edición: 2851 , Jueves, 21 noviembre 2019
13/03/2010
OBSERVATORIO DE TELECOMUNICACIONES

Vodafone, Movistar y Orange entran en el territorio 'low cost' y desafían a Yoigo y las OMV

Las tres bajaron sus precios un 11%, estrenan tarifas planas, buscan a los clientes prepago de los que depende el 47% del crecimiento del sector y traen 'smartphones' 'low cost'
Yoigo se atrinchera en la portabilidad, es la única 'low cost' que puede sostener un cuerpo a cuerpo en la guerra de tarifas planas y convergencia, aunque se juegue su liderazgo en el 'refarming'
Ana Zarzuela

Contraatacan, se ponen cómodas en los precios más económicos de un mercado maduro, con una penetración cercana al 115%, en el que la crisis del consumo, sobre todo de voz (de la que sigue dependiendo el 80% de los ingresos), penetra el negocio móvil, más vulnerable a la coyuntura que el fijo. Les duele la portabilidad en los muros del 95% del mercado celular que siguen sosteniendo. Sólo Orange -con un saldo positivo de 22.600 clientes en los dos primeros meses de 2010- ha podido por primera vez en una década zafarse del ‘robo’ de clientes móviles a manos de las OMV y sobre todo Yoigo -con 307.000 nuevos usuarios durante 2009-. Una vía de agua que a Vodafone y Movistar les ha costado en 2010 casi 70.000 clientes a cada una, la mayoría de prepago. Junto a Orange, despliegan sus ‘armas’ para revertir las olas de la marcha de usuarios al calor de ofertas de ida y vuelta, ya lo hicieron en el tercer trimestre, cuando Movistar recuperó el 50% de las altas. Hacen guerra en las trincheras de los chutners y blindan la fidelidad de sus usuarios a golpe de tarifas planas, terminales y subvenciones, convergencia de las redes de banda ancha móvil y aplicaciones; unas latitudes en las que las telecos ‘virtuales’ no pueden adentrarse. Desde que en noviembre Orange se atrevía con la primera tarifa plana nocturna para prepago, las tres le quitan el polvo de la falta de rentabilidad a los clientes ‘de tarjeta’, revierten la tendencia que desde hace unos años había ido reduciendo su peso, hasta llegar en el segundo trimestre de 2008 a su suelo, con 19,8 millones de clientes. Han sumado 811.000 usuarios en poco más de un año. Hoy no son sólo la mayoría de los que se portan,  sino responsables del 42,4% del crecimiento del mercado celular. Con cada nuevo plan comercial, Vodafone, Movistar y Orange desafían el liderazgo en portabilidad de Yoigo y el blindaje, en la trinchera low cost, de la veintena de OMV. Saben que la carrera de tarifas planas los deja en fuera de juego, han comenzado a exigir a las puertas de la CMT un nuevo marco de precios mayoristas.

Aterrizaron en el mercado móvil español hace tres años, el conjunto de las Operadoras Móviles Virtuales tienen ya a mano un 2,9% de sus clientes -un 0,02% más en el último mes- y también la convicción de que no es suficiente para una treintena de operadoras, menos aún si miran la avanzadilla, en el ‘carril’ low cost, de Yoigo, con una cuota del mercado móvil del 2,5%, casi la misma que la veintena de operadores móviles virtuales juntas. Se dejan querer por los vientos del norte, miran a Alemania, Austria, Noruega y Dinamarca y, ahora que captan ya más de un tercio de las nuevas altas y lideran en grupo las portabilidades, se atreven también a ponerle el ojo y las intenciones al 15% del mercado. Han calentado la crisis al sol de la guerra de precios, lo justo como para hacerse con la plaza más poblada para los nuevos clientes de telefonía móvil en los dos últimos trimestres. Se han subido a la travesía del desierto del consumo de voz móvil y han conseguido hacer lucir los galones de la portabilidad, del perfil masivo del prepago entre las operadoras virtuales- del que viene en el último año el 42% de las nuevas altas- y del brillo de su piel low cost al sol de la crisis. Pero saben que ya no será suficiente, ahora que las cuatro grandes operadoras móviles bajan al suelo de la competencia y se visten la piel low cost para la guerra de precios y que las ‘elegidas’ para el podium del sector dejan poco más que migajas del mercado a las demás. El ‘sarampión’ de las OMV ya ha dejado sus primeras víctimas en el ‘Olimpo’ de Simyo, Masmóvil y PepePhone.

