edición: 2597 , Viernes, 16 noviembre 2018
28/02/2012

RSE integral, una prioridad para las empresas

Beatriz Lorenzo

Voluntaria o forzosamente, las empresas se suben al carro de la Responsabilidad Social Corporativa y la promoción del desarrollo sostenible, ya voluntariamente, ya forzadas por un clima de recelo y desconfianza social hacia el tradicional modelo productivo. Y es que la Responsabilidad Social Corporativa lleva ya tiempo integrándose, en mayor o menor grado, en unas compañías que han pasado de estar centradas en el más voraz cortoplacismo a alienarse con valores intangibles que cada vez se hacen más familiares al oído de los accionistas, los consumidores y la sociedad en general. 

También a nivel internacional, las iniciativas se suceden. En Europa, los últimos planes de acción de la Comisión se centran en la transparencia sobre todo en lo que tiene que ver con criterios ambientales, sociales y de buen gobierno, con el objetivo de llegar a un nivel mínimo de información de todas las empresas en los distintos países miembro. Asimismo, quiere incidirse en la urgencia de que Europa respalde los mecanismos ya existentes en materia de RSC, así como la necesaria conexión entre RSC y competitividad empresarial, muy necesaria para desligar al concepto de su concepción tradicional de herramienta incapaz de generar beneficios.

SOSTENIBILIDAD

También Naciones Unidas aboga a este respecto. El Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon ha pedido recientemente a los líderes mundiales a buscar soluciones audaces y creativas en la búsqueda del desarrollo sostenible, informa el centro de noticias de la ONU. Así, para Naciones Unidas se hace imprescindible una “profunda visión y gran valentía para establecer las relaciones entre el agua, la seguridad alimentaria y la energética, el cambio climático, la urbanización, la pobreza, la desigualdad y el empoderamiento de las mujeres”

Asimismo, Ban Ki Moon ha abogado por que las empresas integren la RSE de un modo integral y coherente, alejándose de “programas piloto” y sin llegar al punto de que la RSE solamente barnice las relaciones públicas o los procesos de comunicación, sino que se encuentre plenamente integrada.

Sin embargo, y partiendo la base de una RSE integral, la buena gestión debe impregnar también el diálogo con los grupos de interés, puesto que esto es algo esencial para el mantenimiento de la reputación corporativa.

REPUTACIÓN

La reputación corporativa cuenta con una vara de medir que durante los últimos tiempos ha tocado fondo tanto a nivel empresarial como político o institucional: la confianza. Ciertamente, la reputación corporativa influye de forma tenaz y decisiva sobre la capacidad de supervivencia de las compañías en un mercado voraz, competitivo e implacable como es el actual. Apenas hay segundas oportunidades para las empresas en un escenario económico dañado por la recesión económica y muy suspicaz en relación a la actividad empresarial, con las pavesas de recientes escándalos empresariales y episodios de malas prácticas todavía humeando en el horizonte.
Han surgido nuevos desafíos, algunos nuevos y otros más antiguos, cuya gestión las compañías no pueden ni deben posponer más. Desafíos como la adaptación al envejecimiento de la población, la lucha contra el cambio climático, la gestión de la diversidad, la exigencia de una mayor transparencia o el diálogo constante y fluido con los grupos de interés, componen el microcosmos del escenario empresarial del siglo XXI.

En los tiempos de vacas flacas, los ciudadanos muestran una actitud muy defensiva ante la actividad empresarial, y a pesar de que durante pasadas épocas de crisis el peso de los factores ambientales o éticos tendió a verse desplazado en la mentalidad ciudadana por las propias preocupaciones acerca de la economía familiar, durante la actual recesión las exigencias sociales se han basado en todas las ramas de la RSC, apuntando al cambio de modelo productivo que empieza ya a surgir para ser reconstruido tras la crisis.

Además, los impactos corporativos son importantes. A pesar de la cautela que todavía demuestran las compañías a la hora de integrarla, la Responsabildiad Social desgrana sus acepciones cada vez con más fuerza, incluso más allá de los muros de las empresas. En los últimos tiempos abundan las teorías que sostienen que la empresa debe contribuir al bien social más allá de lo que las leyes indican y obligan. Cada vez queda más atrás la concepción de las empresas como entes aislados de la sociedad, exclusivamente sometidos a la bipolaridad mercado-Estado. Se abandona también, por lo tanto, la tradicional concepción que reduce los negocios a un propósito económico; y sin embargo, adolece del defecto de estar asentada sobre cimientos difusos, resultando muy difícil determinar cuáles son los estándares globales de la ciudadanía empresarial.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...