Crisis de confianza

El índice de referencia de la Bolsa española, el Ibex 35, ha caído a su nivel más bajo en tres años, por debajo de los 7.000 puntos. Al tiempo, la prima de riesgo con la Gran Alemania sigue en 423 puntos. Teniendo en cuenta que nuestro actual Gobierno está tomando medidas radicales en contra de su voluntad -y de la de los ciudadanos- para tranquilizar y dar confianza a los mercados, hay que resumir que nos estamos trabajando a fondo un fracaso descomunal, pues no se ha conseguido ninguno de esos objetivos.

Se ha acusado a este Gobierno de ir sacando de la chistera recortes y más recortes cuanto más le jaleaba su público -los mercados- y cuanto más se alejaban los resultados perseguidos. Por supuesto, el Gobierno ha negado que improvisara y ha habido alguien del partido que, para demostrarlo, ha dicho que lo del copago -repago, en este caso, porque ya nos lo han sacado de los impuestos pagados y por pagar- ya estaba previsto, pero que no se podía decir hasta "después de los presupuestos", es decir, hasta después de que muchos ciudadanos engañados les votaran en las elecciones autonómicas de Asturias y Andalucía.

Sin embargo, los profesionales del mercado tienen apuntado un dato en la cabecera de cada hoja de su cuaderno de trabajo para no olvidar la dinámica de este Gobierno: la cifra del recorte en los ministerios. Se dijo que estaría en torno al 13%, pero casi al día siguiente el presidente afirmó que estaría en el 15% y, al final, el ministro Montoro la dejó en el 17%. Tal vez no fuera improvisación y sólo un regateo interno, pero al mercado le impresionó.

La habilidad de este Gobierno para convertir una mayoría absoluta en una gran crisis de confianza, dentro y fuera de España, es impresionante, sobre todo por los de fuera, "los mercados", que eran los que se suponía que iban a aplaudir con más entusiasmo lo que este Gobierno llama "medidas de ajuste" y que, curiosamente, esos "mercados" consideran una pasada que va a hacer  muy difícil sacar algún beneficio de aquí en los próximos años. La lectura de esos profesionales es que la acumulación de recortes va a dejar en letargo a la economía española una buena temporada y que eso va a tener consecuencias muy serias para los resultados empresariales. Es lo que hay.