edición: 2976 , Jueves, 28 mayo 2020
18/06/2010
OBSERVATORIO DE TELECOMUNICACIONES

Yoigo se juega su futuro móvil en los concursos de frecuencias de Industria y el pulso con Orange y las cableras

Le quedarán a mano 5 Mhz de los 900Mhz en concurso restringido, pero con Orange y las operadoras de cable y si no los consigue, no habrá más hasta 2030
Yoigo tiene un 2,9% del mercado, más que todas las OMV, pero su aspiración al 10% en 2015 topa con la estrategia low cost de Vodafone, Orange y Movistar
Ana Zarzuela

Doble o nada. Exigía rapidez en el reparto de frecuencias móviles y la cuarta operadora móvil comienza a barajar su futuro a medida que Industria desvela el nuevo mapa de la banda ancha móvil, con la consulta pública para el concurso de frecuencias de 900 Mhz, el reparto del dividendo digital y el refarming de bandas ya otorgadas. Yoigo es líder en portabilidad, supera 1,7 millones de clientes y conseguía en el último trimestre duplicar su facturación, pero aún mira muy de lejos a Movistar, Vodafone y Orange -las tres con más de un 94% del mercado móvil en conjunto-  desde un espacio propio, que la diferencia por igual de las OMV low cost que de las tres grandes operadoras con red propia. Yoigo aguardará, según sus planes, con más inversión en su red y en tiendas de su marca. Pero todos sus calendarios pasarán por el proceso de refarming y reparto de frecuencias. El Gobierno le dejará a mano en concurso restringido 5 Mhz de los 900Mhz (un bloque de las ‘devoluciones’ de Vodafone y Movistar a cambio del refarming y la prórroga), pero  tendrá que batirse por él con Orange y las operadoras de cable y si no lo consigue, no habrá nada más para los de Andsjo hasta 2030, sólo la opción de dividendo digital para 2015. Será en la misma encrucijada en el calendario en la que Yoigo tendrá que empezar a demostrar a su matriz, Telia Sonera, y al mercado que puede cumplir con su promesa de salir de ‘rojos’ por primera vez desde el último trimestre de 2010.

Pasea dos veces la vista sobre los últimos semestres de Yoigo. Ha sido “un buen año”, en palabras de Andsjo. Y lo hace ya en la trastienda del escaparate de Telia Sonera. Después de 2008 y parte de 2009 en la mesa de ofertas, la operadora sueca la mantiene desde 2010 salvaguardada de ‘pretendientes’ ajenos, pero Yoigo sabe que aún tiene mucho de moratoria, condicionada y con fecha de caducidad. Y que la tregua de la confianza de su primer accionista y sus propios planes estratégicos  no sólo pasan por sus resultados, sino por sus potencialidades y su posición en el mercado. La urgencias del dividendo digital (790-862 MHz), las necesidades de reparto de frecuencias (especialmente las más valiosas, de 900 Mhz) y sobre todo las expectativas de refarming de la banda GSM, la recalificación de la banda de 900 Mhz y 1.800 Mhz para poder utilizarlas en banda ancha móvil le marcan las prisas al Ministerio de Industria y justifican la urgencia de un concurso de frecuencias móviles -que tanto la CMT, como Bruselas y Redtel le apremian desde hace semestres. Pero es Yoigo la que más se juega en el proceso: Mientras Telefónica posee 16 MHz, Vodafone 12 MHz y Orange 6 MHz en la banda de 900 Mhz, Yoigo es la única que hasta ahora no ha tenido sitio en las mejores frecuencias. No llegó a tiempo en 2000 a la concesión del UMTS por concurso sin compromisos de inversión. Llegó tarde y por la puerta lateral, sin músculo financiero en 2005, cuando Industria licitó espectro en la banda de 900 MHz en una subasta mixta, de compromisos: ganaba quien más inversiones ofreciera. Consiguió que las operadoras desembolsaran 850 millones y llevaran la cobertura del móvil al 99% de la población.

