Bancos demasiado vulnerables

Rafael Vidal
Los últimos revolcones sufridos por la Bolsa española, aunque no han sido ajenos al conjunto de los mercados de valores de la Unión Europea, han dejado al descubierto el lado más vulnerable de la banca española: su precio y, en el caso de los grandes, la inexistencia de accionistas de referencia que pudieran ejercer de barrera en caso de agresiones. Lo que valen, y lo que cuestan, los bancos españoles es objeto en estos días de un debate no muy abierto, pero que tiene cierta constancia en los mentideros bursátiles.

El Banco Santander vale ahora en Bolsa unos 47.000 millones de euros, una cifra que pudiera resultar atractiva para entidades de tamaño similar y con liquidez suficiente, de esas que en estos momentos prefieren depositar su dinero en el BCE en lugar de prestarlo, y el pasado lunes había 166.848 millones de euros ociosos de la banca en las arcas del BCE.

BBVA está en una situación más peligrosa, ya que vale (cuesta) menos de 27.000 millones y tomar una participación de control está al alcance de muchos más balances.

La banca mediana española, supuestamente más expuesta al riesgo de compra está, sin embargo, algo más protegida por la presencia de accionistas de referencia, aunque eso no garantiza la invlunerabilidad. En tiempos de crisis, pudiera ser que algún accionista encontrara atractiva una oferta "irresistible". Popular vale en Bolsa 4.500 millones y Bankinter 1.750 millones, cifras que resultan inexplicables si se tiene en cuenta que Bankia no se vende por menos de 6.300 millones de euros, lo que viene a resultar algo así como la cláusula de rescisión de algunos grandes deportistas. En cualquier caso, lo que es evidente es que la pelota está en el tejado.