edición: 2596 , Jueves, 15 noviembre 2018
11/09/2017
Política y fiscalidad, otra vez de la mano

Ruido de impuestos -bajarlos o no subirlos- que auguran elecciones

Reducir tributos, en tanto que objetivo hoy imposible, es una muestra de apariencia y del ánimo de marear la perdiz
Juan José González
Parece no haber programa político que se precie donde no figure, en el capítulo dedicado a lo económico, un guiño, una insinuación, llamada o promesa relacionada con los impuestos, por supuesto, con la bajada o como poco por dejarlos como están y sin renunciar, bajo vaporosa promesa, a revisarlos a la baja. También parece que el mensaje de los comunicadores políticos, sean del poder o de la oposición, sospechosamente coincidentes en este asunto, convienen en que la recuperación económica, con tasas de crecimiento que mantienen boquiabierta a media Europa, debe ir acompañada de una subida de salarios generalizada al tiempo que de una mayor seguridad en la contratación laboral. Como ni lo uno ni lo otro pertenecen a la voluntad de políticos y empleadores, los primeros, con el aplauso de los segundos, recurren al ruido de los impuestos; bajarlos, retocarlos, suavizarlos, tocar unos y no mirar otros. En cualquier caso, se advierte un incremento verbal, retórico según los casos, que apunta a una revisión de impuestos directos e indirectos, quizá en el entendido de una etapa que tras el otoño contemplaría la convocatoria y adelanto de elecciones en alguna Autonomía o, quién sabe, si generales.
A vueltas con los impuestos. Los políticos regresan a las andadas con la fiscalidad, los tributos, los impuestos y el juego del sube y baja o no tocarlos -que viene a ser parecido que bajarlos, indultarlos-. La primera en la frente, como argumento pretendidamente razonable, sugiere que la bonanza económica, recuperación macro y muy precaria laboral y salarial, justifica tras tres años de crecimiento, una muestra de reconocimiento público del Estado, del Gobierno, a modo de gratificación y compensación a la población, autónomos, pymes y clase trabajadora en general, por el sacrificio a lo largo de una década de crisis económica. El argumento, tan interesado como popular, sirve para reclamar una rebaja en el IRPF que no causaría mayor impacto en cualquier presupuesto público.

Aunque por otro lado y sin excluir en su totalidad el argumento de la bonanza coyuntural, esa menor presión fiscal que, según algunos técnicos del ministerio de Hacienda superaba los 50.000 millones de euros hace dos años -por el diferencial de presión fiscal con la media europea-, bien podría justificar algún reajuste muy puntual en sectores económicos que como el turismo, disparados sus ingresos, récord tras récord, en los últimos años, bien podría asimilar -como apuntan los expertos del sector- una revisión al alza del IVA.

Pero tan razonable parece el argumento de la compensación al sufrimiento que esgrimen los promotores de una revisión a la baja del IRPF como preocupante es el problema de la baja recaudación fiscal española, todavía pendiente de solución. Es cierto que los impuestos tienen esa doble visión que los considera exagerados desde la óptica interior del ciudadano y las empresas, como escasos si se comparan con algunos países de nuestro entorno o con la media europea. La presión fiscal, en este último caso, es inferior a la media de la Unión Europea y mucho más liviana que, por ejemplo, que en Francia.

Para algunos Gobiernos anteriores, la recaudación fiscal, baja, escasa e insuficiente, ha sido todo un problema, en especial para aquellos (y para estos) obligados por ley europea (y constitucional) a respetar un déficit razonable. Por tanto, entre la baja recaudación fiscal y el corsé normativo que limita el déficit público, las promesas, peticiones, sugerencias o hipótesis de cualquier bajada de impuestos parecen más un embuste político -marear la perdiz- que un propósito sincero.

Bajarlos o no subirlos no parece que sea, a pesar de la buena marcha de la macroeconomía, asunto prioritario, aunque ya puestos en impuestos, sí sería conveniente una revisión general del conjunto del sistema fiscal más que un reajuste interesado de su regulación, más a la medida de los tiempos y con independencia de la bonanza (o la desdicha) coyuntural. Porque ya se sabe que la ecuación de menos impuestos estimula la inversión privada y anima el crecimiento económico cuenta con una amplia bibliografía en la que no consta que la tal relación se cumpla.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...