Las tres grandes operadoras móviles aún no han podido digerir la pérdida de los clientes de tarjeta sin identificar, más de 244.111 líneas, (sólo Movistar espera entre 100.000 y 120.000 desconexiones en el segundo trimestre, cuando expiren los seis meses extra de Interior), un suma y sigue en la salida del mercado de líneas de móvil, que ha perdido sólo en enero 76.303 números hasta un el parque de 52.810.480, un 3,4% más que hace un año. Moderan sus precios, lo han hecho las tres grandes telecos móviles más de un 11% desde 2007, no sólo con el impulso de la Comisaria Reding y la CMT. Al calor de la caída del consumo, a pesar de la rebaja de ingresos de mercado celular en un 6,28% en el último ejercicio, las operadoras españolas han subido los precios de la telefonía fija un 6,57% en el último año, pero contienen los del móvil, por cuarto trimestre consecutivo, un 7,6% en los tres últimos meses de 2009.  Con un ingreso medio hoy de 17,90 céntimos de euro por minuto, Movistar sostiene el liderazgo desde hace dos años. El tijeretazo de Orange con una bajada hasta septiembre de 2009 del 11,6%, no le ha impedido seguir en el último puesto por ingresos, por detrás de Vodafone, que redujo sus precios 1,09 céntimos (un 6,4%) o de Movistar, que bajó sus tarifas un 8,4% en estos casi ocho trimestres, más de 1,65 céntimos. 

Las telecos otean el mercado fijo, no disponen de la baza de sus ingresos fijos -como las cuotas de abono- y, a la vista de las zozobras de la voz, quieren incrementar sus ingresos procedentes de las búsquedas en Internet y de los contenidos audiovisuales, después del descenso de las ventas por  la saturación de móviles y la competencia en los precios por los servicios de voz. Vodafone ha anunciado su primera tarifa plana ilimitada para navegar por Internet a través del móvil para sus clientes de tarjeta mientras dispongan de saldo con un coste de 0,5 euros al día. Orange -que aún tiene a un 75% de su base de clientes sin acceso habitual a servicios multimedia- llevará las casi 200.000 aplicaciones multimedia y juegos de su catálogo básico a los móviles básicos, en un intento por igualar el éxito de las populares aplicaciones informáticas disponibles en teléfonos inteligentes más caros un mercado del que los analistas descuentan que aumentará su facturación un 807% durante los próximos años, según la consultora research2guide. Y comienza a trasladar parte de su estrategia low cost de mercados emergentes -sobre todo algunos africanos- al Viejo Continente, con dos modelos de  marca propia para el mercado español. Nada que no haya empezado a ejecutar, de una u otra forma, Vodafone, aunque su móvil más barato -11 euros- sigue siendo para mercados emergentes -la India, Turquía y otros ocho países africanos con servicios de prepago- pero prepara una campaña de aparatos low cost para todos sus mercados. Telefónica vuelve a apostar por el móvil de marca blanca, por ahora sólo de la mano de la china ZTE y para doce países de América Latina.

