edición: 2598 , Lunes, 19 noviembre 2018
18/10/2011
Banesto, Bankinter y Banco de Valencia, a tiro de opa
Emilio Botín, presidente de Banco Santander

Santander tiene la llave de la segunda reestructuración bancaria

Sólo los malos resultados están retrasando las operaciones corporativas
Juan José González

Desde BBVA, Francisco González observa el panorama de la concentración bancaria comiéndose las uñas: tiene el dinero justo para no entrar en problemas y aunque asista a las pujas por alguna entidad como la CAM, en el fondo, no puede comprar ninguna de las marcas que ahora mismo lucen en el escaparate bancario de esta segunda fase de la reestructuración financiera. Pero desde Banco Santander, Emilio Botín tiene la capacidad para hacer cuentas, combinaciones de tres, cuatro y hasta cinco elementos. El ejercicio matemático le puede suponer desembolsos que van desde los 500 millones si se decide por el Banco de Valencia, hasta los 2.500 millones si se decide por hacerse con la totalidad de la CAM, Banesto y Bankinter. Sería un órdago que resolvería, seguramente muchos problemas al Banco de España, al FROB y a las cuatro entidades citadas, aunque al mismo tiempo crearía otros de difícil resolución a corto plazo.

En realidad, cualquiera de los tres bancos cotizados se encuentra a tiro de opa, y una de las posibles causas que esta frenando las operaciones corporativas, una vez en marcha la de Popular y Pastor, sería la dificultad para mantener los beneficios tanto en Banesto, Bankinter y Valencia como del propio Santander. Por otra parte, una de las reticencias que puede tener este banco en la adquisición de Banco de Valencia –con el que completaría una de las deficiencias de su red- es la de resolver un problema a un competidor, puesto que debería pagarle a Bankia un buen precio por el 39% del capital en manos del grupo de Rodrigo Rato.

Lo cierto es que a los tres medianos no parece que les falten ofertas de todo tipo, desde entidades financieras nacionales hasta fondos internacionales, para los que, a precios actuales, son considerados auténticas gangas. Sin embargo, esos mismos fondos que aterrizaron en Madrid a finales de 2010, siguen solicitando cuentas, analizando resultados y composición del accionariado, y siguen sin confiar en la banca española. Tampoco puede decirse que hayan perdido el tiempo desde entonces, puesto que el valor de mercado de todos ellos no ha hecho si no reducirse, caso de Banco de Valencia, con una pérdida de valor superior al 60% en el año; del 27% en el de Banesto y con un ligero beneficio del 6,5% en el de Bankinter, este último, sin embargo, con un PER de 14 veces frente a 8 veces Banesto y 10 Valencia.

Los tres bancos medianos en liza, como se decía al principio, en territorio Santander (Banesto y Bankinter) viven situaciones particulares que pueden complicar cualquier operación corporativa. Curiosamente, Banesto ha pasado de ser un candidato seguro a ser vendido, a un candidato igualmente seguro a integrarse definitivamente en la casa matriz, y para ello tan sólo le faltaría el 12% para completar el cien por cien de la marca Banesto. Algunos analistas apuntan a que si se adquiere el porcentaje que resta (12%) sería más rentable la venta aunque habría que excluirlo de cotización en el Continuo.

Bankinter es otro caso, pero también, al mismo tiempo, es otro problema. La situación accionarial es más comprometida que en caso de Banesto. El banco de Pedro Guerrero, de enorme atractivo para la banca extranjera, cuenta con un accionista incómodo que suele hacer las cosas más difíciles y complicadas: Crédit Agricole, con el 23,6%, un accionista que nunca se sabe qué va a hacer, incluso en los consejos de administración se desconocen sus movimientos. En el sector se apunta a que es difícilmente sostenible en el tiempo una situación como la actual de Bankinter, con problemas de rentabilidad, de mercado y, por si no fuera suficiente, de accionariado. No se descarta que en los próximos meses la suma del 24% del capital de Jaime Botín y el 5,25% del grupo familiar Masaveu, llevaran cabo algún movimiento para cambiar el rumbo del banco.

En cualquier caso, el precio de las tres marcas bancarias en Bolsa sigue manteniendo su atractivo para quienes puedan poner en marcha una opa, y si hasta ahora la estrategia de los compradores pasaba por esperar a que se despejara la reestructuración por el lado de las cajas –estrategia rota por el Banco Popular- ahora es probable que no tenga sentido esperar más tiempo. Pero eso es algo que sólo Santander esta en condiciones de afrontar.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...