El petróleo presiona a la filial del BBVA en Estados Unidos

La agencia Moody´s revisa la situación de una decena de bancos regionales por su exposición al sector energético.
El desplome en el precio del petróleo y del gas natural está lastrando las cuentas de los bancos. Los grandes grupos financieros de Wall Street lo reflejaron en los resultados del cuarto trimestre, con cargas extraordinarias en anticipación de futuras pérdidas. Pero las entidades regionales son los más expuestas en este momento a la tensión que persiste en el sector, advierten desde Moody´s.

La agencia de calificación acaba de ajustar la calificación de seis grupos financieros con una alta concentración de préstamos en el sector de la energía. Entre las entidades bajo lupa está también el BBVA Compass por el riesgo potencial de las turbulencias. Moody´s le confirma la calificación y le mantiene la perspectiva, pero no descarta que pueda verse afectado por un estrés adicional.

Moody´s ya puso bajo revisión deuda vinculada al sector de la energía por un valor global de medio billón de euros. Los analistas de la agencia no tienen claro que el precio del petróleo vaya a repuntar a medio plazo, como anticipan las grandes petroleras. Por eso señalan que la persistencia de los bajos precios “minará la calidad de los préstamos bancarios” relacionados con la energía.

La decena de entidades examinadas por Moody´s operan en regiones en EE UU donde el sector de la energía tiene un peso muy importante en la economía local. El riesgo para sus carteras no le llegaría solo por vía de los préstamos a los productores sino por el deterioro también de otros préstamos. El clima actual, por tanto, supone un riesgo para el rendimiento de los bancos.