edición: 2788 , Viernes, 23 agosto 2019
26/08/2009
Miguel Sebastián, ministro de Industria

Sebastián se atufa con la ‘pipa de la paz’ de la TDT de pago para la industria tecnológica

Con las prisas deja en fuera de juego a los fabricantes y les amarga los 2.600 millones del ‘caramelo’ de los descodificadores
Fomenta la confrontación dentro del propio sector
Ana Zarzuela

Quiso una ofrenda de reconciliación con un sector que busca en las promesas de Sebastián oxígenos para remontar su crecimiento cero y que aún no ha digerido la guerra de las tasas para RTVE y los lastres de los 450.000 portátiles de Zapatero para quinto de primaria, que siguen sin padre y sin brújula. Con más de 2.600 millones a la vista, el ‘bombón’ de los descodificadores de la TDT de pago era una oportunidad para la industria española, muy bien posicionada, que aspiraba tan sólo hace un mes a liderar este apartado a nivel mundial. Lo ultimó a golpe de fuego vivo y con las prisas del decreto ley del 13 de agosto, pero ha terminado por abrasar el trofeo tecnológico de la TDT de pago, a pesar de que trató de asegurar la calma con un modelo neutral de decodificador. Se ha driblado a sí mismo los pasos del consenso y, con las prisas, ha hecho de ellos zancadillas. Ni la industria, ni el Gobierno, ni siquiera los promotores de los canales de TDT de pago esperan que la venta de decodificadores de pago -que no estarán a la venta hasta en seis semanas más- sea masiva en el breve plazo. El sálvese quien pueda de la primera TDT de pago -GolTV- abona la carrera de la producción  tecnológica individual. Las primeras semanas echan a los consumidores -advierte Aetic- en brazos de productores extranjeros. Y el horizonte no les garantiza caer en una “cacharrería” de objetos confundidos a medida que aparezcan nuevas TDT de pago. El ministro, a la vista de la demora del nuevo modelo productivo de la ley de economía sostenible y las limitaciones del Plan Avanza, busca una nueva alianza de paz con la e-administración y el DNI digital.

Miguel Sebastián ha jugado a hinchar los salvavidas de las Tecnologías de la Información hasta verlos estallar como burbujas de aire. La de la TDT de pago no es la primera de sus ‘ofrendas’ fallidas, lo sabe el sector TIC nacional, que a lo largo de 2008 ha visto cómo se afogonan a sus pies los ‘cartuchos’ casi vacíos de los portátiles, cómo se encoge –y se multiplica sólo en anuncios- el Plan Avanza, cómo sucumbe en las grietas del ADSL la Carta de Derechos de los Usuarios de Telecomunicaciones, cómo tiene el sector de las telecos de uñas ante el castigo de los mercados, las restricciones a la financiación y la encrucijada antipirateo que empareda al titular de Industria frente a la SGAE. Ahora, el ministro siembra la semilla del desencuentro en las TIC que ni siquiera María Teresa Fernández De la Vega consiguió con la Ley de Financiación de RTVE y la Ley General Audiovisual y con ella, disemina las sombras de las dudas: lo que para la AETIC son las facturas de la precipitación de Moncloa, para la Asimlelec puede ser una oportunidad para que el sector –que hace años trabaja para implantar la TDT- pueda aprovechar las expectativas de crecimiento de la transición analógica.

