Continente: su caída de ingresos del 7,6 % en términos orgánicos es la mayor entre los vecinos y es la única filial en la Unión con una reducción del capex de un 14% internanual. Ni siquiera la facturación por los servicios de datos (que ha crecido un 10,2%) ha compensado la caída de los ingresos de voz en un 9,1% y la ‘fuga’ de clientes, 45.003 líneas sólo en marzo. Román acelera sus ‘vacunas’, busca más tregua en su nueva carrera de la banda ancha móvil -un segmento que ya ha crecido un 27,5 % en el último ejercicio- y del adsl indirecto. Pero no puede olvidar que sus ‘tratamientos de choque’, el despliegue del iPad y el Nexus One, su cartera de smartphones low cost , su plan de tarifas planas de internet móvil y la carrera de  velocidades del HSPA+ topan con los muros de Yoigo, de Orange y Movistar en el negocio móvil y de Telefónica y Jazztel en adsl. La matriz busca nuevos mapas y no se cierra a la quiniela de un nuevo ‘capitán’. Y es que Colao no espera cosas mejores de España, no al menos por ahora, sólo le consuela la depreciación de la libra y la provisión de sus cuentas.

Suavizan el tono. El ultimátum de Vitorio Colao está desde hace más de un año en la mesa de su ‘hombre’ en Madrid, Francisco Román. Desde que el italiano se convirtió en el Consejero Delegado de la ‘operadora roja’ en julio de 2008 y desde que en 2009 en los despachos londinenses comenzaron a pergeñar la teoría de la ‘fiebre española’ para explicar un mercado a contrapié en ingresos. Las ‘malas vibraciones’ no se han ido incluso del discurso oficial de Francisco Román desde la caída de ingresos del primer semestre de su ejercicio (abril-septiembre) ya no tiene claro que 2010 sea un mejor año para la economía española. Y, por más que Vodafone España esté esta vez en los discursos de la operadora londinense en el grupo de ‘resultados aceptables’ y que la crisis de su filial India monopolice en este momento todos los disgustos de la operadora ‘roja’, el cierre de su año fiscal le acaba de evidenciar que España sigue siendo un punto negro en el mapa global de Vodafone, de hecho el más rezagado de los mercados del Viejo Continente, el que con más sombras ha sido capaz de manchar el aumento de ventas de Vodafone en un 8,4% hasta 44.500 millones de libras y de beneficios en un 180% -en realidad gracias a un cúmulo de factores-, hasta 8.645 millones de libras.

El grupo ha cerrado su año fiscal 2009-2010 con mejoras en la mayor parte de sus partidas, un Ebitda que crece el 1,7% y unos beneficios que se han disparado hasta 8.618 millones de libras (más de 10.000 millones de euros al tipo de cambio actual). El grupo británico ha registrado un resultado de explotación antes de amortizaciones (ebitda) de 14.735 millones de libras, un 1,7% más. Tanto como para que Colao en persona haya sacado pecho, por primera vez en varios trimestres por unos resultados que le permiten alcanzar objetivos de rentabilidad y ahorro un año antes de lo previsto en sus planes estratégicos hasta 2013 y como para que la operadora –a la vista del crecimiento en más de un 25% de su cash flor- proponga a los inversores mantener su objetivos y un crecimiento del dividendo no menor al 7% para los tres próximos años fiscales.

La explicación a la tercera temporada anual de malas noticias desde Madrid se asume esta vez desde Londres con tranquilidad: pasa, oficialmente (como se relataba ante los inversores), por la alta competencia en el segmento móvil al sur de los Pirineos, el recorte de los precios de terminación por parte de la CMT, el aumento de las bajas y sobre todo por el impacto de una situación económica que mantiene en España en caída libre para todas las operadoras los ingresos de voz y las ratios de consumo, el descenso de los ingresos por sms (decrecieron un 12,3% para Vodafone España hasta 452 millones) y por la ‘tocata y fuga’ que ha dejado en manos de Yoigo y las OMV a casi 400.000 clientes de la operadora ‘roja’ en España en el último año. Ni los ingresos, ni los beneficios acompañan aún a Román en su empeño por demostrarle a Londres que la “excepción española” ya no es tan costosa. Pese a que a nivel global la compañía inglesa obtuvo unos números muy positivos, con un aumento del 8,4% de sus ventas hasta alcanzar los 44.500 millones de libras, éstos se han visto lastrados por el balance de la filial española.