Johan Andsjö se aferra a la “excepción española” -un mercado en el que aún los precios son más caros que en Europa, que con 112,1 líneas por cada cien habitantes, está saturado pero aún no es maduro- para extender las grietas de su horizonte: Yoigo quiere jugar en las ‘grandes ligas’, ya tiene un 2,9% del mercado -más que todas las OMV juntas- y aspira al 10% en menos de un lustro, por más que las proyecciones de mercado publicadas por la CMT -con su plan de rebaja de los precios mayoristas de terminación- colocan su horizonte, en el mejor de los casos, por encima de la línea roja del 4,5% del mercado en 2012.Hasta ahora, armado en la guerra de tarifas y una distribución comercial agresiva, Yoigo ha podido pescar en todas las aristas del mercado móvil y sus contradicciones: a pesar de sus ‘rojos’ ha sido el brazo que más abonados sumaba el último año de Telia en toda la UE: 536.000 nuevos clientes sólo en doce meses a contrapié de una batalla que araña el perfil de los otros tres grandes operadores españoles. Y en el peor año para los ingresos por voz del mercado móvil, duplicaba su facturación y recortaba en un 21% sus pérdidas brutas del primer trimestre. Lo justo para  demostrar que  hay espacio propio para las low cost móviles. También que eso no es todo, ni para sus resultados, ni para sus garantías de futuro: a pesar de cuadruplicar sus ventas, pasea por los números rojos, en parte por su empeño en estirar las costuras de su cobertura, la agresiva campaña para arañar clientes, el coste de la gestión de usuarios postpago y la subvención de los móviles, tanto como la expansión de la red.

Durante los últimos meses, Yoigo enseñó los que consideraba sus mejores galones: el acelerador de las antenas -800 más en menos de un año- para obtener una cobertura con red propia que acaba de pasar del 56 al 58% y una red de tiendas Bymóvil que ha llegado en menos de un año a 253 establecimientos y apunta al horizonte de 350 antes de acabar el año. Pone todas sus miradas en 2014 y saca brillo a sus costuras: sumará 125 nuevas tiendas en este semestre y las más de 3.200 estaciones base instaladas, a una media de 4 nuevas cada día, le permiten anticipar en dos años su compromiso público, alcanzar mediante red propia a un 58% de la población y consumar una vacuna para sus actuales servicios si no recibe más espectro. Pero la matriz sueca de Yoigo no deja de retener la respiración del 'refarming' por su ‘brazo español’, es su llave al despegue en banda ancha móvil. Yoigo y su principal accionista, TeliaSonera, advierten que acudirán a las autoridades de Competencia de Bruselas si  “sale perjudicada hasta el punto de que quede roto el equilibrio competitivo”.

EL ‘AHORA O NUNCA’ DE LOS 900 Mhz

Industria ha destapado ya desde esta semana la ‘caja de los truenos’ del reparto de frecuencias. Se dará un mes de consulta pública, pero ya ha marcado las líneas rojas del modelo de nuevas frecuencias y de refarming. La Setsi (la Secretaría de Estado de Telecomunicciones) propone sacar a licitación pública un total de 310 Megahercios (MHz), cuya disponibilidad será 230 MHz en 2011, 60 MHz antes del 1 de enero de 2015 y 20 durante 2015 MHz, y actuará sobre un total de 630 MHz. En cuanto, al dividendo digital (790-862 MHz) -parte del espectro que dejaron libre las televisiones con el apagón analógico-la licitación se realizará como “muy tarde” a partir de enero de 2015, serán 30 MHz en seis bloques de 5 MHz cada uno. También se licitará espectro en la banda de 2,6 GHz, para los accesos inalámbricos de banda ancha ultrarrápida, en los que Industria abre, por primera vez la llave a operadores de ámbito regional. El ministerio y las operadoras agrupadas en Redtel prefieren un modelo de concurso que  prime los compromisos de inversión frente al pago al Tesoro, “menos productivo a medio plazo”. En todo caso, la licitación incluye 310 MHz de espectro en varias bandas, lo que hace posible que se usen distintas fórmulas: la mixta para el espectro más importante -en las bandas de 800 y 900 MHz- y la subasta en la banda más alta, la de 2,6 GHz.

