Telecomunicaciones

Altice oferta por Bouygues Telecom 10.000 millones y aspira a avanzar en la consolidación del sector

Reducir los operadores en Francia de cuatro a tres pondría a prueba la disposición de Competencia
Carlos Schwartz
Altice, el holding propietario de Numericable-SFR, ha hecho una oferta por el capital de Bouygues Telecom por importe de 10.000 millones de euros. La oferta se hizo hace 10 días en el marco de las negociaciones entre ambas empresas con el objetivo de una fusión. Altice ganó a Bouygues el año pasado la batalla por la compra de SFR al conglomerado Vivendi pese a la intensa presión del entonces ministro francés de Industria Arnaud de Montebourg claramente favorable a los intereses del conglomerado del empresario Martin Bouygues.
Altice, con su cabecera en Luxemburgo, está en medio de una carrera de adquisiciones que incluye a los activos portugueses de Portugal Telecom y al operador de cable estadounidense Suddenlink.

Si la compra del segundo operador francés prospera el conglomerado pasaría a ser el primer operador de telefonía de Francia por encima del ex monopolio estatal Orange. La presión de la competencia ejercida fundamentalmente por el cuarto operador, Free, ha forzado a una significativa reducción de los márgenes de los operadores de telefonía móvil.

Free, propiedad del grupo Illiad perteneciente al magnate Xavier Niel, entró al mercado durante el gobierno de Nicolás Sarkozy derribando las tarifas y creciendo de forma intempestiva usando las redes ajenas aunque con un compromiso de inversión en redes propias que según el regulador viene cumpliendo. Sin embargo, la presión de este competidor obligó a los otros tres operadores, Orange, SFR y Bouygues a bajar precios lo que ha comido sus márgenes hasta el hueso.

La fusión Numericable-SFR tiene una base de 21 millones de clientes de móvil a los que puede ofrecer telefonía residencial por cable, televisión y servicios de Internet de alta velocidad. Algo de lo que carece Bouygues. Sin embargo el actual ministro de Economía de Francia Emmanuel Macron hizo una advertencia a los actores de esta adquisición al afirmar que las empresas deberían centrarse en las inversiones y en la creación de empleo y no en las fusiones. “Las consecuencias de las consolidaciones son malas en este aspecto, como lo prueban varios casos recientes en Europa”, afirmó y remató: “No es el momento adecuado para operaciones oportunistas que pueden beneficiar a algunos pero que no sirven al interés público”. La advertencia anticipa problemas con el regulador en Francia.

Pero no se trata solo de Francia, la Comisaria de la Competencia de la Unión Europea (UE), Margrethe Vestager, ha hecho varias advertencias recientemente en contra de la reducción de cuatro a tres operadores afirmando que los argumentos esgrimidos por los operadores de telecomunicaciones sobre el efecto de la competencia sobre las tarifas, y por consecuencia sobre los beneficios de las empresas y las inversiones, no son ciertos. Lo cual hace suponer a los analistas que la operación Altice Bouygues se va a enfrentar a duras condiciones por parte del regulador nacional y de la UE. Las fuentes al tanto de la operación señalan que Altice es consciente de estas barreras y que atendiendo a ese problema está negociando un acuerdo con Free para cederle una parte del espectro radioeléctrico y de la red de Bouygues.

Martin Bouygues rechazó en el último año dos ofertas de compra de su operador de telefonía móvil. Una hecha por Free por importe de 5.000 millones de euros. Y una anterior aproximación del grupo propiedad del empresario Patrick Drahi por 9.000 millones de euros.

Las negociaciones para la compra de Bouygues Telecom se producen en el contexto de una venta de espectro radioeléctrico por parte del Gobierno más adelante este año. Economía aspira a obtener por esa venta de espectro un mínimo de 2.500 millones de euros, cifra que puede aumentar de acuerdo con el interés que manifiesten los potenciales compradores.

Este hecho pone en contexto las negociaciones entre Illiad y Altice en torno al espectro de Bouygues ya que para acudir a una subasta antes deberían tener claro como se reparten el espectro del operador destinado a la consolidación. Por añadidura Altice ha intentado embarcar a Orange en este proceso al proponer que el ex monopolio estatal absorba personal de Bouygues y algo de su espectro. Que han existido contactos queda al desnudo por una declaraciones de Orange según las cuales “no participa de ninguna negociación porque no es la empresa que necesita de la consolidación”, “Orange no forma parte de esta operación ni está embarcada en negociaciones en este momento. No vamos a absorber empleados si no es como parte de un paquete que tenga valor para Orange”. Lo cual equivale a decir que hubo contactos pero que la oferta no añadía valor a la empresa.

Es decir, que están a la espera de una oferta que les añada valor a cambio de contratar empleados excedentes de Bouygues. Este conjunto de datos permiten formarse una idea de hasta que punto Altice está intentando presentar una propuesta global para la adquisición de Bouygues para poder sortear las limitaciones que impondrán los reguladores a su intento de consolidación.

Hace un año que Patrick Drahi ganó la batalla por SFR a un coste de 17.000 millones de euros. De entonces a ahora ha invertido otros 8.400 millones de dólares en Portugal Telecom y 9.000 millones de dólares en Suddenlink. De acuerdo con fuentes al tanto de las negociaciones la financiación de Altice para la compra de Bouygues ha sido otorgada a BNP-Paribas. El proceso de reducción de los márgenes de los operadores en el mercado francés ha sido obra fundamentalmente del empuje de Illiad que inició sus operaciones en 2012. En tres años su presencia ha forzado a una verdadera reestructuración del mercado de la telefonía en Francia.

Las consecuencias están aun por verse en su esplendor total.