Industria cocinó la Ley Audiovisual y todos los platos de la TDT con la vista puesta en la promesa de un ‘postre’ de 5.000 millones de euros que, según sus cálculos, el sector audiovisual ganará en cuatro años. De ellos, la mayor parte se la llevarían los fabricantes de descodificadores y de televisores con acceso a la TDT ya integrado -2.600 millones en cuatro años- , los radiodifusores, instaladores y distribuidores de la señal darán un bocado de 1.300 millones a este prometedor negocio, mientras que el resto las televisiones y productoras de contenidos aumentarán su facturación con unos 2.000 millones de euros.  Desde el Decreto del 13 de agosto que extendía la alfombra roja a la TDT de pago, el Ministerio de industria sabía ya que -como anticipaba TVZone, ya existían modelos en el mercado preparado para la TDT premium, como el MVision HD 200 T, pero para estos modelos era necesario adquirir la CAM y la tarjeta del canal, que no había previsto en principio llegar al mercado antes de la primera semana de Septiembre, una vez se haya disputado la primera jornada de Liga. Las alas tecnológicas de la TDT de pago ya han comenzado a despegar, pero con las banderas prestadas de los fabricantes extranjeros, como advertía la Asociación de Empresas de Tecnologías de la Información y Comunicaciones de España (Aetic), que  ha levantado las lanzas de sus 3.000 asociados y los 300 grupos empresariales que representa, entre ellos las multinacionales Grundig, Hitachi, Panasonic, Philips, Sanyo y Sony.
Son mucho más que las quejas de las asociaciones de consumidores las que llaman a los muros de Miguel Sebastián. Y mucho más que el calendario lo que se le nublará a los fabricantes y los usuarios de descodificadores si los avisos de la AETIC (la Asociación Empresas de Tecnologías de la Información y Comunicaciones de España) se materializan: no hay garantías de que los descodificadores sean universales y válidos para cualquier operador de TDT que decida convertir uno de sus canales en un canal de pago. Las prisas del Decreto Ley de Moncloa amenazan con obligar, a medio plazo, a los espectadores a comprar no uno, sino varios descodificadores de TDT de pago, una cacharrería –Banegas dixit- si no se impone la cordura y se implanta un sistema de acceso condicional con tarjeta para diferenciar el canal desde el que se desee realizar una descarga de contenidos y si es o no de pago. Parte de los 18,2 millones de sintonizadores ya adquiridos por los españoles corren el riesgo de quedar aparcados en el fuera de juego de la impotencia.

EN FUERA DE JUEGO POR LAS PRISAS

Miguel Sebastián jugó a poner de acuerdo a fabricantes y operadores, se quiso investir como padrino de un único receptor o televisor, un modelo “de neutralidad tecnológica”, ‘a la italiana’-capaz de soportar hasta tres sistemas diferentes de acceso condicional- que evitara una guerra de los sintonizadores en España similar a la del 'simulcrypt' y el 'multicrypt'. Un modelo estándar cuyas especificaciones técnicas permitieran compatibilidad con todas las ofertas de TDT de pago. Pero ahora el ministro se dribla a sí mismo, a las especificaciones técnicas y el calendario acordados por la industria con el Ministerio el 18 de junio, después de semanas de pactos y reuniones con todos los agentes implicados en el desarrollo de la Televisión Digital Terrestre (administraciones públicas, asociaciones de fabricantes de equipos de electrónica, operadores de televisión, desarrolladores de aplicaciones, fabricantes de equipos receptores, operadores de red, proveedores de sistemas de acceso condicional, etc.). Industria no ha tenido más remedio que ponerle –por el camino del comunicado público firmado por Moncloa- apellidos al desfase y reconocer que los aparatos de TDT ya vendidos sólo serán válidos para los canales en abierto. Ni la industria, ni el gobierno, ni siquiera los promotores de los canales de TDT de pago esperan que la venta de decodificadores de pago -que no estarán a la venta hasta en seis semanas más- sea masiva en el breve plazo. El sector audiovisual, antes del 13 de agosto, preveía incorporar  en el último trimestre medio millón de equipos preparados para los servicios de pago, que se sumarán a los aparatos que ya incluyen una ranura específica. Pero el mercado no quería moverse ante la necesidad de elaborar nuevos decodificadores para la TDT de pago antes de que los fabricantes vieran claros los límites del estándar y pudieran prever cuántos aparatos saldrán al mercado. Hasta Mediapro reconoce que -a la vista de la escasez de descodificadores y tarjetas a la venta- el impasse será mucho más amplio que las dificultades para ver al Barça o al Real Madrid en la primera jornada de Liga en Gol Televisión. Se frotan las manos Ono, Jazztel, Telecable, Orange y Euskatel, que podrán redifusionar esos contenidos a través de las plataformas de cable o internet.  En el horizonte más optimista de la Asimelec, Mediapro -y hasta el calendario de Miguel Sebastián- los descodificadores no llegarán a las mesas con fluidez antes del final de septiembre, una vez que concluyan las vacaciones de agosto. Nada cercano a la carrera de competencia nacional que permita rebajar precios -los primeros costarán al menos 60 euros- y ampliar sus prestaciones.