Yoigo quiere 5 Mhz en 900 Mhz. En banda ancha móvil cree que habrá 9 millones de usuarios en 2014 y no será hasta cerca de esa fecha cuando empiecen a aparecer las ofertas basadas en redes de cuarta generación con 100 megabits de velocidad y la TV en el móvil y los juegos online como arietes de la explosión de la próxima generación. Yoigo -con frecuencias en la banda de 2100 mhz- se cuela en las redes sociales, suma teléfonos táctiles a su portafolio y en la convergencia 3G, pero suspira por hacerse sitio junto a Movistar, Vodafone y Orange en la banda de 900 mhz. Tanto como para exigirle a Miguel Sebastián que abra pronto el baile y como para negociar con nuevos proveedores para el día después del 'refarming'. A falta de una decisión definitiva, Yoigo ya está preparado para operar en 900Mhz, una banda que permite una mejor cobertura indoor en ciudades, especialmente para datos móviles con alta velocidad, además de precisar de un menor número de torres en zonas rurales para crear cobertura de servicios UMTS y menos impacto medioambiental. Una gran parte de los teléfonos 3G del portfolio de Yoigo ya soportan UMTS 900 Mhz. Pero la operadora respira aún por las heridas del ‘internet para llevar’: aunque el número de líneas activas de transmisión de datos móviles a alta velocidad creció un 82,1%, hasta 1,19 millones de conexiones, Yoigo sólo ha conseguido arañar un 0,6% del total, menos de la cuarta parte de todas las OMV, muy lejos del 46,1% de Vodafone, el 35,1% de Telefónica, o el 15,6% de Orange.

LA ‘EXCEPCIÓN POSITIVA’ PARA YOIGO

Miguel Sebastián y Francisco Ros se resisten a priori desde hace meses a la posibilidad de un marco de subasta que dejara fuera a Yoigo -que ya ofrece servicios de UMTS- en el pulso de ofertas económicas -o al menos que no le garantizara algún espacio de acceso directo a la banda de 900 Mhz-, ni siquiera a cambio compensaciones económicas directas, una mejora de sus acuerdos de alquiler de las redes de sus rivales y un derecho a lograr espectro de la banda de 800 Mhz en 2015. Por eso, la fórmula que baraja y que ha empezado a someter a la consulta pública de los implicados en el proceso, contempla una fórmula de ‘excepción positiva’ para las frecuencias más bajas a la que puede aferrarse Yoigo. Para evitar que algún operador acapare más espectro y se desequilibre la competencia, se establece un tope máximo por operador (spectrum cap) que prohíbe que cualquiera posea más de 20 Mhz entre las bandas de 900 y 800 Mhz y 55 MHz en las bandas altas.

Para el 'refarming' en la banda de 900 MHz, los operadores que poseen frecuencias tendrán que devolver a la Administración un total de 4,2 MH -Movistar 2,2, y Orange y Vodafone 1 MHz cada una-, por lo que se les concederá una prórroga en su plazo de vigencia de 5 años, hasta 2030.Con esto, más con los 0,8 MHz que posee el Estado, el Ministerio licitará un bloque de 5 MHz a un tercer operador: Vodafone y Movistar no podrán presentarse. Además, Movistar y Vodafone, al ser los únicos que pueden prestar servicios de GSM y UMTS a la vez, ya que tienen más de 10 MHz cada una, deberán ofrecer servicio mayorista a Orange y Yoigo. No sería la primera vez. En 2005, cuando Industria licitó 10 Mhz en la banda de 900 Mhz, los repartió en tres bloques (de 4, 3 y 3 Mhz respectivamente) y permitió a Telefónica y Vodafone, los dos únicos grupos que entonces tenían ese tipo de frecuencias, adjudicarse un bloque como máximo cada una, mientras ni a Orange -pudo adjudicarse los dos bloques de 3 Mhz- que carecía de estas frecuencias, ni a ningún otro candidato, se les impuso ninguna restricción, y la antigua Amena pudo, por ello, lo que suponen los 6 Mhz de que ahora disponen.