Miran a internet, el único negocio que sigue al alza, aunque su crecimiento ya no tiene nada que ver con el de otros tiempos facturó sólo un 1,2% más en el último trimestre de 2009. La banda ancha en movilidad ha disparado en un solo trimestre las tarjetas y los módems hasta los 1,72 millones. Ni Orange, ni Vodafone ni Movistar quieren excluir a los clientes prepago y las tarifas planas de un mercado que crece al doble de velocidad que los clientes de adsl y cable. Las tres sintonizan con los fabricantes, ahora que Movistar y Vodafone ya han blindado el tirón de los smatrphones, aterrizan los precios de los móviles inteligentes. Hasta ahora, las nuevas ofertas, modelos y aplicaciones han permitido que la venta de terminales aumentara un 4% en los doce últimos meses, hasta los 52,9 millones de clientes. Y ya en el Mobile World Congreso de Barcelona advirtieron que 2010 será en el mercado español el año de los 'smartphones' de bajo coste, por menos de 100 euros, siempre que sea bajo el paraguas de la subvención de alguna operadora, unas aguas en las que ahora sólo los coreanos de LG y Samsung se habían sumergido y que –gracias a Android- le ha abierto la puerta a Huawei o ZTE. Los clientes Movistar pueden tener ya gratis un Nokia X6 al contratar una tarifa plana de Internet Móvil Premium. Nada que desvíe las huellas de sus precedentes - ha mantenido al iPhone y a otros terminales muy atractivos como el Palm Pre, o el Motorola Dext, como gancho-, pero nada que permita a las operadoras alternativas hacerse fuertes en la competencia low cost.

UNA CARRERA DE TARIFAS A SEIS MANOS

Movistar -que en 2009 perdió 153.000 abonados por la portabilidad frente a los 60.000 de 2008- ofrece  móviles gratis o muy baratos para blindar a sus clientes y premios en forma de regalo de tráfico de voz o de SMS para los usuarios de tarjeta que hagan una recarga de más de diez euros. A los usuarios que contraten la tarifa plana Premium (25 euros al mes por 1 giga de descarga) les deja a mano 80.000 puntos, con los que podrían lograr gratis el nuevo smartphone Nokia X6, obtener por 76 euros el Nokia N 86 Comes With Music (un año de música ilimitada), el Palm Pre por 70 euros o el iPhone por 164 euros. Un atajo para ampliar la clientela de tarifas planas de Internet. Y la contratación de las otras dos tarifas planas para móviles, más baratas, Internet Móvil de 10 euros (cien megas de descarga) e Internet Móvil Plus (15 euros mensuales por 200 megas) les otorgan 30.000 puntos. Orange respira aún por las heridas del mercado celular español: los ingresos de esa unidad de negocio móvil ascendieron a 3.216 millones de euros en 2009, un 4,3% menos, debido al "fuerte" impacto regulatorio y a la bajada de los precios de los servicios de voz. Ya había lanzado en noviembre la primera tarifa plana de voz (cien minutos mensuales) para los clientes de tarjeta, que lograban un precio de 6 céntimos por minuto, equiparables a las ofertas más agresivas de operadores virtuales como Pepephone, Simyo y MásMóvil.

Ahora pone de largo tres nuevas tarjetas, una de las cuales -la Tarjeta básica- ofrece a los clientes de portabilidades (que vienen de un grupo rival) y a los nuevos usuarios llamadas nacionales a 9 céntimos de euro durante todo el día, siempre que haga recargas de al menos cinco euros al mes, ya que, en caso contrario, todas las llamadas se tarificaran a 35 céntimos. El brazo español de France Telecom empieza a vender la Tarjeta quiero más SMS, que ofrece rebajas del 50% en el precio -a 7,5 céntimos por SMS frente a los 15 céntimos habituales– a todos los operadores. La tercera tarifa, Quiero más mundo, permite llamadas internacionales a precios semejantes a los de las llamadas nacionales, de entre 18 y 25 céntimos por minuto según el destino. Y Vodafone ha extendido su oferta "Regalamos el móvil", antes vigente para los clientes de ADSL y los usuarios de tarifa plana de voz móvil, a los usuarios que contraten la tarifa plana de Internet móvil para ordenador de 39 euros al mes con llamadas gratis a fijos nacionales desde su teléfono de casa, con un límite de 1.000 minutos al mes. Y acaba de lanzar la tarifa plana para mensajes corto, que permite a sus clientes enviar 100 SMS y 100 MMS cada día a móviles  por dos euros a la semana o un euro el fin de semana.

