edición: 2680 , Miércoles, 20 marzo 2019
06/02/2019
El Banco de España no se pronuncia sobre el espionaje

Toque de atención de Draghi al Gobierno por su falta de diligencia en el espionaje de BBVA

El BCE amonesta directamente al Gobierno, no al banco señalado en el caso Villarejo, y deja sobre la mesa la posibilidad de un expediente al Ejecutivo
Juan José González
Dicen que las advertencias de Bruselas suelen ser públicas y abiertas, directas o indirectas, a diferencia de los toques de atención, en privado, en un ambiente mezcla de cordialidad y seriedad, y que también pueden ser directos o indirectos. El lunes, sin ir más lejos, visitó Moncloa, sede de la presidencia del Gobierno español, el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi. Una reunión de la que apenas ha trascendido información pero sí algunos de los temas que fueron tratados por las dos autoridades. Uno de ellos, los planes del Ejecutivo español en la gestión del endeudamiento público y, por tanto, su relación con el Presupuesto pendiente de aprobación para 2019. Y otro, la gestión de un caso que preocupa en la Unión Europea como son las escuchas ilegales y el espionaje un ex policía (Villarejo) por presunto encargo del banco BBVA que presidía Francisco González. Una fuente bien informada subraya un detalle que pudo observar tras la reunión del lunes: la admiración de los acompañantes de Draghi al comprobar el asunto (del espionaje del banco) como un problema insustancial, un incidente puntual, un lance más de una batalla por hacerse con la información vital para controlar un negocio. Contrasta la fragilidad del relato oficial sobre el asunto, con la alta gravedad con la que califica el supervisor bancario europeo el evento del espionaje (con escuchas ilegales y seguimientos personales a funcionarios) al tiempo que recrimina la falta de premura en las gestiones del Gobierno, que no supo reaccionar con la rapidez requerida, una ocasión que, a juicio del supervisor, se da por perdida. No acaba aquí el asombro de la delegación europea.
En principio, la posición oficial de las autoridades económicas españolas, principalmente, el ministerio de Economía, entendió que el supervisor bancario venía a comunicar en estricta confidencialidad, algún asunto relativo a la solvencia de alguna entidad y que, por tanto, en este caso, podría afectar al BBVA por el `incidente´ puntual del espionaje o al equipo ejecutivo del banco. Pero no, se trataba de comunicar en persona, al presidente de Gobierno y a la ministra de Economía el tema nuclear del problema: la reputación del sector bancario. Draghi, quizá avisado por su vicepresidente Luis de Guindos, quería transmitir personalmente la elevada gravedad del problema, al tiempo que comprobar el grado de consciencia de sus interlocutores.

Porque el asunto del espionaje, presuntamente ordenado en tiempos de la presidencia de González, concretamente, en 2004, no sólo afecta a las prácticas de buen gobierno y la reputación -quebradas en este caso- de la entidad afectada, el BBVA, sino también al sector en su conjunto, y el conjunto es lo que le interesa a Draghi. Así las cosas, la visita del presidente del BCE a Moncloa significa -y escenifica- un toque de atención al Gobierno que éste debe transmitir a la entidad. Y no sólo por la gravedad y trascendencia de los hechos sino también, pero ahora sobre todo, por la tardanza en clarificar, finalmente, unos hechos que se produjeron hace casi quince años y de los que cuenta con toda la información interna necesaria para ello. Se cumplen en febrero ocho meses del inicio de la investigación interna.

Critica el equipo del BCE que el expediente sobre el espionaje se mantenga abierto, sin conclusión ni resoluciones al respecto. Y de la misma forma se critica la dilación del Ejecutivo en gestionar un asunto jurídico que puede tener consecuencias más allá de las señaladas en el aspecto moral y reputacional, como pueden ser las penales y patrimoniales para el señalado como presunto responsable, Francisco González. En este sentido, el supervisor llama la atención también sobre la necesidad de acelerar los tiempos de clarificación por entender que es posible que la dilación de las investigaciones estuviera relacionada con la técnica procesal de intentar aplazar la conclusión de la investigación para recurrir la prescripción de los hechos.

Otra de las preocupaciones que el supervisor parece que deseaba comprobar que entendían sus interlocutores es la que se desprende, precisamente, del aspecto reputacional en el que hizo hincapié Draghi. Es decir, que los problemas de gobierno corporativo, buenas prácticas y reputación corporativa del sector bancario, no se quedan sólo en el ámbito de quien las quiebra o incumple sino que alcanzan también su influencia a otros ámbitos, como son las otras entidades bancarias y -lo más importante en este caso- las autoridades reguladoras, muchas veces blanco de ataques y reproches del público y de las propias entidades y que acaban siendo vistos como el enemigo regulador.

Aunque quizá la mayor sorpresa en este asunto del espionaje y seguimientos ilegales que salpica al BBVA; que pilla de lleno al Gobierno en una -según el BCE- falta de celo y atención a la gestión de sus responsabilidades, es la ausencia de opinión, reacción o posicionamiento del supervisor bancario local, el Banco de España. Si bien esta autoridad se destacó por su papel combativo y eficaz perseguidor de otros personajes en el pasado -que ya pertenecen a la historia del delito bancario- sin embargo, en esta ocasión, quizá en su deseo planificado de no marcar los tiempos ni llamar la atención, sorprende su ausencia en un asunto que no un problema insustancial ni un lance más de una batalla y mucho menos un incidente puntual como se quiere presentar por las autoridades políticas. Se trata de un presunto delito que hoy supone un toque de atención al Gobierno pero que podría concluir con la apertura de un expediente al Ejecutivo.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...