Santander y BBVA, obligados a profundizar en sus ajustes para
edición: 2533 , Jueves, 16 agosto 2018
28/10/2016
banca 
Malos resultados

Santander y BBVA, obligados a profundizar en sus ajustes para salvar el beneficio anual

Las cifras evidencian que el negocio bancario sigue estancado, sólo hay avances en el recorte de costes y así, peligran los dividendos
Juan José González
"La banca sigue sin hacer banca", dice un banquero que asistió por primera vez a la reunión con analistas de su entidad. La referencia sirve para ilustrar el trabajo desarrollado tanto por Santander como el BBVA en el último trimestre, período en el que apenas se han producido avances significativos. Un trimestre donde los tipos de interés y los daños causados por las divisas han sido los destinatarios, los culpables, del frenazo de las cuentas. Cuentas que siguen dejando en evidencia a las dos entidades con mayor presencia en los mercados internacionales, Santander y BBVA, que vuelven a reflejar, según José Antonio Álvarez (Ceo de Santander) y Carlos Torres (Ceo de BBVA) que la sangría de los resultados se refleja en los márgenes, estancados, al tiempo que muestran la necesidad de seguir ajustando costes, plantilla, oficinas e inversión. La solución a los problemas ya es conocida por ambas entidades: más capital y menos costes, más negocio bancario -crédito- y más eficacia. En línea con los mensajes del FMI y del BCE.
Los responsables de Santander y BBVA, los `Ceos´ José Antonio Álvarez y Carlos Torres, parecen coincidir en el diagnóstico, incluso también en la terapia: seguir ajustando, ahorrando y trabajando en costes. Aunque según indican en su `exposición de motivos trimestrales´, las divisas, la depreciación de las monedas en las que operan en sus mercados, les han jugado -dicen- una mala pasada. Habría que matizar que, a excepción del brexit a partir de mediados del ejercicio, los problemas con la divisas, eran ya tan evidentes que otras entidades bancarias ya advirtieron -y se prepararon- al final del pasado ejercicio de sus efectos sobre las cuentas del próximo -actual- ejercicio.

Euros, libras, reales y otros se han aliado para tirar abajo los resultados trimestrales -y anuales- al mismo tiempo que se han convertido en la mejor coartada al servicio de Álvarez y Torres para justificar un trimestre, otro más, para olvidar. La fuerza de los hechos, la fuerza de la depreciación de las divisas, se han llevado por delante los márgenes de todo el sector, pero en particular los de las dos entidades más diversificadas, más internacionales. No toda la culpa recae en las divisas porque los escenarios donde actúan las dos entidades son complejos y diversos.

Es el caso de la suerte de Santander en el mercado de Reino Unido, de donde procede cerca del 20% del resultado agregado del grupo, y que en el presente ejercicio está sufriendo, además de los efectos del brexit, el coste del nuevo impuesto sobre los beneficios, del 8%, y su impacto negativo en el resultado final, con un descenso del 11%. Los números, caídas generalizadas del beneficio, bien por los efectos de las divisas, bien por la menor actividad económica y de la caída en la demanda de crédito, continúan siendo, sumados a los tipos de interés en cero y/o en negativo, los motivos recurrentes en el estancamiento de las entidades bancarias.

Tanto Álvarez como Torres han coincidido en la complejidad del mercado español, donde no hay forma de crecer ni tampoco de mejorar la eficiencia. Apuntan los dos a los márgenes y a las comisiones: no crecen los primeros, imposible de crecer en las segundas. Así las cosas, la única vía posible para recuperar los márgenes pasarían por un aumento de la demanda de crédito, variable que depende en parte del estado de la economía, del precio del dinero, pero también de la facilidad y flexibilidad de la oferta, es decir, de la política de las entidades. Con todo, la recuperación de los márgenes, por la vía de más ingresos, no será posible sin las dos entidades no se muestran más dinámicas en la concesión de créditos, en particular hacia el consumo, dado la baja rentabilidad del hipotecario, con un euribor en negativo.

La lectura que las dos entidades hacen de los datos trimestrales, y del acumulado que representa el 75% del anual, muestra también algunas coincidencias. La más evidente es la necesidad de continuar el proceso de ajuste, proceso que no parece tener fin. BBVA ha aprovechado el cierre trimestral para confirmar una nueva reducción de su plantilla, ahora 450 más que se sumarán al final del año a las 1.550 bajas previstas para todo el año hasta completar los 2.000 trabajadores que dejarán el grupo bancario. Ajustes que alcanzan también a las oficinas, ahora cien más a añadir a las 432 cerradas tras la integración del adquirido Catalunya Banc. Cortes, recortes y ajustes que no ocultan otras posibles medidas de Santander y BBVA y que pueden afectar a la distribución del dividendo, pay out, fórmula de reparto, incluso, sin descartar, un recorte puro y duro. Habrá que esperar al cierre, y mientras tanto, a cruzar los dedos.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...