edición: 2110 , Lunes, 5 diciembre 2016
05/09/2008

Telefónica mira al ‘Futura’ y mete presión a los competidores

Germán M. Crespo

Sin duda, Telefónica se ha convertido en los últimos meses en protagonista positivo e indiscutible de la actualidad empresarial del país, ignorando la crisis, con la cautela que siempre ha caracterizado a su presidente, César Alierta, y respondiendo con hechos a las críticas recibidas desde diferentes frentes. El primero en disparar fue el ex consejero delegado de Vodafone Arun Sarin, cuando el pasado 22 de julio culpaba a España de los malos resultados de la operadora y la pérdida de terreno frente a Telefónica en el mercado doméstico. En el fondo, parecía más una excusa para justificar el estancamiento de los resultados del gigante británico que una realidad, una estrategia de ventilador a la que el Reino Unido ya nos tiene acostumbrados a la vista de las críticas a nuestro sector financiero, llegado hasta la descalificación por nuestra situación económica –no mucho peor que la británica o la de cualquier país de la UE, tal y como puso de manifiesto ayer el presidente del BCE, Jean Claude Trichet-, y que quedaba patente en el editorial de este pasado lunes del ‘prestigioso’ Financial Times.

El órdago de Alierta empezó con el lanzamiento del famoso iPhone en un momento de incertidumbre económica, aunque las colas en las tiendas de Telefónica parecían ignorar esta situación –aún hoy hay que esperar para lograr un modelo específico de los modernos teléfonos móviles y eso que aún no han llegado las Navidades-, y se convertía en el primer gol a la competencia, que no dudaba en lanzar informes sobre las debilidades del teléfono de Apple, con escaso eco a la vista del éxito de ventas.

El siguiente golpe para los competidores de Telefónica ha sido el despliegue de Futura, la red de telecomunicaciones más rápida y capaz en fibra óptica, con una velocidad de transmisión entre 30 y 100 megas, que permitirá ofrecer a los hogares españoles todos los actuales servicios avanzados instantáneos, fijos e inalámbricos de la Sociedad de la Información, incluidas soluciones domóticas y hasta dos señales simultáneas de televisión de alta definición. La nueva red estará en marcha el próximo uno de noviembre en determinadas zonas de Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia, Málaga, Valladolid, Bilbao, San Sebastián, Vitoria, Zaragoza, Las Palmas y Tenerife, una vez que se hayan cumplimentado todos los requisitos regulatorios, tal y cómo anunciaba Guillermo Ansaldo, director general de Telefónica de España.

La nueva propuesta –no podía ser de otro modo- viene envuelta en la polémica y las críticas de los operadores competidores de Telefónica han llegado incluso antes del lanzamiento de Futura, tal como ha demostrado Orange-France Telecom con la interposición de un recurso contencioso administrativo ante la Audiencia Nacional o las palabras del presidente de Vodafone  España, Francisco Román, que ha llegado incluso a acusar a la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) de favorecer a Telefónica por el modelo puesto en marcha encaminado a regular el despliegue de nuevas redes de fibra óptica y anunció que no tiene intención de invertir un euro en una red si la situación se mantiene.

Mientras, Ansaldo afirmaba que Telefónica de España invertirá 1.000 millones en esas redes de fibra óptica entre 2007 y 2010. Nos felicitamos por ello, pero Telefónica no debe olvidarse de los usuarios, elevando el servicio al cliente, y ofrecer precios razonables para los nuevos productos suministrados, algo que debe plasmar con hechos ya que Internet se está convirtiendo día a día en una elemento básico de nuestra sociedad, comparable en poco tiempo a la energía eléctrica o el suministro petrolífero. Si no que se los pregunten a los millones de internautas que utilizamos estas redes para nuestro día a día.

No podemos olvidar la clara apuesta de Telefónica por mantenerse como una de las principales multinacionales. Y es por ello que a César Alierta no le ha temblado el pulso a la hora de destinar 800 millones de euros para convertirse en el principal socio industrial de la futura China Unicom. La compañía española ha alcanzado un acuerdo con la firma de inversión AllianceBernstein para adquirir una participación adicional del 5,74% en China Netcom, compañía que será próximamente absorbida por China Unicom. El objetivo es tener al final un 5,5% de la compañía fusionada y participar en el pastel que es el mercado asiático del gigante chino y de paso convertirse en el número uno de las telecomunicaciones mundiales.

Esta claro, para Telefónica la crisis se traduce en inversiones y liderazgo, algo que también ha demostrado el Santander de Emilio Botín en estos tiempos de incertidumbre económica. Confiemos en que otras compañías siguan esta estela.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2016 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...