edición: 2346 , Viernes, 17 noviembre 2017
24/05/2011
El Gobierno no descarta una ‘insumisión fiscal’ de las Autonomías díscolas

Salgado y Campa se preparan contra una ‘rebelión fiscal’ autonómica

Los ‘populares’ miden esta semana los efectos de tan tentadora actitud
Para las CC AA del PP, el compromiso del 6% de déficit es papel mojado
Elena Salgado, vicepresidenta económica
Juan José González

Tsunami político que viene a complicar aún más la debilidad de la posición de la economía española. Apenas uno o dos movimientos en el tablero, son los que le restan a un acorralado Ejecutivo. Análisis político al margen, decir que el partido de la oposición puede comenzar a mover sus torres y alfiles con absoluta libertad –y descaro- para rematar la faena. La conducta fiscal y presupuestaria que se espera de las CC AA en los próximos meses, será la espada que empuje, definitivamente, al Gobierno a proponer alguna salida de urgencia. Las cifras oficiales del Banco de España sitúan a las Autonomías con una deuda de 115.455 millones de euros, el 11% del PIB. Cataluña, Baleares, Castilla La Mancha y Murcia, forman el cuarteto autonómico encargado de presionar a un Gobierno central que exige disciplina para cumplir los compromisos de España con la Unión Europea. En el ministerio de Economía no ven claro que los Gobiernos autónomos vayan a dejar pasar la oportunidad de llevar a cabo una ‘rebelión fiscal’, una actitud muy tentadora que Elena Salgado y José Manuel Campa no descartan.

Pero tras las elecciones del pasado domingo, ya no son sólo cuatro el número de CC AA en teórica situación de acoso, sino alguna más, las que se podrían sumar al ‘movimiento’ de rebelión fiscal –secesión-. Ayer el diferencial de la deuda española respecto a la alemana superaba los 263 puntos básicos en la apertura de los mercados. La ‘insumisión’ de las Autonomías díscolas y ajenas al objetivo oficial para mejorar la percepción exterior de España, es el mayor riesgo hoy en día para la posición española en los mercados, un arma en manos de una oposición hambrienta y a la que no le tiembla el pulso.

Hace apenas una semana, el Comisario europeo de Asuntos Económicos, Olli Rehn, hizo referencia expresa a las cuentas de las Administraciones Públicas españolas como una de las desviaciones más graves que se están produciendo en un país en dificultades llamado España. Mientras tanto, la vicepresidenta Económica del Gobierno mantiene intacta su convicción sobre el cumplimiento del compromiso de los Gobiernos autonómicos con el central. Pero tras los resultados de las elecciones del domingo, el edificio de la confianza parece que se vendrá abajo en cuestión de días y con él, los compromisos del Ejecutivo en materia presupuestaria se pueden convertir en papel mojado para la mayoría de las Autonomías, particularmente, las gobernadas por el Partido Popular.

Y consciente de la gravedad del movimiento, el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, no ha tardado muchas horas en poner el grito en el cielo, una vez conocidos los resultados de las urnas. Sabe que el sector público español cuenta ahora mismo con cuatro ovejas negras en la familia que se han multiplicado en las últimas horas, y para las que ese objetivo de déficit del Gobierno central en materia presupuestaria del 6% del PIB para 2011, es papel mojado, y además que, dada la situación de Grecia, Portugal, Irlanda y ahora, Italia, el mayor riesgo para la economía española se encuentra en ese frente, en las cuentas de las Administraciones Públicas.

El escenario de las CC AA en los últimos tiempos utilizando el recurso a los mercados financieros mediante la emisión de deuda –los bonos ‘patrióticos’- desconcierta a los inversores internacionales, incrédulos ante lo que consideran como un síntoma de ‘fuga’ del poder y de la disciplina del Ejecutivo central, además de mostrar cierta debilidad en su planificación financiera. Los inversores internacionales vienen identificando en los últimos dos meses que, tras el rescate de Portugal, es el momento de buscar debilidades y brechas a la situación del mercado español, algo que, a partir de ahora, y sobre todo si cuentan con el concurso interesado de los Gobiernos autónomos en la batalla, no tendrá excesiva dificultad.

De ahí las prisas por la necesidad de cambiar la estructura presupuestaria de las Autonomías, desequilibrada e insostenible en varios casos y que son como la dinamita para la confianza de los inversores internacionales en la economía española. Perder la confianza en estos momentos por incumplir el proceso de consolidación de las cuentas públicas que exige la Unión Europea, y con el que España se ha comprometido, debe ser una preocupación común de Gobierno y oposición, de trabajar para que se cumplan los objetivos de gastos y endeudamiento autonómico por parte del primero, y eliminar cualquier tentación de utilizar el gasto desmesurado, y el déficit descontrolado como armas arrojadizas contra el Gobierno.

Y en ese ejercicio de gestionar la coyuntura política, los vencedores en las elecciones del domingo pasado deben conocer que el mismo problema que creen ahora con el déficit, se lo encontrarán más temprano que tarde cuando alcancen el poder, así que cuidado con los movimientos de hoy pues se trata de la herencia que reciban mañana. Y el mañana esta a la vuelta de la esquina.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2017 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...