BBVA, obligado a inyectar dinero en su banco británico Atom Bank, un pozo sin fondo

ICNR
Atom Bank ha anunciado una ampliación de capital de 50 millones de libras (55 millones de euros) para reforzar su solvencia y financiar sus planes de crecimiento, y BBVA, su principal accionista, ya ha suscrito parte de los nuevos títulos.
El banco español, que posee un 39% de Atom, habría inyectado otros 20 millones de euros para mantener su participación, que le hace el primer accionista. El pasado mes de abril, BBVA renunció a lanzar una oferta por el resto del capital, ante la incertidumbre del Brexit y las continuas pérdidas que arrastra el nuevo banco digital británico, que fue lanzado en 2016.

Desde su fundación, BBVA lleva invertidos unos 200 millones de euros en Atom, que tiene ya un volumen de créditos de 2.400 millones de libras y 1.800 millones en depósitos. Pero el banco no tira, no avanza y en el ejercicio hasta abril de 2018, perdió 53 millones de libras.

Los otros socios destacados de Atom, como Toscafund, Woodford Investment Management y Perscitus también han acudido a la ampliación. La crisis de liquidez de algunos fondos de Woodford no ha impedido que esta gestora ponga unos 10 millones de libras para mantener su 18% en Atom, a través de su vehículo cotizado Patient Capital Trust.

Parece que la única salida para la rentabilidad del banco, además de aportar más capital, es otra salida: a Bolsa, donde ya se especula que podría cotizar para 2022, si es que llega y logra ser rentable. Para este viaje, llegar a 2022, necesitaría otros 175 millones de libras. Un pozo sin fondo.