Valorada en 1.400 millones, la colocación del 40% resolvería los problemas urgentes del banco
Jaime Botín, principal accionista de Bankinter

Bankinter sumaría dos puntos de capital básico con la venta de Línea Directa Aseguradora

Los fondos de capital riesgo británicos, los más interesados en la operación
Juan José González

Bankinter es una de las entidades bancarias más afectadas por la reforma del sector financiero, emprendida recientemente por el Ministerio de Economía. Las nuevas exigencias de capital básico -o principal según la nomenclatura oficial- pone en aprietos a la entidad, obligándola a reaccionar de forma inmediata por muchas razones, entre ellas, la de ser una sociedad cotizada cuya visibilidad tiene una influencia decisiva en las cuentas del banco. Todo comenzó con la salida de Jaime Echegoyen, anterior consejero delegado, motivada, según una fuente conocedora de la situación, por la voluntad del consejo del banco de “ganar volumen en un mercado corto y a la baja en márgenes”, asunto en el que, al parecer no estaba muy de acuerdo el ‘ceo’ saliente. Sin embargo, el nuevo objetivo –ganar volumen- es anterior –septiembre de 2010- a la exigencia de mayor capital básico –enero 2011- lo que trastocó los planes iniciales, encaminados al nuevo objetivo, pillando, por tanto, a contrapié la estrategia para la cual había sido llamada Dolores Dancausa, actual ‘ceo’.

En este nuevo escenario, el consejo del banco se ha visto obligado a tomar una decisión que interesa al corto plazo de la estrategia, como es la de anteponer el aumento de capital básico a ganar volumen en el mercado: cuestión de prioridades. Sin embargo, en la entidad financiera se proponen ‘matar dos pájaros de un tiro’ ¿Cómo? Pues siguiendo la estrategia prevista desde hace al menos un año: el banco se sabe propietario (100%) de una joya como Línea Directa Aseguradora (LDA) a la que el mercado valora a precios más que razonables. Razonables significa, según los analistas más discretos, valorar la joya aseguradora en 1.400 millones de euros (en 2009 Bankinter adquirió a RBS el 50% de LDA que no controlaba por 427 millones de euros) a precios de 2011, cuando hace aproximadamente 20 meses no llegaba a los 860 millones.

Así que, por razones de urgencia, de mercado y de control de las cuentas, Bankinter se encuentra en una situación en la que una venta parcial de LDA le reportaría numerosas ventajas y resolvería otros tantos problemas. Entre estos últimos, y de forma tan inmediata como se produjera el cobro por la venta de un ¿40%?, el banco resolvería de golpe el problema del capital básico, ya que si ese porcentaje fuera el acordado en venta, ingresaría algo más de 560 millones de euros, unos dos puntos de core capital para evitar todo tipo de problemas hasta septiembre.

La idea de deshacerse de una parte minoritaria de la participada aseguradora, está siendo propuesta por numerosos asesores que se cita en los últimos meses como clientes de la banca mediana. Es una propuesta que suena de la misma forma que la venta de una participación de la gestora de patrimonios de Banco Popular (no confirmada por esta entidad). En el fondo, todos, o casi todos, tienen los mismos problemas. La desinversión parcial de una participada bien valorada y generadora de rentabilidades en abundancia, como la gestora de patrimonios o, en el caso de Bankinter, de LDA, les supone que, sin perder el control sobre la aseguradora, el banco puede sanear con las plusvalías obtenidas el balance, liberar capital por la presencia del banco en la participada, además del ya citado aumento de los activos ponderados por riesgo.

A primera vista, la operación se saldaría, al menos, en este ejercicio, con un buen puñado de problemas resueltos, a los que habría que añadir el derivado de la nueva valoración de los analistas sobre un banco más capitalizado y a la vez despejado en el horizonte para acometer una adquisición en un mercado que como el nacional se presenta como el banco de pesca ideal para todos aquellos que necesiten crecer y quieran hacerlo por esta vía, y no mediante ampliaciones de capital que, tal y como esta la acción de Bankinter, aplicarle ahora o próximamente, los efectos dilutivos de una ampliación, terminaría por hundir, aún más, el valor de sus títulos.

El desfile de firmas de capital riesgo a lo largo de los últimos meses por la sede de Castellana, no significa necesariamente que la entidad que dirige Dancausa se encuentre en conversaciones para una desinversión parcial de LDA, compañía que la ‘ceo’ conoce a la perfección –su obra personal- si bien, la venta de un porcentaje minoritario para posteriormente sacarla al mercado bursátil, sí puede encajar en los planteamientos del banco y de muchos de esos fondos de capital riesgo.