edición: 2598 , Lunes, 19 noviembre 2018
17/03/2014
OBSERVATORIO MERCADOS EXTERIORES

Sólido crecimiento de Emiratos Árabes Unidos

CRÉDITO Y CAUCIÓN

Las familias dominantes y las estructuras tribales tradicionales ejercen una gran influencia en la política nacional de los Emiratos Árabes Unidos. Los partidos políticos y los sindicatos están prohibidos y la oposición es casi inexistente.

En su calidad de órgano legislativo, el Consejo Federal Nacional solo cumple un papel de asesor. Sin embargo, el proceso de apertura política ha avanzado ligeramente, por lo menos en comparación con otros países de la región.

Solo el 19% de sus 5,4 millones de habitantes son ciudadanos de los Emiratos Árabes Unidos, la mayor parte de ellos musulmanes suníes. La mayoría de los expatriados, que representan el 90% de la población activa, proceden de otros países árabes y del Sur de Asia. Si bien sigue presente el peligro de que extremistas islámicos puedan cometer atentados aislados, se considera que las fuerzas de seguridad son competentes y eficaces. Se cree que las oleadas de detenciones y condenas de los últimos dos años han reducido la influencia de partidos como la Hermandad Musulmana. En términos generales, nada indica que haya una enorme preocupación en cuanto a la seguridad.

Abu Dabi posee el 10% de las reservas mundiales de petróleo y el 4% de las reservas de gas, que equivalen a más de 85 años de la producción actual. Los Emiratos Árabes Unidos están muy interesados en la estabilidad nacional con el fin de fomentar y asegurar el comercio constante, el flujo de inversiones extranjeras directas y el turismo. Para alcanzar este objetivo, siguen practicando una política exterior equilibrada. Las relaciones políticas y económicas con los Estados Unidos y la Unión Europea son estrechas y los Emiratos Árabes Unidos apoyan la presencia militar estadounidense en la región, ya que se considera a Washington como el último garante de la seguridad. Se permitió, además, que Francia abriera una base militar en Abu Dabi en 2009. Dubái en particular tiene también estrechos vínculos de negocios con Irán, aunque esto conlleva algunas tensiones políticas. Debido a esto, Dubái se vería beneficiado del levantamiento parcial de sanciones contra Teherán acordado después del reciente acuerdo nuclear con los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y Alemania. Dada su estabilidad, los Emiratos Árabes Unidos sacan actualmente provecho económico del descontento social existente en varios países árabes –particularmente en Bahréin- atrayendo, entre otras cosas, más turistas y flujos de capital.
 
LA CRISIS DE DEUDA DE DUBAI WORLD Y SUS CONSECUENCIAS

En 2009, la economía de los Emiratos Árabes Unidos experimentó un fuerte deterioro. El crecimiento real del PIB se contrajo en un 4,8% debido a la disminución de la actividad de construcción en Dubái, a recortes de la OPEP en la producción de petróleo que afectaron a Abu Dabi, a una débil inversión extranjera directa y a una menor inversión local. El sector de la construcción llegó a paralizarse cuando la crisis crediticia mundial azotó el mercado inmobiliario del emirato dejando a las empresas sin posibilidades de obtener préstamos. Las entidades relacionadas con el gobierno (ERGs) de Dubái, cuyo mayor exponente es Dubai World, una empresa de inversiones que maneja una cartera de negocios y proyectos en nombre del Gobierno, se encontraron con graves problemas de pago. Para ayudar a que Dubái no entrara en suspensión de pagos, Abu Dabi le otorgó una ayuda financiera de 20.000 millones de dólares estadounidenses y se reestructuraron las obligaciones del servicio de la deuda con los acreedores.

Esto permitió que las ERGs de Dubái concluyeran acuerdos de reestructuración con sus acreedores. Dubai World firmó un acuerdo por 25.000 millones de dólares estadounidenses y Nakheel, una empresa de promoción inmobiliaria subsidiaria de Dubai World, llegó a un acuerdo por 16.000 millones de dólares estadounidenses. En el mes de junio de 2011, Dubái volvió a los mercados de capitales con una emisión de bonos por 500 millones de dólares estadounidenses.