Junto al Reino Unido y Suecia, España es uno los pioneros en la Unión Europea en lo que a TDT se refiere. Las emisiones empezaron en el Reino Unido en 1998, un año más tarde en Suecia y en 2000 en España, que se adelantara dos años a la fecha oficial de apagón analógico de la UE en 2012. A tenor del calendario elaborado por Industria, - que prevé que la segunda fase del plan de transición concluya el 31 de diciembre, cuando la TDT llegue a 14 millones de personas y el definitivo apagón analógico el 3 de abril de 2010- la industria tecnológica ha hecho sus deberes de cobertura -el 95,09% de la población ya tenía a finales de junio acceso a los canales nacionales de TDT- y antenización: Ya hay un 69,2% de edificios con antenas adaptadas para recibir la TDT, mientras que el propio informe Impulsa TDT de junio desvela que la penetración sigue estancada, alcanzando un 58,7%, cinco puntos más que en mayo. En la mayoría de las comunidades autónomas se supera el 50% de cobertura, pero tímidamente, y el tiempo apremia. La TDT ni siquiera llega al 60% de los hogares españoles cuando queda menos de un año para el apagón definitivo (previsto para mayo de 2010) y menos de un mes para el de la Fase I (fijado los días 27 de junio, 30 de junio y 22 de julio) que afectará a 556 municipios de toda España y un total de 4,14 millones de habitantes. Ni siquiera en las comunidades con mayor penetración (Madrid y Cataluña) se ha llegado aún al 70%. Unos 21.000 sintonizadores se han vendido a diario en el primer cuatrimestre de 2009 en toda España, lo que eleva a casi tres millones el número de equipos expedidos en dicho periodo. Pero pese a la inminente llegada del apagón, todavía se comercializan en España televisores que sólo reciben las señales analógicas. En abril, por ejemplo, se vendieron 9.000 unidades y en el primer trimestre más de 50.000. Ésta es "una de las principales preocupaciones" de Impulsa TDT, Asociación para la Implantación y Desarrollo de la Televisión Digital Terrestre. Y todo pese a que el Ministerio de Sanidad y Consumo anunció hace un año sanciones para los comercios que no informaran a los compradores de la vida útil de estos receptores, que expira el 3 de abril de 2010.

INDUSTRIA, DE ESPALDAS A LA RECUPERACIÓN DEL SECTOR

En el que los consultores de Gartner advierten que será el más complicado para el sector tecnológico desde 2001, momento en el que explotó la burbuja de internet, España no ha sufrido tanto como el conjunto de las tecnológicas el recorte de sus ingresos por el menor gasto en TIC –un 10% mundial-, pero  después del ejercicio pasado con un crecimiento cero, no será hasta 2010 cuando se recuperen las empresas tecnológicas españolas, después de cerrar 2009 con un descenso en su volumen de negocio del 1,7 por ciento este año, hasta los 59.300 millones de euros, según la previsión del instituto para la investigación de los mercados internacionales del Observatorio Europeo de Tecnología de la Información (EITO). El ministro de Industria aquieta al sector tecnológico con convenios con los Ministerios de Industria, Interior y Presidencia, para fomentar el uso del DNI electrónico: 10 millones de españoles cuentan con el documento digital en el bolsillo y a finales de año serán 12 millones. Pero la solución a la crisis -innovación, patentes, educación y exportación de tecnología- se hace de rogar: el Gobierno aún no ha elaborado la ley de economía sostenible y no hay ni rastro de los 20.000 millones del fondo estatal para el cambio de modelo económico que en debate sobre el Estado de la Nación Zapatero prometió destinar al sector tecnológico para insuflarle impulso al que Miguel Sebastián no se cansa de apellidar “la palanca para salir de la crisis”.