El primero de los tres bloques de 5 Mhz en la banda de 900 mhz podrá usarse en 2011 y Telefónica y Vodafone no podrán concursar, sólo Orange, Yoigo y las operadoras de cable. Pero esta vez, Yoigo tendrá que librar su pulso por esos 5 Mhz no sólo con Orange, sino con las operadoras de cable, a las que por primera vez el Ministerio de Industria les abre la puerta a frecuencias propias de telefonía móvil, algunas de ellas incluso regionales (aunque en las frecuencias más altas). No sólo se destina a ellas el espectro de 2,6 GHz -el menos atractivo porque el despliegue es más caro-, que podrá regionalizarse, sino que tienen la puerta abierta para presentarse al concurso en las bandas de 800 MHz y de 900 MHz. Será doble o nada. Y, a ser posible -si triunfa la opción preferida por Industria y las cuatro operadoras asociadas en Redtel- a cambio de  inversiones, no en un subasta como la que ha permitido en mayo a Alemania en mayo recaudar 4.000 millones de euros por 330 Megahercios de nuevo espectro radioeléctrico.

Por si acaso, el brazo español de Telia estira las costuras de sus alianzas con otros operadoras y hace valer sus inversiones en antenas durante los dos últimos años: si consuma su acuerdo con Telecable, Euskaltel y R -o alguna de las tres, ahora que R con el respaldo accionarial de CVC puede ir por libre- para alquilarles su red móvil podrá  desplegar y amortizar más rápidamente su red y reforzar sus infraestructuras en estas zonas. Aún a costa de asestarle el segundo golpe móvil a Vodafone: Desde junio de 2008 la marca de Xfera Móviles utiliza la cobertura de Telefónica en las áreas geográficas que todavía no cubren sus antenas.

GUERRA DE FRECUENCIAS Y BATALLA LOW COST

Yoigo tiene mucho que ver en la pérdida en mayo de 33.277 clientes de Vodafone y 14.798 números de Movistar, según el análisis de portabilidad móvil española de Lleida.net, aunque ambas operadoras se han recuperado con respecto a los datos de abril. El brazo español de Telia Sonera sumaba el mes pasado 35.740 números nuevos (el triple que las OMV juntas más Ono) y de ellos, 30.000 provienen de Movistar, Vodafone y Orange. Ya en marzo, según los últimos datos de la CMT, Yoigo revalidaba sus galones como líder en portabilidad móvil, la segunda cifra más alta en los dos últimos años, sumando un total de 45.436 nuevas líneas seguido de Orange con 24.588 y los OMVs con 10.780. Una tendencia que consuma la evolución del primer trimestre del año, en el que captaba el 47.43% de líneas ganadas por las operadoras, seguido de Vodafone con el 25, 65%, Movistar con el 10,14% y los OMVs que logran hacerse con el 9,99% del total de altas. Pero ni la captación de 166.000 clientes en los 3 primero meses de 2010 -1.850 nuevos clientes al día de media- hasta alcanzar la cifra total de 1.672.000 a 31 de marzo, un crecimiento “más rápido que cualquier otro operador en España", ni la mejora en sus cifras de ventas netas, que aumentaron un 56% hasta los 130,7 millones de euros han conseguido aún ‘limpiar’ los números rojos de la cuarta operadora móvil española. Su Ebitda en el primer trimestre de 2010 redujo su valor negativo un 21% respecto al del primer trimestre de 2009, pasando de 35 millones de euros a 27,6 millones de pérdidas. Pero sus resultados son peores que los del cuarto trimestre de 2009, cuando cerraba con unas pérdidas de sólo 119 millones de coronas suecas (11 millones de euros).