LA ECONOMÍA SE HA RECUPERADO DESDE 2011

La recuperación de la economía de los Emiratos Árabes Unidos empezó en 2010 y ha cobrado impulso desde 2011 con tasas de crecimiento del PIB cercanas al 4%. Hasta ahora la recuperación ha sido de base amplia, con precios y producción de petróleo más altos, un fuerte crecimiento en los sectores comercial, de transportes, de productos manufacturados y de turismo, y un aumento del gasto público en nuevos proyectos de construcción aunado a una recuperación del mercado inmobiliario. La economía de Dubái, que representa el 30% de la economía de los Emiratos Árabes Unidos, creció más de un 4% en 2012 y en 2013. Se espera que la economía de los Emiratos Árabes Unidos aumente este año un 4,4%. A pesar de los esfuerzos realizados por aumentar el número de empleos en los emiratos y de controles de inmigración más estrictos, la economía sigue dependiendo de la mano de obra extranjera.

Se consiguió que la inflación se mantuviera en un nivel bajo en 2012 (1,3%) mediante subvenciones copiosas que enmascararon la presión inflacionaria real. Los precios de las casas han empezado a subir ahora y se espera que la inflación suba un 2,5% en 2014.

Aparte del petróleo, los servicios como la banca y el turismo, una mayor inversión y una demanda más grande desde los países vecinos traerán un crecimiento sostenido del PIB a corto plazo. En vista de la inestabilidad política actual en el Medio Oriente, el atractivo de los Emiratos Árabes Unidos como un destino seguro y estable ayuda a apuntalar su atractivo entre los inversores. Dubái ha tenido recientemente éxito en su apuesta por la Expo 2000 –el mayor evento mundial después de las Olimpiadas y de la Copa del Mundo de la FIFA- y esto supondrá un estímulo adicional para su economía. Sin embargo, los mayores riesgos para mantener un crecimiento continuo provendrían de una marcada caída en los precios del petróleo o de un crecimiento mundial menor.


LAS FINANZAS PÚBLICAS GOZAN DE BUENA SALUD

Después de un enorme déficit presupuestario en 2009 (13% del PIB), las finanzas de los gobiernos de los Emiratos Árabes Unidos han mejorado y registrado superávits desde 2011; con la reestructuración de deuda de Dubái con Abu Dabi, se amortizarán este año 20.000 millones de dólares estadounidenses.

La estructura general de las finanzas públicas no es transparente, por lo que la fortaleza fiscal real de los Emiratos Árabes Unidos está subestimada. Solamente se comunica oficialmente un 25% como ingresos y gastos, y la mayor parte se transfiere a fondos soberanos, cuyo mayor representante es la Abu Dhabi Investment Authority (ADIA), con activos no declarados por aproximadamente 630.000 millones de dólares estadounidenses (150% del PIB).

Si bien el reinicio de algunos proyectos representará un mayor gasto público en 2014, el equilibrio presupuestario seguirá siendo positivo y la deuda pública debería reducirse: desde un 57% del PIB hasta cerca del 40% del PIB en este año. Dubái ha subido al doble los impuestos a la propiedad para desalentar toda nueva especulación inmobiliaria.

UN SECTOR BANCARIO ROBUSTO

Los indicadores son estables: desde 1980, el dírham está vinculado al dólar norteamericano y esto no va a cambiar. Desde 2009 las autoridades han centrado sus esfuerzos en proteger al sector bancario y en aumentar su liquidez mediante una política monetaria laxa. Durante la crisis crediticia el sector bancario registró poco crecimiento, pero en los primeros nueve meses de 2013 este consiguió un saludable crecimiento del 6,5%, llegando a alcanzar los activos totales de la banca local unos 520.000 millones de dólares estadounidenses. La calidad de los activos ha mejorado también: el Banco Central ha promulgado nuevas normas con objeto de reducir la práctica de préstamos irresponsables que se veía antes de 2009 y las empresas vinculadas al Estado deben solicitar una garantía soberana para asegurarse de que contarán con el apoyo del Gobierno a sus deudas.

SE ESPERA QUE DUBÁI PAGUE SUS DEUDAS A TIEMPO

No obstante, la solvencia de Dubái sigue sintiendo el peso de las fuertes obligaciones de deuda contraídas por sus entidades relacionadas con el gobierno, que vencen en 2014 y 2015, si bien el riesgo de impago es mínimo. El valor de la deuda pública y privada de Dubái es considerable. Aumentó en 2012 y 2013 –situándose en 142.000 millones de dólares estadounidenses- de los cuales 93.000 millones de dólares estadounidenses están relacionados con las deudas de las ERGs. Gracias a una mayor confianza por parte de los inversores, a una exitosa reestructuración de la deuda y a la recuperación económica, las ERGs de Dubái han vuelto a tener acceso a los mercados financieros internacionales.