En los últimos 12 meses Vodafone España redujo sus ingresos desde 5.812 millones de libras a 5.713 millones (desde los 6.800 millones de euros a 6.650 aproximadamente). Su caída de ingresos del 7,6 % en términos orgánicos (en euros) es la mayor entre los grandes países europeos (Italia creció un 1,9%, Alemania redujo ingresos un 3,5% y Reino Unido un 4,7%). Y los beneficios de la teleco roja en latitudes ibéricas se han precipitado de 1.421 a 1.310 millones de libras (más o menos, de 1.650 millones de euros a 1.523 millones). Los márgenes del grupo español también sufrieron con un descenso en términos orgánicos del 9,9%, el segundo mayor de Europa, después del Reino Unido (17,7%). Pero donde más destaca negativamente Vodafone España dentro de Europa es el capítulo de inversiones, ya que es la única filial en la Unión que experimenta una reducción del capex (inversión material), de un 14% internanual, desde los 632 millones de libras de 2009 a los 542 millones de 2010, a pesar de que en 2009 prometió que mantendría el ritmo inversor que había cumplido en los últimos años. Sólo Jazztel -que incremento su Capex en un 8%- rema a contracorriente de una tendencia que, en la misma línea que en 2008, ha desembolsado hasta septiembre menos de  2.000 millones de euros cuando el año pasado, en el mismo periodo, superaba los 2.614 millones.

Y para la operadora ni siquiera la facturación por los servicios de datos (que ha crecido un 10,2% durante el año) y por las comunicaciones fijas en el mercado nacional (que mejoraron por encima del doble dígito), ni el aparente cambio de tendencia del tráfico por minutos de voz, que aumentó en los dos últimos trimestres han podido compensar la facturación por servicios de voz en un 9,1%, una rebaja “espectacular”, en palabras de los analistas, cuyo consenso esperaba para Vodafone España beneficios en el entorno de 1.990 millones de libras -unos 1.700 millones de euros- y un resultado final sostenido respecto a 2009, con 8.236 millones de euros, lejos aún del consejo de compra (actualmente los expertos recomiendan mantener sus títulos). 

Tampoco los clientes le ‘lucen’ a Román en los escaparates de Colao: Vodafone España acabó marzo con 16,74 millones de clientes, por debajo de los datos de diciembre (16,91 millones), en parte por el efecto de la baja de 375.000 usuarios de prepago debido a la nueva normativa de identificación de clientes de tarjeta. Pero no sólo: a pesar del fuerte crecimiento de la base de contrato, 168.000 en el periodo, el último año no ha hecho más que consumar sus galones como la operadora móvil española que más líneas ha perdido. Sólo en el mes de marzo, 45.003 líneas, fue la peor parada en la guerra de captación de clientes móviles, después de un trimestre en el que le dijeron adiós 113.603 líneas- tras captar sólo a 296.900 y dejar escapar a 407.300 usuarios- la mayoría camino de Yoigo.

SE LE DESLUCE LA RECUPERACIÓN

La buena noticia es que en el último trimestre, la caída de ingresos fue menor y se situó en el 6,2% gracias a la demanda del negocio fijo y al aumento de las tarifas planas de voz. Pero ni siquiera los que estaban llamados a ser los ‘galones’ de sus logros le lucen en este año fiscal a Román. Menos aún al lado del auge de los datos de la matriz, un 33% gracias a la penetración de los smartphones y al impulso de los servicios de telefonía fija, un 21%. Vodafone trata desde 2009 de pertrecharse en la trinchera del ajuste de costes, pero España se queda lejos del recorte de costes medio del 10%, con un 4,6%, a pesar de que es la única filial que experimenta una reducción del capex, del 14%. Y más aún de la obsesión de Vittorio Colao, que a pesar de los resultados globales prepara ya para servirlo a partir de 2010 otro programa de recortes globales.

La bitácora de Londres pasa por ajustarse el cinturón. Si no hay mejoras, ni esperan que sea uno de sus mercados motores -la mirada apunta más bien a los "salvavidas" de India y Turquía- al menos no están dispuestos a que manche los esfuerzos de Colao, que llegó a su cargo con la trayectoria de ‘experto en ajustes’ y con la voluntad de hacer la travesía del desierto de la primera operadora móvil del mundo con la fórmula de tanto crecimiento como ajustes. Nada diferente al himno que el nuevo director de Vodafone para Europa, el francés Michel Combe, le impuso a Vodafone España desde su desembarco en el cargo en enero de 2009. Más ahora que digiere el éxito de sus planes de ajuste de 2009 -reforzó el flujo de caja en la primera mitad del año- y que el Consejero Delegado de Vodafone Group se ha propuesto volver a los costes operativos de dos años atrás antes de 2011.