Tienen sus propias tarifas de low cost (como la SIMple de Movistar o la Di-Minuto en el de Vodafone, que ofrecen llamadas a 9 y 8 céntimos de euro, respectivamente). Pero además, traspasan las líneas rojas del mercado celular y ponen de largo nuevos modelos de negocio y estrategias comerciales, lo hacen con tarifas más diversas y planas, con límites de horarios, o un volumen concreto de minutos a precios cerrados. Y para los datos por la puerta de los smartphones -con el techo del volumen de descargas-. Con un gasto total en telefonía móvil de más de 3.700 millones de euros y un contexto de crisis económica, las grandes operadoras hacen valer sus ventajas en el segmento empresarial sobre las OMVy las alternativas y afinan sus tarifas planas para fidelizar a muchos gerentes y directores financieros. Si Movistar estrenaba en septiembre el Plan Profesional de 8 a 20h, -la primera tarifa en el mercado de características similares- este mes Orange sumaba la Tarifa Plana 12 horas.

YOIGO SE BATE EN EL CUERPO A CUERPO LOW COST
Johan Andsjö se aferra a la “excepción española” -un mercado en el que aún los precios son más caros que en Europa-para extender las grietas de su horizonte: Yoigo ha tocado con las manos el cielo del millón y medio de clientes en dos años y quiere un 10% del mercado móvil en cinco años, y fuera de números rojos, por más que las proyecciones de mercado recién publicadas por la CMT -con su plan de rebaja de los precios mayoristas de terminación-  colocan su horizonte, en el mejor de los casos, por encima de la línea roja del 4,5% del mercado en 2012. Pero no ha podido evitar ver pasar al lado la carrera de la banda ancha de alta velocidad de Movistar y Vodafone, con la tecnología HSPA+ en España para conexiones de 21 megas de bajada y de 5.7 megas de subida. Y ahora el anuncio de Orange, que promete lanzar en menos de dos meses el primer servicio móvil de alta definición.

Sabe que el ‘piel a piel’ se lo pelea con las operadoras móviles virtuales (OMV), sino con Orange y sus 15 Mhz en 900 Mhz.  Con la gala se mide las marcas de la portabilidad desde hace dos trimestres -en el último ganó Orange, pero en noviembre fue Yoigo, con un saldo positivo de 22.488 nuevos números -, sospecha que no será en el consumo de voz, por más que suponga aún el 90% del uso de la telefonía móvil. Y mira a su perfil: sólo en Cataluña, la francesa dispone de 2.230 estaciones 2G y 1.230 estaciones 3G. En banda ancha móvil Yoigo cree que habrá 9 millones de usuarios en 2014, pero no será hasta esa fecha cuando empiecen a aparecer las ofertas basadas en redes de cuarta generación con 100 megabits de velocidad y la TV en el móvil y los juegos online como arietes de la explosión de la próxima generación. Yoigo –con frecuencias en la banda de 2100 mhz- se cuela en las redes sociales, suma teléfonos táctiles a su portafolio y en la convergencia 3G, pero suspira por hacerse sitio junto a Movistar, Vodafone y Orange en la banda de 900 mhz. Tanto como para exigirle a Miguel Sebastián que abra pronto el baile y como para negociar con nuevos proveedores para el día después del 'refarming'.

