edición: 2494 , Viernes, 22 junio 2018
03/04/2014
Un impuesto europeo, un hito histórico

Transferencias y depósitos bancarios serán los siguientes gravámenes

La Europa recaudatoria se estrena con una `experiencia piloto´ de 35.000 millones
Juan José González

En principio parecía una tasa para cubrir riesgos, impagos, rescates, agujeros de todo tipo en unas cuentas que como las europeas viven en el caos del desorden permanente. Sin embargo, el nuevo impuesto que gravará las operaciones de compra-venta de acciones y bonos y las de derivados, llega en el mejor momento para justificar la garantía de que el sector financiero va a contribuir a los ingresos públicos y a controlar y frenar las operaciones especulativas. Los problemas llegarán en el momento de su implantación técnica, aunque mientras tanto, las entidades bancarias ya saben cómo piensan hacer frente a un nuevo coste, que no es otro que a base de repercutir los costes de la operativa en los clientes, algo que en este caso parece bastante razonable. Como razonable será cuando le toque la vez a otros gravámenes que ya esperan su turno y que afectarán a las operaciones bancarias habituales, lo que desencadenará una oleada de subidas de comisiones.

El acuerdo ha sido presentado como un hito histórico en la política fiscal europea, un impuesto armonizado que afecta al sector financiero. La Comisión justifica el recargo fiscal como imposición y compensación al mismo tiempo, al entender que el beneficio del sector es y ha sido, desde hace décadas, muy superior como consecuencia de una imposición menor de la que le hubiese correspondido. Parece un argumento de peso, de mucho peso, a juzgar por el volumen de ese beneficio que adjudica la Comisión a la banca, nada menos que 18.000 millones de euros. Lo que no parece tan justificado es precisamente que llegue el acuerdo después de varias décadas, precisamente cuando más necesidades y carencias tiene la Comisión pero al mismo tiempo que el sector financiero está necesitado de recursos y sobre todo de estabilidad en las cuentas.

Sin embargo, al tratarse de un recargo fiscal, es fácil suponer que como nuevo coste deberá ser cubierto, bien por la banca, bien por los clientes o intermediarios de las operaciones, o que corran a cargo de ambos. En todo caso, los gravámenes deberán ser cubiertos de alguna forma, que seguramente dará a conocer en breve la Comisión. Por otro lado, el nuevo recargo fiscal parece venir con cierta urgencia puesto que se anuncia su entrada en vigor, su aplicación, casi de forma tan inmediata que puede llegar a coincidir con las fechas en las que el Banco Central se encuentre en pleno examen de las 130 entidades bancarias europeas.

La tasa sobre los dos tipos de operaciones consigue una recaudación estimada, en principio, en unos 35.000 millones de euros, son probablemente las más importantes, más por el volumen de las operaciones que por la cantidad o frecuencia de las mismas. El cálculo parece haber sido realizado teniendo en cuenta la media de los últimos siete años con mayor ponderación de los últimos tres ejercicios, es decir, en un escenario dominado por la crisis económica y financiera y, por tanto, de menor volumen de operaciones. No debe extrañar que los 35.000 millones se queden cortos a medida que se produzcan mayores avances en la actividad económica y también financiera.

Con todo, los responsables del acuerdo, los ministros de Economía y Finanzas de los países miembros de la UE, han dejado caer que se trata de un acuerdo más limitado que la propuesta inicial, y que por tanto, en el futuro los ingresos por recaudación serán todavía mayores. En este punto hay que tener en cuenta el mensaje del ministro de Economía español, Luis de Guindos, quien no ahorró palabras a la hora de señalar que éste (impuesto) no es más que el principio, que habrá más conceptos, más operaciones financieras candidatas a formar parte de un nucleo principal de impuestos europeos y entre ellos las transferencias bancarias y los depósitos se presentan como los siguientes conceptos para gravar.

En cualquier caso, habrá que convenir que la maquinaria recaudatoria europea ya ha arrancado. Aunque la pregunta que cabe hacerse es si será mejor para los ciudadanos europeos una Unión rica y con recursos a partir de esta tasa, o mejor menos rica aunque voraz y recaudadora.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...