Competencia de la UE anuncia que investigará la adquisición del operador belga BASE por Liberty

El procedimiento se hace público a sólo tres días de ratificar la comisaria Vestager que será inflexible
Carlos Schwartz
La Comisaría de la Competencia de la Unión Europea anunció que inicia una investigación en profundidad sobre el acuerdo de compra del operador de telefonía móvil belga BASE por la empresa de cable, telefonía y servicios de valor añadido Liberty Global. La operación de consolidación tiene un valor en libros de 1.300 millones de euros y se haría a través de la holding holandesa de Liberty, Telenet Group NV. Competencia afirmó que actúa ante el riesgo de que la adquisición promueva en el mercado precios más altos y una menor capacidad de elección por parte de los consumidores. La operación anunciada en abril con poco estrépito por parte de Liberty tiene por objetivo mejorar la posición del operador de televisión por cable y telefonía en un mercado en que considera que tiene potencial de crecimiento.
BASE es el tercer operador de telefonía móvil por tamaño en Bélgica con 3,3 millones de contratos que han supuesto ingresos por importe de 690 millones de euros el año pasado. El propietario de la operadora de móviles es la holandesa KPN que ha vendido su negocio en Alemania a Telefónica. La operación implica la eliminación de un operador pasando de cuatro a tres en el mercado belga.

En su comunicado el regulador afirma que “la compra puede reducir la competencia en el mercado minorista de telefonía móvil de Bélgica en el cual Telenet y BASE compiten actualmente”.

El viernes pasado en una conferencia de expertos en regulación antimonopólica en Nueva York la comisaria europea de la Competencia, Margrethe Vestager, afirmó que sería inflexible en la vigilancia de la reducción de la competencia en el sector de las telecomunicaciones en la UE. Señaló por tercera vez en público desde que asumió el cargo que la reducción de cuatro a tres operadores supone traspasar un límite que puede afectar seriamente a la competencia. Los analistas del sector consideran que Vestager “va a rectificar la política de la Comisaría bajo la conducción del anterior Comisario, el español Joaquín Almunia, quien permitió que este tipo de operaciones de consolidación se lleven adelante en ciertos mercados, aunque de forma muy condicionada”. Las fuentes consultadas señalan que “habrá batallas con el regulador en todos los mercados en los que están en marcha consolidaciones, lo que incluye a Italia y Reino Unido”. “Queremos asegurarnos que los consumidores en Bélgica no sufrirán precios más altos y limitaciones a su capacidad de elección como resultado de esta propuesta de adquisición”, afirmó Vestager en el comunicado de la Comisaría. Los operadores de telefonía europeos vienen argumentando desde hace años que la proliferación de operadores ha erosionado de forma severa sus márgenes y les ha privado de flujos de caja necesarios para mantener las inversiones en la mejora de las redes en el continente.

Liberty ha mantenido contactos al máximo nivel con Vodafone durante al menos cinco meses en un intento de alcanzar un acuerdo para un intercambio de activos que fue abandonado la semana pasada. Sin embargo, los analistas del sector consideran que el fin de las conversaciones no ha cerrado la línea de comunicación entre ambas empresas. “Las sinergias son demasiado obvias como para que ambas no se vuelvan a plantear no ya un intercambio de activos sino una fusión pura y dura. El problema que plantea la determinación de Vestager en materia de un mínimo de operadores para mantener el nivel de las tarifas y la innovación tecnológica como acicate de la competencia, es que puede enfriar el ánimo de los dos operadores en la perspectiva de una consolidación”, afirma una de las fuentes consultadas sobre este tema. Los analistas no olvidan como se inició la aproximación. El 4 de mayo el presidente de Liberty Global, el estadounidense John Malone, afirmó que: “Hemos analizado esa posibilidad (refiriéndose a una fusión) desde nuestro lado y entendemos que habría sinergias sustanciales si encontráramos una forma de trabajar juntos o combinar las compañías en Europa occidental”.

Malone, que es también dueño de la estadounidense de cable Discovery- añadió que se podría perfilar la promesa de crear un valor enorme para los accionistas si encontráramos “una forma de hacerlo funcionar”.

Esta iniciativa fue transformada por el presidente de Vodafone, Vitorio Colao, en contactos entre ambas empresas al máximo nivel limitado a un intercambio de activos según las empresas. Los analistas consideran que se han tocado otros temas, pero que de momento la falta de condiciones favorables y una importante diferencia en los perfiles de ambas empresas que pasa sobre todo por el peso de la deuda que tiene Liberty y la estrategia de crecimiento basada en adquisiciones, ha enfriado transitoriamente el proceso. Liberty ha dado señales de que quiere seguir avanzando en Europa donde la posibilidad de éxito de cualquier empresa en el sector multimedia y telecomunicaciones pasa por la existencia de una oferta combinada. Lo que el sector denomina quad, es decir la oferta de línea fija, telefonía móvil, televisión por cable e Internet en un solo paquete. Liberty por su lado y Vodafone por el suyo están incursionando a su manera en las adquisiciones con el objetivo de disponer de esa oferta en todos los países en los que operan. Mientras la empresa Liberty se ha topado con el celo profesional y la ruidosa determinación de la comisaria Margrethe Vestager lo que a focalizado la atención del conjunto de los operadores europeos que consideran que las consolidaciones son una necesidad real del sector.