Los analistas le advierten desde hace meses a Vodafone que comparte con Alierta el reverso de sus suertes: si Telefónica España ha conseguido frenar el descenso de beneficios en el mercado local, subirse al auge de la actividad comercial y sintonizar con el crecimiento del 0,3% global de la operadora, con un crecimiento en un 6% de los accesos de Internet por banda ancha y el aumento de la base de clientes móviles hasta 24 millones (a pesar del peso aún sobre la rentabilidad), a Vodafone, del otro lado del espejo, le duele España y un modelo de negocio, aún muy dependiente del móvil,  que se ha vuelto contra la operadora desde 2008. Román tuvo que dar ya explicaciones a Londres cuando en septiembre Telefónica estaba de vuelta para recuperar el dominio del mercado del ADSL y marcar de nuevo las distancias con el resto de las operadoras, con mayor captación de clientes -92.000 en ese trimestre- que en los seis primeros meses del año, con las altas de ADSL, VDSL y FTTH.

Durante 2009, trató de atajar el descenso del consumo de voz con medidas como la tarifa que devuelve el recibo mensual a los abonados en paro. Eran las primeras luces rojas de alerta en los mercados maduros que luego -Román dixit- se han extendido al resto de las filiales del Viejo Continente, pero en menor escala que en el mercado ibérico. A diferencia de Telefónica, ha eludido hasta este año las inversiones en fibra, a diferencia de Orange hasta que en agosto la CMT facilitó y abarató los accesos no había entrado en adsl indirecto. Le duele el mercado mercado celular. Sólo las zozobras de India han pesado esta vez más que la piedra española en el zapato de Londres. Los ingresos procedentes de este país, donde Vodafone cuenta con 100 millones de clientes, repuntaron hasta 2.689 millones de libras en su ejercicio fiscal (abril de 2009 a marzo de 2010), un 12,7% más, pero la presión competitiva, la extensión de la red y el encarecimiento de la subasta para las licencias de 3G generaron un deterioro de los activos en India de 2.300 millones de libras.

A LA CAZA DE INTERNET MÓVIL

El horizonte de las ‘vacunas’ españolas para Vodafone pasa por la red de redes. Ya la extensión de Vodafone ADSL en todo el territorio nacional desde que acabó de implantar su red en septiembre de 2009 ha sido la clave para que el operador siga aumentando su cartera de clientes en el mercado de la banda ancha fija en el que logró cerrar el año fiscal con 641.000 clientes conectados a su ADSL. Durante este año ha extendido su cobertura propia por 50 nuevas centrales y doblado el número de centrales conectadas por fibra. Lo suficiente como para que el segmento de banda ancha fija supusiera entre enero y marzo un aumento en los ingresos globales de Vodafone España del 17,4%. La operadora británica  estudia el lanzamiento de una plataforma de IPTV que permita empaquetar en una sola oferta telefonía fija y móvil, banda ancha y televisión de pago. Pero a pesar de que el balance del último año aún dibuja un incremento de líneas del 16,5% para los operadores alternativos, del 5,6% para Telefónica y del 4,6% para los operadores de cable,  Telefónica mantiene más de un 55% de los clientes de ADSL. Su carrera será contra los muros de Telefónica, también aquí. Se ha adelantado en las velocidades de internet móvil, duplicará velocidades con el despliegue de VDSL y -aunque más dosificado y selectivo-, tiene a mano el despliegue de FTTH.