SE ESTRECHA EL ‘OLIMPO’ DE LAS OMV

Las alternativas y las virtuales miran a las 3 operadoras que ofrecen llamadas a 0 euros por minuto entre los clientes de la misma operadora. Las OMV comienzan a sentir en carne propia las huellas de su presión y los vaticinios que Meinrad Spenger, co-fundador de MÁSmovil, dejaba caer hace menos de un año: la guerra de precios sólo serviría para que los operadores tradicionales burlen las posibilidades de los operadores móviles virtuales. Saben que las líneas rojas las alejan de las tarifas planas de llamadas, tanto que hasta ahora los operadores sin red propia del mercado español no se han atrevido a saltárselas. Vodafone, Orange y Movistar se ponen cómodas en tarifas planas de internet móvil en función del volumen de información que se descarga. Pero es una latitud en la que les pisan los talones las OMV y las alternativas, lo han hecho Pephone, Yoigo o Másmovil. Nada que puedan repetir en voz. Pepephone, por ejemplo, ofrece una tarifa de 5 cént/min utilizando las antenas de Vodafone, pero sus márgenes son muchísimo más estrechos. Las OMV se blindan en el pago por consumo, como mucho en la voz -tras Masmóvil se han atrevido a llamadas sin coste de establecimiento entre clientes y a minutos gratis entre usuarios de la misma operadora-, cuatro de ellas ofrecen una tarifa única de 8 céntimos por minuto de voz y sms y le hacen sitio a la gratuidad de la VoIP. Ya hay tarifas sin establecimiento en el mercado, pero parece que no tienen mucho éxito, la mayoría de clientes no es muy sensible al coste de establecimiento o no lo conoce y prefieren hablar más. Cosas de la letra pequeña, aseguran las virtuales, para consolarse del horizonte de un mercado sin telefonía fija por separado. Prefieren una guerra de servicios, por más que echen cuentas como Masmóvil para seguir asegurando que en relación con los operadores tradicionales permiten un ahorro de un 50% en la factura del móvil.

Para Movistar, Vodafone u Orange, la tarifa plana les permite amortizar la mayor parte del tráfico, que  se queda en la propia red (los clientes de Orange que llaman a Orange), lo que apenas les supone costes. Nada que puedan reproducir las OMV, ni siquiera entre sus propios clientes, si no quieren arriesgarse a reproducir el viaje de ida y vuelta de Yoigo y su promoción de cero euros sin límites" entre sus abonados. Un plan que tuvo que acabar retirando ante la avalancha de costes. La tarifa era plana sólo para el cliente, no para el OMV, que debía seguir pagando por minuto al dueño de la red. Las OMV han comenzado a llamar a las puertas de la Comisión del Mercado de las Comunicaciones (CMT) en torno a una asociación sectorial, Aenom, ahora que se avecina el primer año de la ‘consolidación’ del mercado de las operadoras móviles. En este lustro, desde que convencieron al regulador y a los operadores con red propia de venderles sus servicios con contratos flexibles, han demostrado que pueden hacerse sitio en un mercado que siempre han considerado uno de los más caros de la UE.

Pero también que eso no es todo. Como adelanta de Expansión, ahora hacen ruido a las puertas de Reinaldo Rodríguez para exigir una regulación de la estructura de precios mayoristas, o al menos la presión suficiente como para mejorar sus acuerdos con Vodafone, Orange y Movistar. Una decena de telecos virtuales echa cuentas para respirar con menos de 20.000 clientes y no caer del otro lado de la línea roja de la supervivencia, ésa que ya empieza a separar a las cinco mayores, con el 86% de las líneas activas -Euskaltel, Lebara, E-Plus, Happy móvil y MáSmovil- del resto. Todas despliegan sus mejores vacunas, nuevas recetas que consumen la cuota de mercado para las cinco grandes, que garanticen su existencia para la veintena de las demás. Ahora que se acabó el ‘agosto’ de las operadoras virtuales. Se suben a la guerra de precios de internet móvil, tejen una alianza de portabilidades, se saltan las líneas rojas del VoIP y Skype y buscan mercados diferenciales -como han hecho con los inmigrantes  Happy móvil, Lebara Móvil, o la china Hong Da y ahora YouMovil-.Encienden sus luces rojas las estrecheces del mercado, tras las huellas del cierre de Vueling, ahora que junto a Alcampo, kuile, blyck o flipa móvil hay una docena de OMV que no han visto la luz en 2009 como prometían. Aún resuena en los ecos de sus miedos el cierre este mes de XL Mobile, la operadora virtual de la COPE y Marsans -aunque llevaba ya más de un año sin captar a nuevos abonados- y los esfuerzos de Hits Mobile por ha solicitado un concurso de acreedores y suscrito una ampliación de capital de 2,1 millones de euros para superar las estrecheces financieras que le han impedido conseguir  la financiación bancaria prevista en su plan de negocio para alcanzar  un Ebitda positivo durante el último trimestre del año.

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