edición: 2578 , Viernes, 19 octubre 2018
13/12/2017

Una conjunción de accidentes cuestiona la seguridad energética de Europa y dispara los precios

El cierre de un gasoducto y la explosión en una estación de gas se combinan con bajas temperaturas
Carlos Schwartz
El precio del gas tocaba máximos en varios mercados europeos como consecuencia de la ruptura en la cadena de suministro a resultas del cierre de Forties, la red de gasoductos y oleoductos del Mar del Norte que conduce a Reino Unido los combustibles extraídos en los campos de la región. La red lleva 450.000 barriles diarios de crudo a tierra firme desde las plataformas además del gas que bombean las que se dedican a la extracción de gas. La red está operada por Ineos que adquirió en octubre el sistema a BP. El operador detectó una fisura en las tuberías en territorio británico al sur de Aberdeen e intentó repararla antes del fin de semana pasado. Sin embargo la fisura se agrandó y la empresa debió suspender el transporte de combustibles que se reflejó en una inmediata subida del precio del gas. La emergencia energética se agudizó el martes por una explosión en el centro de recepción de gas en Baumgarten, Austria, desde donde se bombea el combustible a la red de gasoductos. Las autoridades de Austria comunicaron que el fuego se había sofocado el martes por la tarde pero el incidente que se sumó al cierre de las lineas de ductos del Mar del Norte creó más tensión en los mercados. A esta cadena de incidentes se sumó la suspensión de envíos de gas de Holanda a Reino Unido por problemas técnicos a través del sistema de interconexión Belgzand-Bacton dejando sin salida a la producción de uno de los campos de gas más grandes de Noruega.
La sumatoria de incidentes en medio de una ola de frío en el continente provocó un alza del precio del gas en Reino Unido del 25% en un día. Mientras el Gobierno afirmaba que no existen problemas de seguridad energética por el gas almacenado y la existencia de otras vías de importación las voces críticas iniciaron su ataque contra la política del Gobierno que afirman es el origen de la inseguridad energética del país. Los críticos señalan el envejecimiento de las infraestructuras del sector, la falta de inversión en mantenimiento y el abandono de mejoras en las redes de suministro como problemas crónicos.

Por su parte la explosión de Baumgarten afectó el suministro de gas a Italia donde el Gobierno decretó el estado de emergencia. Los precios del gas para suministro el día siguiente en Italia se duplicaron y el Gobierno dijo que esperaba que el suministro se reanudara en breve. Sin embargo la empresa de energía de Austria, OMV, propietaria de la estación de Baumgarten dijo que se desconocía la magnitud del siniestro y durante cuánto tiempo debería estar sin operar.

Por su parte el operador de la red Forties anunció que el cierre durará varias semanas mientras se resuelven las averías detectadas. El sistema operado por Ineo es la red de salida de la producción de 85 campos petroleros y de gas en el Mar del Norte. Las petroleras afectadas han anunciado que de momento deberán suspender la extracción de crudo y gas. El efecto ha sido un aumento del precio del Brent hasta los 65 dólares el barril incrementando el diferencial con el WTI en casi 7 dólares.

La situación de Reino Unido es más compleja que lo que el paro forzoso de Forties indica. La gasista Centrica anunció este año que cerraría el depósito de gas de Rough que representa el 70% de la capacidad de almacenamiento del país. El cierre se debe a que la empresa no considera rentable rehabilitar la instalación de 32 años de antigüedad. El almacenamiento de gas se ha convertido en una actividad poco rentable por la equiparación del precio del combustible entre invierno y verano. Cuando existían diferencias significativas de precio la capacidad de almacenamiento permitía a las gasistas arbitrar precios y vender el gas adquirido en verano con un mayor margen en invierno.

El invierno pasado Reino Unido se aseguró un 38% del suministro de gas del Mar del Norte, un 42% de Noruega, un 10% mediante gasoductos de Europa continental y un 4% en forma de gas natural licuado importado de países productores como Qatar. El saldo restante procedió de almacenamiento.

La concentración de incidentes en el norte de Europa pone de relieve no solo el debilitamiento de las infraestructuras por la falta de inversión sino las condiciones más adversas en general de esa región por un clima más duro y su dependencia de las importaciones de Rusia. Una cuestión que no se ha suscitado porque los problemas de suministro no fueron ocasionados por fallos del sistema operado por Gazprom pero que es una preocupación que persiste en los medios energéticos europeos.

Baumgarten distribuye gas ruso. Esta cuestión pone sobre el tapete el papel estratégico que podría jugar España en una crisis de suministro de gas si el Gobierno que ha tenido paralizada las labores para la interconexión con Francia a través de Cataluña mediante el gasoducto denominado Midcat en lugar de arrastrar los pies con este proyecto hubiera dedicado el esfuerzo necesario para desatascarlo. Lo cual desde luego implica superar la oposición de los intereses creados del lado francés. La cuestión es además vital desde el punto de vista geopolítico en la medida que resurge la necesidad de un suministro adecuado por el sur europeo para Italia y el resto de la cuenca del mediterráneo oriental.

Alemania ha sido el responsable político del bloqueo al proyecto de gasoducto South Stream condenado por la Unión Europea que debía acabar en Italia. En cambio Berlín ha apoyado el desarrollo del Nord Stream II por el Báltico proyecto encabezado por la estatal Gazprom lo que le daría a las empresas e intereses alemanes y del norte de Europa agrupados en la sociedad promotora de ese gasoducto el negocio que de otra forma hubiera beneficiado a ENI y sus socios. Existen vías alternativas de abastecimiento de gas desde el norte de África pero no parece que esté al alcance de Europa una geopolítica adecuada para asegurar ese suministro en el largo plazo.

Ciertamente la inestabilidad en la región y la fractura del status quo tras la intervención en Libia además del incremento de la actividad terrorista en el norte de África hacen que este objetivo sea esquivo. Por el contrario la presencia del gasoducto Medgaz entre Argelia y España y la decisión de Argel de incrementar la transferencia de gas hasta los 8 millones de metros cúbicos con el objetivo de alcanzar los 10 millones anuales dan una idea de la relevancia que puede tener el desarrollo de la interconexión con Francia.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...