La Asociación Española de Banca y la CECA hacen frente común para recordarle a Zapatero que no se ha cerrado el grifo del crédito, siguen prestando dinero, pero sólo a proyectos "solventes”. Los grandes de la banca española acudirán a Moncloa, pero no para que les lean más la cartilla sin motivo. No aceptan asumir el 92% del coste de la moratoria hipotecaria a parados. Y siguen dispuestos a demostrarle al presidente que no serán rehenes de sus necesidades políticas.