Por eso tanto Colao como Román asumen que la ‘batalla’ del mercado celular nacional se libra en las trincheras de la banda ancha móvil, el acceso a internet, las aplicaciones y los ingresos por datos (ahora que su volumen supera ya a la voz), de hecho en ese segmento, para la propia Vodafone España el crecimiento interanual ha sido de un 27,5 %. Es una de las pocas costuras por las que pueden crecer, a la vista de una penetración superior al 115%, de las aguas adversas de la portabilidad móvil para Movistar y Vodafone y de la tendencia al descenso del 80% de los ingresos que siguen dependiendo de la voz. Todos sus ojos apuntan ahora a ese segmento: lo hace con estrategias low cost para la banda ancha en movilidad, con nuevos capítulos en la carrera de las velocidades del HSPA+, con una estrategia llamada a que sus clientes renueven una vez al año los terminales (“compromiso móvil gratis”) y accedan masivamente a teléfonos inteligentes. Y con tarifas a medida. Vodafone abre el camino de la rebaja de los precios en banda ancha móvil, con una tarifa -'Internet contigo'- que trata de abrirle la puerta a nuevos clientes de internet en movilidad para que -a la vista de los informes de la CMT, que avalan que la móvil no suele reemplazar a la fija-puedan compatibilizar las dos conexiones, con una tarifa más reducida de precio, a costa de  acotar el tiempo de conexión a dos horas al día. Pero Orange ya tiene un producto parecido. Cuesta 19 euros al mes, limitado a un giga de descarga.

Ni la operadora británica ni Movistar pierden de vista que -según comScore- los españoles son aún los usuarios que menos recurren al teléfono móvil para visitar webs, acceder a las redes sociales y portales de noticias. Tampoco que, como les advierte Gatner, la venta de smartphones y la descarga de aplicaciones ya no serán suficientes por sí solas para revertir el descenso de ingresos del sector; google y su android se lo han dejado claro no sólo a RIM, Palm y Nokia. Las operadoras españolas contraatacan con sus propios servicios y aplicaciones, las tres grandes duplican sus velocidades de navegación móvil y le aplicarán las recetas móviles low cost también a los terminales ‘inteligentes’. Sólo tienen ojos para las previsiones del último estudio de YocGroup, ésas que, según la empresa especialista en marketing móvil, vaticinan que el estallido de los teléfonos inteligentes en España llegará en su máxima dimensión en los próximos doce meses, en la medida en que la navegación por internet desde el móvil crecerá desde el 20% actual al 25% de inmediato y hasta niveles del 80% en menos de un semestre.

VODAFONE NO ESTÁ SOLA EN NINGUNA DE SUS CARRERAS

Vodafone se ha lanzado de cabeza a arañar un mercado aún atípico: aunque España es el tercer mercado por volumen de smartphones y ha aumentado sus costuras un 27% en un año (un 10% menos que la media de la UE), esa gama de aparatos crecen menos de la mitad del Reino Unido y aún dos tercios de sus propietarios los destinan a bajos consumos. Una ‘excepción española’ que la operadora británica trata de conjurar desde 2009, pero en la que redobla ahora su apuesta, a la sombra del Nexus One, el teléfono de bandera de Google (a un precio de salida de cero euros para particulares y con un acuerdo con HTC para comprar toda la producción para España hasta finales de junio), el adiós a la exclusividad del iPhone para Movistar desde julio (que los medios británicos dan por hecho como ya sucedió en Alemania y el Reino Unido) y del desembarco del iPad en el mercado ibérico desde la próxima semana, el 28 de mayo.

Vodafone (que acaba de lanzar en exclusiva el móvil HTC Legend, con precios entre cero y 249 euros, en función de los compromisos de gastos en voz y datos) aspira a sacudirse en latitudes españolas la ‘maldición’ americana del Nexus One, ésa que le ha recordado que ‘super móviles’ no significa ya superconsumo y que, además ya no siempre viene asociado a superventas. El terminal inteligente de Google se bautizaba en el mercado americano con ventas, durante el primer mes, siete veces menores que sus dos grandes rivales al otro lado del Atlántico, el Motorola Milestone - con más de un millón de unidades vendidas en sus primeros días de vida comercial- y el Apple iPhone 3GS. Vodafone apostará por el Nexus One para captar clientes de contrato ofreciéndolo a coste cero con portabilidad. Los de Francisco Román miran a su matriz británica, tratarán de reproducir al sur de los Pirineos el éxito de ventas en su mercado del iPhone, en sintonía con el gancho de la campaña móvil 2x1 prepago y dos tarjetas sim.