De los 20.000 millones de dólares prestados por Abu Dabi y el Banco Central de los Emiratos Árabes Unidos, el préstamo por 10.000 millones de dólares estadounidenses concedido por el Banco Central vencerá en la primera mitad de 2014, y dos préstamos por 5.000 millones de dólares estadounidenses, provenientes del National Bank of Abu Dhabi y del Al Hilal Bank, vencerán a finales de 2014. Se espera que Dubái cumpla con sus obligaciones puntualmente. La promotora inmobiliaria Nakheel ha anunciado recientemente que cancelará gran parte de su deuda antes de tiempo para estimular la confianza de los inversores en la economía de Dubái.

CONSTRUCCIÓN Y ACTIVIDAD INMOBILIARIA

 El sector inmobiliario de los Emiratos Árabes Unidos presenta grandes diferencias en las dos ciudades más importantes. Mientras que el mercado en Abu Dabi se ha deprimido, Dubái ha experimentado un aumento de precios y una renovada actividad de promociones, si bien acompañada de una creciente inquietud por otra burbuja inmobiliaria. Distintas autoridades gubernamentales han adoptado medidas para evitar esta posibilidad. Por ejemplo, el Banco Central ha impuesto restricciones a la disponibilidad de hipotecas, y el Departamento de Suelo ha doblado las tasas por transmisiones. No obstante, a pesar de dichos esfuerzos, el mercado inmobiliario y el sector más amplio de la construcción siguen siendo vulnerables, particularmente en Dubái. Hemos visto señales ocasionales de problemas de liquidez que conducen a retrasos en los pagos a proveedores.

ALIMENTACIÓN

En los últimos años, con una población en aumento y unos ingresos crecientes, la demanda de alimentos y productos alimenticios en los Emiratos Árabes Unidos y en otros países miembros del Consejo de Cooperación del Golfo ha aumentado con más rapidez que en las economías desarrolladas. Gracias a las ayudas públicas y a la participación del sector privado, el segmento de transformación de alimentos sigue creciendo rápidamente. Crece la popularidad de campos como el de los alimentos saludables y orgánicos, y esto abre nuevas vías a la inversión.

Sin embargo, si bien nuestras perspectivas para la industria de alimentos son positivas, los Emiratos Árabes Unidos y sus socios del Consejo de Cooperación del Golfo son vulnerables a variaciones externas bruscas en el precio de los alimentos. Por ejemplo, el pronunciado incremento de los precios mundiales de productos lácteos y cárnicos en diciembre de 2013 desencadenó presiones inflacionarias sobre la economía de los Emiratos Árabes Unidos.

PETROQUÍMICA
El sector de la petroquímica en los Emiratos Árabes Unidos se beneficia de un suministro de materia prima que se extrae a bajo coste, de un entorno empresarial de bajo riesgo y de sus ventajas geográficas para exportar a Asia. No obstante, en los últimos tiempos hemos notado que los productores de los Emiratos Árabes Unidos, que dependen mucho de sus exportaciones, se están enfrentando a una reducción en el número de pedidos debida a una menor actividad económica en Asia y a la competencia de otros mercados emergentes. De todas maneras, nuestras perspectivas para la industria petroquímica de los Emiratos Árabes Unidos siguen siendo positivas, con solo unos pocos fracasos empresariales recientes.

TRANSPORTE
Los Emiratos Árabes Unidos tienen todo el derecho a proclamar que son el centro principal de intercambios comerciales y transporte de la región del Golfo y están llevando a cabo grandes inversiones para su infraestructura de transportes. La fase inicial del puerto marítimo de Khalifa en Abu Dabi está terminada. Cuando funcione a plena capacidad, se convertirá en uno de los mayores puertos del mundo. Dubái cuenta ya con el puerto de Jebel Ali, el sexto puerto marítimo más grande del mundo.

Tanto Abu Dabi como Dubái, que son los principales emiratos, están ampliando la capacidad de sus aeropuertos. Sus compañías aéreas insignia, Emirate Airlines y Ethihad, están llevando a cabo un importante programa de expansión de sus flotas y destinos.

En 2014 se prevé asistir a un crecimiento saludable en todo el sector de transporte de mercancías de los Emiratos Árabes Unidos. Nuestra experiencia con su sector de transporte ha sido positiva, con pocas tensiones de liquidez entre los actores principales. Aparte de las compañías aéreas y de los puertos marítimos de primer orden, esperamos que la industria de suministro de combustibles siga su expansión, particularmente en Fujairah, a medio y corto plazo.

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