edición: 3009 , Martes, 14 julio 2020
20/05/2020

Thyssenkrupp lucha por su supervivencia poniendo en marcha un duro plan de reestructuración

El grupo se propone reducir plantilla hasta en 20.000 trabajadores y busca una fusión siderúrgica
Carlos Schwartz
El consejo del diversificado conglomerado alemán, Thyssenkrupp, intenta salvar al grupo que tiene como accionista de referencia a la Fundación Thyssen con el 21% y a dos fondos activistas en su capital, Elliott y Cevian. Éstos llevan librando una batalla oportunista en beneficio de sus intereses por la generación de caja mediante la liquidación de activos y reducción de dimensiones. Sin embargo, el severo vuelco a peor de la economía internacional al acelerar la crisis la Covid-19, ha alineado los intereses de los fondos con las posibilidades de supervivencia del grupo. El plan de reestructuración anunciado por la consejera delegada Martina Merz incluye la venta de activos que generan unos 6.000 millones de euros al año, incluyendo su planta de acero inoxidable en Italia y su unidad de ingeniería industrial para plantas llave en mano. El plan prevé la reducción de la plantilla del conglomerado en hasta 20.000 trabajadores. La división de siderurgia del grupo ha generado pérdidas por casi 500 millones de euros en el último semestre contable de la empresa, que cierra su año financiero en septiembre. La situación de la siderurgia se ha complicado a raíz de la crisis desatada por el coronavirus porque ha virtualmente paralizado al sector que es central en la demanda de chapa de acero en Europa, el automóvil.
La empresa, sin embargo, señaló que la existencia de excedentes en el sector europeo del acero es estructural y que antecede a las circunstancias presentes. Entre los planes del grupo está la negociación de una consolidación en el sector con un competidor. La Comisaría de la Competencia de la Comisión Europea, encabezada por Margrethe Vestager, impidió una fusión con la siderúrgica Tata el año pasado. Vestager pretende mantener las reglas de juego de la libre competencia en un mercado crecientemente protegido a escala mundial y con una verdadera inundación de acero importado de China que se produce a unos bajos costes de la energía y con el apoyo de crédito blando estatal y menores costes laborales. La empresa no ha dicho con quien negocia una posible fusión para esta división.

La empresa anunció que piensa mantener cinco divisiones con criterio estratégico: materiales, componentes, partes de coches, construcción naval y acero. Merz, el tercer consejero delegado en poco más de un año, declaró que muchas de las medidas destinadas a reducir las dimensiones del conglomerado deberían haberse tomado hace mucho tiempo. El objetivo es dar al grupo una dimensión coherente con la posibilidad de rentabilidad. En el sector de la construcción naval la empresa busca la incorporación de un socio para una operación que puede ser rentable con las sinergias adecuadas. El grupo de activos que Thyssenkrupp considera que no tienen “un futuro sostenible” será agrupado en un vehículo separado y puestos fuera del balance del grupo como disponibles para su venta. El proceso de venta quedará bajo la gestión de Volkmar Dinstuhl, el ejecutivo que condujo las negociaciones para la venta de la división de ascensores y elevadores de Thyssenkrupp con los fondos de capital privado Advent y Cinven, que se cerrará en septiembre y va a aportar al grupo 17.200 millones de euros.

La venta afectó a las operaciones en España, donde hay dos plantas de la división de ascensores y elevadores en Asturias. El grupo tiene una carga de deuda de 7.000 millones de euros y pesados compromisos con fondos de pensiones del personal. La fundación Thyssen se ha resistido en el pasado a desprenderse de activos y durante los últimos cinco años la empresa ha sorteado sus problemas de rentabilidad a la espera de una mejoría. Un portavoz de la fundación señaló que respaldaban los planes anunciados por Merz y que ratificaban su confianza en el consejo ejecutivo del conglomerado. En un comunicado la fundación señaló que “Thyssenkrupp no debe perder más tiempo”.

Por su parte, el socio fundador de Cevian, Lars Förberg, que mantiene el 18% del capital del grupo dijo que el anuncio era un paso importante para el futuro de la empresa y que ahora era “crucial que el plan se implemente de forma decidida y urgente”. El grupo industrial representa un modelo de conglomerado que está reñido con las tendencias actuales hacia la descentralización industrial y que es una herencia de finales del siglo 19 en materia de estructura combinada. Pero la realidad es que lo que realmente atenta contra sus dimensiones es la pérdida de competitividad de una parte considerable de este emporio industrial, a causa del desarrollo de industrias competidoras con menores costes laborales y de energía en las economías emergentes, en particular en China. 

Las reformas económicas en ese país asiático desde la década de 1980 con la creación de las zonas económicas libres, que fueron destinatarias de ingentes inversiones directas de capital extranjero, desarrollaron núcleos industriales urbanos muy competitivos sobre la base de unos costes salariales que no se pueden reproducir en naciones avanzadas porque, entre otras cosas, se basan en sueldos muy bajos y ausencia de seguros sociales por el incumplimiento generalizado por parte de las empresas. 

Estudios económicos de diversas universidades señalan que si en la actualidad las empresas chinas cumplieran con sus obligaciones de cobertura social perderían el escaso margen de rentabilidad del que disponen. Por añadidura los trabajadores migrantes bajo el régimen 'houku' carecen de coberturas sociales. Parece inevitable que la tendencia en Europa acabe siendo una reaparición del proteccionismo como medio de preservación de las estructuras industriales amenazadas, o su contrapartida, como una cadena de nacionalizaciones en sectores cuyo cierre pueda implicar una reducción de capacidad industrial, empleo de alta calidad o pérdida de capacidad soberana. El fondo de recuperación económica a debate en la Unión Europea (UE) está muy lejos de dar una respuesta a esta coyuntura.

Noticias Relacionadas

Director
Juan José González ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
c/ Real, 3. 40400 El Espinar (Segovia)
Teléfono: 92 118 33 20
© 2020 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...