Andsjo sabe que cuando presente los resultados del último cuatrimestre no serán suficientes sus planes de “seguir  creciendo en 2010, ni siquiera el objetivo confeso de rebasar la línea roja de los dos millones de ‘Yoigers’. Tiene que ser rentable a finales de 2010 si quiere cumplir sus planes estratégicos de convertirse en “la operadora europea de nueva generación que antes consigue números verdes” y presentar Ebitda positivo en el cuarto trimestre del año fiscal y contar con cash flow positivo durante el primer trimestre de 2011. Aguardarán, según sus planes, con más inversión en red propia y en tiendas de la marca. Pero todos sus mapas y sus calendarios pasarán por el proceso de refarming y reparto de frecuencias al que Miguel Sebastián y la Setsi le acaban de dar el pistoletazo de salida. Es el propio Johan el que reconoce, desde hace meses a los medios que seguirán hasta el tercer trimestre el mismo ritmo progresivo de inversión, pero se lo replantearán desde 2011. Y es que la venta de un espectro llamado a fijar el horizonte móvil hasta 2030 se realizará en su totalidad en la primera mitad del año que viene, aunque sólo una mínima parte, los 5 primeros megahercios en la banda de 900, podrá usarse ese mismo año. Casi todo el resto deberá esperar a 2015. Pero quien quede fuera del nuevo mapa de frecuencias lo hará nada menos que por 20 años, ése es el horizonte en el que caducarán las nuevas concesiones y hasta el que se ampliarán las actuales.

Entretando, Yoigo recrudece la guerra de tarifas. Sabe que Vodafone, Movistar y Orange entran en el territorio 'low cost' y desafían al cuarto operador móvil y a las OMV. Las tres bajaron sus precios un 11%, estrenan tarifas planas, buscan a los clientes prepago de los que depende el 47% del crecimiento del sector y traen 'smartphones' 'low cost'. Al calor de la caída del consumo, a pesar de la rebaja de ingresos de mercado celular en un 6,28% en el último ejercicio, las operadoras españolas han subido los precios de la telefonía fija un 6,57% en el último año, pero contienen los del móvil, por cuarto trimestre consecutivo, un 7,6% en los tres últimos meses de 2009.  Con un ingreso medio hoy de 17,90 céntimos de euro por minuto, Movistar sostiene el liderazgo desde hace dos años. El tijeretazo de Orange con una bajada hasta septiembre de 2009 del 11,6%, no le ha impedido seguir en el último puesto por ingresos, por detrás de Vodafone, que redujo sus precios 1,09 céntimos (un 6,4%) o de Movistar, que bajó sus tarifas un 8,4% en estos casi ocho trimestres, más de 1,65 céntimos.

La banda ancha en movilidad ha disparado en un solo trimestre las tarjetas y los módems hasta los 1,72 millones. Yoigo no ha podido evitar ver pasar al lado la carrera de la banda ancha de alta velocidad de Movistar y Vodafone, con la tecnología HSPA+ en España para conexiones de 21 megas de bajada y de 5.7 megas de subida. Y ahora el anuncio de Orange, que promete lanzar en menos de dos meses el primer servicio móvil de alta definición. Ni Orange, ni Vodafone ni Movistar quieren excluir a los clientes prepago y las tarifas planas de un mercado que crece al doble de velocidad que los clientes de adsl y cable. Las tres sintonizan con los fabricantes, ahora que Movistar y Vodafone ya han blindado el tirón de los smatrphones, aterrizan los precios de los móviles inteligentes. Hasta ahora, las nuevas ofertas, modelos y aplicaciones han permitido que la venta de terminales aumentara un 4% en los doce últimos meses, hasta los 52,9 millones de clientes. Y ya en el Mobile World Congreso de Barcelona advirtieron que 2010 será en el mercado español el año de los 'smartphones' de bajo coste, por menos de 100 euros. Y, tras la iniciativa ‘A Mi Aire’ de Vodafone, Yoigo elimina el consumo mínimo para clientes de prepago y se prepara para remodelar su ‘Plan Renuevo’ desde septiembre. A  falta de iPad y los iPhone -que siguen quedando para Orange, Movistar y Vodafone, en plena guerra estival por los smartphones, por primera vez cuerpo a cuerpo en el mercado español- incorpora a su porfolio a Selina, el Android de bajo coste de Huawei, y se suma a la última línea de batalla teleco con la amplicación de su catálogo móvil desde este mes.

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