El Corte Inglés vuelve a marcar la diferencia

Alfonso Pajuelo
Bien. Está claro que la situación no es la misma que cuando El Corte Inglés negoció la reestructuración de sudeuda y Botín se aprovechó de la situación para abusando de su condición de líder de acreedores asaltar la financiera de la cadena (y pretender monopolizar las emisiones) , una joya anhelada por los bancos desde hacía décadas. El Corte Inglés, a pesar de la difícil situación en aquel momento, se resistió a vender otros activos estratégicos como pretendían –codiciosos- algunos bancos. Ahora, aprendida la lección, buscan un socio estable –y fiable- preferentemente fuera de nuestras fronteras para venderle la autocartera (12%), según publica ElConfidencial.com. La cadena recupera el pulso y defiende su posición con buenos mimbres.
La lección que podemos sacar es la desconfianza de las empresas españolas en la banca nacional, o por lo menos en alguna de ella, o sea, básicamente en el Santander. El cambio en la presidencia no sólo no reduce esa desconfianza sino que la acrecienta. Eso también va a marcar las diferencias entre bancos. No es lo mismo uno que otro.