Algoritmos invasivos

Nos habían vendido que la sociedad de los datos, de la información, de la tecnología, nos libraría de los numerosos peligros que nos acechan a diario. Entre ellos, algunas enfermedades que vienen siendo letales para la humanidad desde que el tiempo comenzó a contarse por años. Y nosotros, confiados y convencidos, habíamos abdicado en los datos, en lo digital y todo lo demás. No pensábamos que el poder utilizase algo tan sofisticado para nuestra vista e intelecto como los algoritmos. Los algoritmos controlan nuestra vida, la guían, la condicionan y la sentencian.

Es probable que los mismos algoritmos sean responsables de la creación de la vida humana. De la destrucción seguro sí. Nos acostamos con ellos, nos levantamos y realizamos nuestras funciones con algoritmos. Y resulta que con ellos compramos una casa. Con un algoritmo nos la venden, le ponen precio y hasta la hipoteca viene o va con algoritmos. Estos se han hecho tan mayores como peligrosos, seguramente habrán sido los responsables de la crisis financiera. Son los reyes de la oferta y de la demanda. Cómo es posible que el supervisor de la Competencia no lo haya visto antes, no haya caído en la cuenta de que los algoritmos podían asociarse, fijar precios y burlarnos a todos.