Pero tendrán que hacerlo en pleno pulso con Orange, ahora que, por primera vez, desembarca en el mercado ibérico con la exclusividad del Milestone -el teléfono estrella de Motorola- , el único que hoy por hoy puede presumir de haber vendido en el último trimestre más que el iPhone en la tierra de Obama.Vodafone ofrecerá dos tarifas de datos en España para el nuevo iPad de Apple sin compromiso de permanencia, pero en las que se reduce la velocidad de navegación a partir de un volumen de descarga: una de 15 euros al mes con 250 megabytes y otra de 32 euros de 2 gigas. Nada que no ofrezcan al mismo tiempo Movistar y Orange para el mercado local. Movistar , además, no cobrará la conexión a sus clientes de iPhone, que ya pagan desde 25 euros al mes, y ofrece modalidades desde 15 a 39 euros al mes, según el límite de capacidad contratado. Y Si Román y Colao buscaban en el mercado español un golpe de efecto con el iPhone, Orange no tardaba el 20 de mayo ni dos horas en anunciar el mismo día, que también comercializará el smartphone de Apple este verano. 

Las carreras de la velocidad en banda ancha móvil de Francisco Román  topan además con Telefónica en el despliegue casi al unísono de HSPA+ de 21 megas. El despliegue en las siete principales ciudades del país, muy por encima de los 7,2 Mbps que hasta 2009 ofrecían sus redes móviles, ha visto la luz al mismo tiempo que el de Movistar, que comenzó desde el año pasado el despliegue de HSPA+ en Madrid y Barcelona y durante el 2010 extenderá la cobertura a todas las ciudades con más de 250.000 habitantes. Además la intención de Telefónica es ir aumentando esta capacidad y llegar a 84 megas a finales de 2010. Los clientes del ex monopolio tendrán acceso a velocidades de 21 megas de bajada y de 5,76 megas de subida en la tarifa plana de 49 euros al mes, con 10 gigas de límite de descarga. Y aún es la compañía más rápida y con mejor cobertura de banda ancha móvil en cinco de las mayores comunidades autónomas. En estos territorios Telefónica queda en segundo lugar. Telefónica, además, ha mejorado además las actuales tarifas planas de Internet.

Por eso Vodafone se aferra en el ‘campo de batalla’ del ‘internet para llevar’  a la guerra de velocidades de subida y a la de los contenidos y a las redes sociales con su servicio 360º. Serán también su llave para ‘subirse a la nube’ de internet y sobre todo de sus contenidos audiovisuales con puertas cada vez más amplias, tras los pasos de MotoBlur de Motorola, MyPhone de Windows Mobile, o MobileMe de Apple. En 2008, la operadora británica creo Music Player, la primera aplicación que permitió la descarga de canciones en mp3 para escuchar en el móvil y en el ordenador. Un año después, llegó a un acuerdo con las principales discográficas para ofrecer sus contenidos musicales sin DRM (Gestión Digital de Derechos), del ya se benefician 450.000 clientes en todo el mundo. Ahora, anuncia que este año sus clientes podrán escoger entre un catálogo de más de 2 millones de canciones de su tienda, pagando 50 céntimos por cada una. Pero sobre todo, apuesta por su ‘Vodafone 360º’ y ha transformado su estrategia en Internet con una plataforma abierta, que hace desaparecer su modelo de "Vodafone live!" tras invertir 200 millones de euros para centrarse en un pool de servicios, abierto también a los clientes de otros operadores, a todos los desarrolladores y accesible desde el móvil y el PC. Tendrá que hacer frente al despegue estival del concepto My Digital Social Life de Movistar, un agregador social que empezará a desembarcar antes de nada en los nuevos terminales smartphone bajo el formato de Social Phonebook.

Román trata de llegar con apellidos propios a las aristas menos pobladas del mercado de internet. Las de la geografía lo llevan a Andalucía: desde febrero es la primera región del mundo en garantizar el acceso universal a Internet en banda ancha móvil en cualquiera de sus 771 municipios. Vodafone ha puesto en ellos 50 de los 64 millones de euros del proyecto. Pero si  las carreras de la banda ancha móvil topan con los talones de Telefónica (han lanzado al unísono ofertas de 21 megas más veloces que el ADSL), sus mapas dan en los muros de los planes de Industria: cruza ya los dedos para que Ros no ejerza el derecho que le reconoce la LES a expropiar frecuencias de 900 Mhz -la más deseada porque es la que tiene tecnología disponible para ser usada de forma inmediata con el estándar 3,5G de banda ancha móvil-  y baraje parte de los 12 Mhz de Vodafone para Yoigo o las operadoras de cable.

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