Ha jugado a hinchar los salvavidas de las Tecnologías de la Información hasta verlos estallar como burbujas de aire. Se le han desinflado los planes de la TDT, el desarrollo de las redes de nueva generación y los proyectos de modernización de las Administraciones Públicas', la informática verde (green IT), el Plan Nacional de Viviendas y del Plan Renove de Edificios- llamados a impulsar las infraestructuras de comunicaciones- y el hogar digital'.  Sebastián se enreda en las promesas de la TDT aún a costa de sembrar el país de aparatos que pueden estarán obsoletos antes de dos años. Y la brecha digital se le pone cómoda en el internet rural español. Juega sus fichas con la renovación de la CMT en la nevera; enfada a las operadoras con las licencias de la cuarta generación móvil en dique seco, ancladas por el impasse Euskaltel. Sucumbe en las grietas del ADSL la Carta de Derechos de los Usuarios de Telecomunicaciones. Y tiene el sector de las telecos de uñas ante la nueva Ley de Financiación de RTVE, el castigo de los mercados, las restricciones a la financiación y la encrucijada antipirateo que empareda al titular de Industria frente a la SGAE. La parálisis no tiene sólo apellidos tecnológicos, está hermanada con el ajedrez político de los planes de Miguel Sebastián. Al ministro no dejan de moverle las fichas, propias y ajenas.Al ministro de Industria se le atrasa y se le encoge el plan estrella de su revolución tecnológica. Asimelec dribló el recorte presupuestario del 11% para la Sociedad de la Información el año pasado, pero se lo ha dejaba claro, negro sobre blanco, a Sebastián ya en la puesta de largo del Avanza2: las costuras se le quedan cortas. Necesita, al menos 1.200 millones de euros más. Si su primera entrega fue un grifo mediador de créditos, el segundo puede ser lo mismo, pero más estrecho y tardío. El ministro se clava en la espalda de las promesas los que iban a ser los vectores de su desarrollo. Y, a la vista de que el sector tecnológico español sólo crecerá un 0% en 2009 en el mejor de los casos, esos vectores sólo se moverán a la  velocidad precisa si el Ministerio de Industria los ‘engrasa’ con un fondo adicional de 1.000-1.200 millones de euros anuales, o según la AETIC, hasta llegar a los 5.000 millones, si Moncloa quiere que la crisis económica tenga una “solución digital”.

LA HUELLA DE LAS PROMESAS FALLIDAS

La de la TDT de pago no es la primera de sus ‘ofrendas’ fallidas, lo sabe el sector TIC nacional, que a lo largo de 2008 ha visto cómo se afogonan a sus pies los ‘cartuchos’ casi vacíos de los portátiles, cómo se encoge –y se multiplica sólo en anuncios- el Plan Avanza. El Plan de los ‘portátiles’ de Zapatero estaba ya llamado a ser un ‘caramelo’ a largo plazo para endulzar a empresas informáticas operadoras de internet, empresas de software, de servicios TIC y de contenidos educativos, ahora que su facturación decreció en España un 17,5% en el primer trimestre de 2009. Prometió 450.000 portátiles, en septiembre y para quinto de primaria, por la puerta grande de las aulas digitales. Iba a ser la niña de los ojos de su revolución tecnológica, un caramelo llamado a elevar al menos un 15% las ventas del sector informático.  Pero echó cuentas y ha diluido sus planes en un ‘salvese quien pueda’, sin cifras, modelos ni acuerdos: sólo la voluntad que los fabricantes y cada una de las CCAA quisieran apadrinar. Extremadura, Aragón y Castilla la Mancha dejarán que Educación les cuelgue las facturas de la vanguardia, pero no que ponga sus apellidos o su ritmo a los planes que ya estaban preconcebidos: más ordenadores para profesores y secundaria.  Con Murcia en cabeza, varias CCAA estudian canjear los portátiles para cada alumno por aulas virtuales comunes. Galicia y Valencia le dan la espalda a un plan que consideran poco más que una improvisación sin financiación. Andalucía sigue aún echando cuentas. Y Madrid se saca del armario un programa que Aguirre quería haber consumado en 2009.

A las puertas de septiembre, la patronal viste aún de prudencia  la carrera que están seguros de poder correr las principales empresas del sector. Zapatero se lanzó a la piscina del Congreso sin tantearlos. Y tanto la ASIMELEC, como  la AETIC aguardan por toda la letra pequeña de los planes del Gobierno. Como le recordaban en su momento a Moncloa, "el problema no es tener más medios, sino saber utilizarlos bien". Si quieren acceso al ‘caramelo’ de tendrán que amasarlo de paciencia, planes y precios. Moncloa habla desde mayo por planes ajenos y facturas prestadas. Habrá que empezar por programas pilotos, o aferrarse a lo ya hecho. HP, Toshiba y Microsoft hacen valer su experiencia educativa tanto en España como en el extranjero. Y Microsoft, Intel, HP, Telefónica, Informática El Corte Inglés, Vodafone, la portuguesa JP Sá Couto y Banesto han constituido desde el primer anuncio de Zapatero una alianza -coordinada por el banco- para afrontar el proyecto, al menos para acompañar las dudas del Escuela 2.0 e iluminar las sombras de Moncloa. Y aunque el Ministerio de Industria presume de tener a todas las escuelas conectadas a internet, muchas no están preparadas para que se realicen “conexiones en masa” y la falta de infraestructuras será un grave problema para algunas aulas, sobre todo de zonas rurales.

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